Así es la peculiar aldea de Asturias a la que solo se puede acceder desde Galicia por un puente colgante de 80 metros de largo
Lugares con encanto
La villa de Riodeporcos se encuentra en el corazón del Parque Natural de las Fuentes del Narcea

Así es la peculiar aldea de Asturias a la que solo se puede acceder desde Galicia por un puente colgante de 80 metros de largo

La proximidad geográfica de Galicia y Asturias anima a turistas y locales a explorar algunos de los paisajes y rincones más emblemáticos de ambas comunidades. De hecho, un simple viaje en carretera puede dar como resultado el hallazgo de una villa que une y a la vez separa estas dos tierras.
Hablamos de Riodeporcos, una pequeña aldea perteneciente al concejo de Ibias, en Asturias, que parece haberse detenido en el tiempo. Una de sus grandes singularidades es su acceso. A diferencia de otros pueblos colindantes, la visita a Riodeporcos solo se puede realizar a través de un puente colgante de 80 metros de largo desde Galicia, lo que lo convierte en un pueblo aislado con un encanto único.
La manera más sencilla de llegar a Riodeporcos es desde Galicia, partiendo de A Fonsagrada por la carretera LU-P-1908, que atraviesa las localidades de Liñares de Bidul, O Vilar da Cuiña, A Fornaza y Arexo. Una vez en el inicio del puente, deberás bajarte del coche y cruzarlo a pie para llegar al pueblo. También es posible llegar desde la propia Asturias, pero la ruta es mucho menos recomendable por el tipo de vía: una pista de tierra llena de curvas solo apta para los más aventureros.
Otro de los grandes atractivos de Riodeporcos es su ubicación privilegiada. La villa se sitúa en el corazón del Parque Natural de las Fuentes del Narcea, un paraíso natural lleno de bosques sorprendentes y paisajes rurales que la convierten en el lugar perfecto para una escapada de fin de semana. Allí es posible desconectar de la rutina, disfrutar de la naturaleza y de la diversa fauna, que incluye osos pardos, urogallos, rebecos, zorros, lobos, nutrias o garduñas.
Si visitas el pequeño municipio, tampoco puedes dejar de recorrer algunos de sus puntos de interés, como la Capilla de San Roque y los tradicionales palomares y bodegas situados en la parte alta del pueblo. Riodeporcos también se ha convertido en una parada imprescindible para los amantes del senderismo. Existe una ruta señalizada (PR‑AS‑27) que conecta con otros pueblos de la zona, como Busto o Penedela, y atraviesa la aldea abandonada de Bustelín, donde apenas quedan casas en pie.
El trayecto, conocido también como el Desfiladero de Bustelín, es un sendero circular de unos 16 kilómetros, con un nivel de dificultad medio. La ruta tiene una duración aproximada de 5 horas y 45 minutos, y presenta un desnivel acumulado de 800 metros. Por ello, se recomienda llevar calzado cómodo y agua suficiente para que la experiencia sea inmejorable.
