La travesía del Cinquè Llac: senderismo con alma en los Pirineos
Turismo regenerativo
La ruta de senderismo, que se prolonga durante una semana, recorre 105 kilómetros por caminos de pastores alojándose en cinco bucólicos alojamientos rurales.

La ruta del Cinquè Llac permite disfrutar de panorámicas espectaculares
Dicen que hay casi tantos tipos de turismo como personas. Y en los últimos años no ha parado de crecer el número de viajeros que apuestan por el turismo slow, es decir, por viajar de manera más pausada, sostenible y conectando con el destino y sus habitantes. La oferta de actividades y destinos que prometen un turismo consciente llena páginas web y guías de viaje; por eso, a veces es difícil separar el grano de la paja y descubrir propuestas genuinas.
Una de las iniciativas de turismo lento más interesantes del país se llama el Cinquè Llac (Quinto Lago) y tiene como ingredientes principales caminos de pastor, lagos y un tren muy singular. Una experiencia perfecta para hacer en primavera u otoño, cuando el paisaje se tiñe de colores vivos y las temperaturas invitan a caminar sin prisas.
Las cinco etapas cruzan tres comarcas: Pallars Jussà, Pallars Sobirà y Alta Ribagorça
El proyecto empezó en 2009, cuando Mireia Font, propietaria del hotel rural Casa Leonardo (Senterada, Pallars Jussà), se pasó una noche en vela buscando qué podía hacer para dinamizar el territorio y luchar contra la estacionalización turística que sufren zonas como la suya, el Pirineo menos conocido de Lleida. Con la ayuda de un mapa identificó las casas rurales cercanas que, como Casa Leonardo, daban comidas durante todo el año, y les propuso crear un nuevo producto que acabó ganando numerosos premios en ferias de turismo. Así nacía el Cinquè Llac, una ruta de senderismo de una semana de duración que permite recorrer 105 kilómetros por caminos de pastores y dormir en cinco bucólicos alojamientos rurales.
El tren de los lagos

Pero la aventura del Cinquè Llac no empieza en la montaña, sino en Lleida capital. Desde allí parten los viajeros, a bordo de un tren muy especial: el Tren dels Llacs (el tren de los Lagos). Este curioso convoy recorre los 90 kilómetros que separan Lleida de Pobla de Segur entre montañas, cruza 40 túneles, 70 puentes y pasa por cuatro lagos (ya descubriremos más tarde dónde se encuentra el quinto). Es un recorrido histórico y panorámico desde la Plana hasta el Prepirineo de Lleida.
Una vez en la Pobla, te llevan a la primera casa rural, y al día siguiente empieza la aventura. La ruta está preparada para hacerla en cinco etapas y requiere una condición física mínima, aunque no es muy exigente. Cada etapa transcurre entre un alojamiento y el siguiente. Equipados con un mapa, un bastón de pastor, una cantimplora y un pícnic campestre, la única misión de cada día es caminar por antiguos caminos ganaderos y disfrutar de la naturaleza lentamente. El resto de equipaje nos esperará en el siguiente hotel.
En la última etapa pasaremos por el lago de Montcortés, el quinto lago que habremos visto de lejos en varias jornadas y que da nombre al proyecto. Montcortés es un precioso lago de origen kárstico y junto con los de Basturs, situados pocos kilómetros más al sur, es el único de origen no glacial de los Pirineos.
Las cinco etapas de la ruta pasan por Claverol, Peramea, Les Esglésies y Senterada, y cruzan tres comarcas: Pallars Jussà, Pallars Sobirà y Alta Ribagorça. Al finalizar habremos disfrutado de los paisajes que ofrece el Prepirineo de Lleida y también nos habremos ganado el derecho a llevarnos a casa el bastón de pastor, que tendrá la marca de cada casa rural grabada a fuego. Sin duda, un souvenir mejor que cualquier imán de nevera.
Saborear el terrritorio

Es bien sabido que cualquier pícnic en la naturaleza sabe mejor, sobre todo después de hacer un esfuerzo. Y esta vez no es una excepción. La gastronomía es otro reclamo de la ruta, además del senderismo y la naturaleza.
Tanto en los pícnics de las etapas como en los desayunos y cenas de cada alojamiento podremos disfrutar de embutidos y productos propios de la zona, como la girella, el allioli de codony, los embutidos estrella de la zona —el xolís y la secallona—, el queso tupí, la carne de las ovejas xisqueta y las dulces y adictivas almendras garrapiñadas. Los amantes del vino podrán disfrutar de los que ofrece la DO Costers del Segre, una denominación cada vez más de moda.
Turismo regenerativo

El Cinquè Llac es una buena propuesta para aquellos que quieran evitar generar un impacto negativo con su actividad turística. En este sentido, apuesta por ser regenerativo, es decir, dejar el territorio mejor de lo que estaba. Para empezar, porque se llega en transporte público. Para continuar, porque reactiva la economía local y promociona los productos de proximidad. Y para terminar, porque parte los ingresos del proyecto se destinan al mantenimiento de los caminos y a la regeneración de la biodiversidad a través de Gratitud Pallars.
Caminatas entre paisajes de postal, gastronomía sin artificios, conexión con personas arraigadas al territorio y una apuesta clara por el turismo regenerativo: el Cinquè Llac lo reúne todo para una escapada diferente.

