Así es por dentro el hogar de Paula Vázquez en Madrid: un oasis de paz con vistas de cuento que combina minimalismo y toques étnicos
Casas de famosos
Instalada en la exclusiva zona de Somosaguas, la comunicadora gallega disfruta de un refugio de más de cien metros cuadrados donde la luz y el diseño vanguardista definen su etapa de mayor serenidad personal

Paula Vázquez, en una imagen de redes sociales.

Tras conducir dos temporadas de Bake Off: Famosos al horno, de nuevo es ella quien está al frente del nuevo talent de repostería de La 1. Paula Vázquez regresa esta noche a la pantalla con Top Chef: Dulces y famosos, consolidando un idilio con la audiencia que comenzó hace más de tres décadas. Desde que debutara con apenas 17 años en Jeans, News and Rock & Roll y saltara al estrellato como azafata del mítico Un, dos, tres, la ferrolana ha sido el rostro de la historia televisiva española, pasando por éxitos de la talla de El juego del euromillón o el revolucionario Fama, ¡a bailar!.
Esta trayectoria de fondo, marcada por una versatilidad que la ha llevado desde la selva de los realities hasta las galas de Eurovisión, encuentra hoy su contrapunto en la calma de su vida privada. Más allá de los focos y la exigencia del directo, la presentadora ha sabido construir un universo íntimo a su medida. Su vivienda en Madrid no es solo un activo inmobiliario, sino el espejo de una madurez alcanzada tras años de exposición pública. Se trata de un espacio que huye del barroquismo para abrazar una estética donde cada pieza de mobiliario cuenta una historia de viajes y búsquedas personales.
Vigilada por un Buda gigante
Interiorismo de contrastes entre el arte de vanguardia y la filosofía zen
Ubicada en la urbanización de Somosaguas, en Pozuelo de Alarcón, la propiedad destaca por una arquitectura que prioriza la seguridad y la discreción. Al entrar en este piso de más de 100 metros cuadrados, la primera impresión es la de una claridad absoluta. Vázquez ha optado por una base cromática de blancos, negros y grises que se extiende sobre un suelo de parqué oscuro, aportando una calidez necesaria. La estancia principal es un ejercicio de audacia decorativa; allí, el color rojo toma el protagonismo absoluto, rompiendo la sobriedad del resto de la vivienda y aportando una energía vibrante que conecta con la personalidad extrovertida de la modelo.

En el salón, el mobiliario no sigue dictados convencionales. Entre las piezas más singulares destaca una mesa de centro inspirada en una scooter y diversas esculturas de gran formato. Sin embargo, el elemento que define el espíritu de la estancia es un Buda de tamaño XXL. Esta pieza, de claras reminiscencias étnicas, preside la zona de estar y refuerza esa búsqueda de equilibrio que la presentadora ha manifestado en diversas ocasiones. El salón se convierte así en un museo personal donde el arte moderno convive con la espiritualidad, creando un entorno propicio para la reflexión tras las largas jornadas de grabación en los estudios de RTVE.

A diferencia de la fuerza visual del salón, el dormitorio principal de la comunicadora gallega apuesta por un minimalismo radical. Aquí imperan los tonos neutros y las texturas naturales, buscando eliminar cualquier tipo de ruido visual que pueda interferir en el descanso. Las paredes blancas y la ropa de cama en la misma gama refuerzan la sensación de limpieza y amplitud. Es, en palabras de la propia estética que proyecta, un ejemplo de lujo silencioso, donde la calidad de los materiales y la sencillez de las líneas priman sobre la ornamentación superflua, confirmando que en su refugio privado la prioridad es la desconexión total.

Su mirador privado
Una terraza acristalada con vistas a la naturaleza y la capital
La verdadera joya de la corona es la inmensa terraza acristalada, un espacio versátil que permite disfrutar del exterior durante todo el año. El suelo está cubierto por césped artificial y presidido por un sofá de grandes dimensiones, ideal para las reuniones sociales o los momentos de lectura. Desde este punto, la vivienda ofrece unas vistas panorámicas envidiables hacia amplias zonas verdes, permitiendo que la naturaleza se integre visualmente en el interior del hogar. Es aquí donde Paula encuentra la inspiración, compartiendo a menudo con sus seguidores de Instagram capturas de los atardeceres que tiñen el horizonte madrileño.

Así, su vinculación emocional con la capital se materializa en un rincón que funciona como mirador privilegiado. En este oasis de paz, lejos de la efervescencia de la urbe, la ferrolana ha encontrado el puerto base ideal. Desde allí, rodeada de sus recuerdos y sus piezas de arte, es donde se prepara para afrontar retos profesionales tan dulces como el que ahora la ocupa.