Alexia Rivas, periodista, 33 años: “Hoy en día confunden el ser directa con no tener educación. A mis padres les duelen mis conflictos”
Cumple sus sueños
Seis años después del 'Merlos Place', la comunicadora ha luchado por su trayectoria televisiva hasta el final

Alexia Rivas

Han pasado casi seis años desde que Alexia Rivas saltase a la fama por el escándalo del 'Merlos Place', aquel episodio que mantuvo en vilo a los espectadores durante el confinamiento. Desde entonces, ha sabido labrarse su propia trayectoria televisiva, colaborando en numerosos programas de Telecinco y consolidándose como uno de los rostros habituales de Mediaset.
Tras hacer cursos de Magisterio y Derecho, la comunicadora decidió que su verdadera vocación residía en el Periodismo, por lo que ha continuado por esa senda. Un camino en el que se siente cómoda al sentir que se ha ganado la confianza de sus jefes y que está haciendo todo lo que quiere, tal y como ha confesado para Diez Minutos.

De lunes a domingo, la colaboradora de televisión aparece en varios programas para aportar su mirada sobre temas del corazón y sobre los distintos realities de la cadena. Una serie de opiniones que muchas veces ha generado controversia por la vehemencia que muestra: “Hoy en día confunden el ser directa o no maquillar las cosas con no tener educación”.
Y es que tiene claro que piensa seguir realizando su trabajo con esta pasión al sentir que no falta el respeto “a nadie” y que solo se limita a dar informaciones reales. “Los periodistas tenemos que hacer preguntas incómodas y ser incisivos, porque para decir '¡ay, qué bonito!', ya está mi madre en el sofá de su casa haciéndolo”, ha continuado. Aun así, ha señalado con sinceridad que a sus padres les “duele” cada vez que tiene un conflicto.
Alexia Rivas: “Tenemos que ser a veces irreverentes. No estamos en un club de misa”
No es la primera vez que Alexia Rivas protagoniza un encontronazo con algún personaje público en los platós. Desde Marta López hasta Alessandro Lequio, la periodista nunca ha dudado en expresar su opinión sin filtros sobre los asuntos de la actualidad, llegando a generar, en más de una ocasión, auténticos huracanes mediáticos casi incontrolables.
Pese a que tiene claro el tipo de periodista que quiere ser, ha confesado haber llorado por este tipo de cuestiones en más de una ocasión. Sin embargo, se siente orgullosa de su forma de ser: “Tenemos que ser a veces irreverentes. No estamos en un club de misa”.

Unas declaraciones que ponen sobre la mesa la felicidad que siente a nivel laboral, que se ve reflejada también en su lado personal. Hace unos meses salió a la luz que se encuentra de nuevo enamorada, aunque no se siente cómoda al hablar de ello de forma pública, al menos por el momento. Y es que tan solo llevan tres meses de relación, por lo que no quiere añadir una “presión extra” al asunto.