María Sanz, veterinaria: “Así es como debes comprobar sus mucosas para detectar si algo no va bien”
CUIDADO PERRUNO Y GATUNO
La experta habla de cómo puedes identificar estos signos y si son comprometidos para la salud de tu mascota
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María Sanz, veterinaria: “Así es como debes comprobar sus mucosas para detectar si algo no va bien”
Observar pequeños detalles en tu mascota puede aportar información útil sobre la salud de perros y gatos. Uno de ellos es el estado de las mucosas, especialmente las encías, un indicador sencillo que cualquier tutor puede revisar en casa. La veterinaria María Sanz, más conocida como @mariavetican, lo explica en uno de sus vídeos de Instagram, donde recuerda que comprobarlo nosotros mismos no sustituye una consulta, pero sí puede ayudar a detectar cambios relevantes.
La comprobación es simple. Basta con levantar el labio del animal y observar el color de la encía. “Lo normal es que esté rosita”, señala. Cuando ese tono cambia de forma evidente y sostenida, puede estar reflejando distintas alteraciones que conviene valorar con un profesional, sobre todo si aparecen otros síntomas.
Qué significa cada color
Las mucosas pálidas o blanquecinas pueden asociarse, según explica, a situaciones como anemia o a problemas de circulación. En otros casos, un tono amarillento puede relacionarse con alteraciones hepáticas, mientras que las mucosas azuladas o moradas se vinculan a una oxigenación deficiente de la sangre. Un color rojo intenso, por su parte, puede aparecer en cuadros de hipertermia o procesos inflamatorios.
La veterinaria matiza que estos signos no significan que sean señal de alarma, sino que es necesario prestar atención cuando el cambio persiste o coincide con un empeoramiento del estado general del animal.

Además del color, la veterinaria recomienda una comprobación adicional conocida como tiempo de relleno capilar. Consiste en presionar suavemente la encía, soltar y observar cuánto tarda en recuperar su color habitual. “Tiene que volver a estar rosada en menos de dos segundos”, indica. Si ese tiempo se alarga, puede ser un dato a tener en cuenta.
Estas observaciones forman parte del cuidado cotidiano y ayudan a conocer mejor el estado del animal, pero no sustituyen una evaluación clínica. Ante cualquier duda razonable o cambio mantenido, la recomendación sigue siendo la misma: consultar con el veterinario.