Un especialista animal refuta la noción
Mascotas
Varios especialistas sostienen que la evolución de la vejez canina no se desarrolla de modo regular, de ahí que aplicar la regla del siete pueda generar confusiones al tratar de determinar el ciclo biológico que atraviesa nuestra mascota.
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Los perros no envejecen igual que sus dueños

Gran parte de las personas ha estimado por mucho tiempo los años de los canes mediante una norma simple: multiplicar cada anualidad perruna por siete con el fin de hallar su correspondencia en humanos. Se trata de una ecuación sencilla de memorizar, aunque carece de exactitud. Los especialistas afirman que el proceso de vejez canina no se desarrolla de forma lineal y emplear dicha operación podría inducir a equivocaciones al momento de comprender la fase de vida en la que verdaderamente está nuestra mascota.
De este modo lo aclara el veterinario Israel Pérez Asín, identificado en redes como @tuveterinarionline, quien ha refutado esta creencia en su cuenta de Instagram. “Si sigues pensando que un año de perro son siete de humanos, estás muy equivocado. Esta regla se hizo popular porque era fácil, pero es falsa, y puede confundirte a la hora de cuidar a tu perro”, señala.
El experto recalca que el crecimiento de los perros es bastante más veloz durante sus primeras etapas. “En los perros, el envejecimiento no es lineal, los primeros años pasan muy rápido. El primer año equivale a unos 15 años de humano; es decir, tu cachorro ya es un adolescente. El segundo año equivale a unos 24 años de humano, sería como un adulto joven, y a partir del tercer año depende del perro”, indica.
Cada perro envejece de forma distinta.
Lo esencial es que el proceso de envejecimiento no es idéntico para todos. “Los perros pequeños envejecen más lentamente y viven más, hasta 15-16 años, mientras que los perros grandes envejecen más rápido y viven un poco menos, alrededor de los 10 años. Por eso, la regla de 1=7 no funciona”, señala Pérez Asín.
De igual manera, el veterinario resalta la relevancia funcional de determinar correctamente la correspondencia: “Cada perro envejece a su ritmo, por eso es importante conocer la edad real de tu perro para darle la alimentación, los cuidados y los chequeos veterinarios que corresponden a cada etapa de su vida”.
A través de la compañía de seguros veterinarios SantéVet igualmente señalan que la proporción 1=7 “no se basa en ninguna fórmula matemática ni fundamento científico” y que representa únicamente “una conjetura aproximada”. Conforme explican, diversos factores intervienen en el proceso de vejez: la masa corporal, el tamaño, el linaje, las patologías habituales, el modo de vivir y el ambiente.
La entidad aseguradora señala asimismo que en la actualidad hay procedimientos más vanguardistas y rigurosos para estimar la longevidad canina, apoyados en la ciencia biológica. Uno de estos sistemas es el denominado “reloj epigenético”, el cual surgió del examen del ADN en ejemplares de variadas razas y tiempos de vida. Mediante tales hallazgos, se verificó que determinadas transformaciones genéticas propias del paso del tiempo ocurren de modo análogo en perros y humanos, permitiéndonos obtener resultados mucho más certeros que la vieja fórmula del siete.
¿De qué manera se calcula la edad de los perros?
Con el propósito de orientar a los cuidadores de animales, esta institución sugiere una pauta más precisa que la del siete: el primer año de vida del can corresponde a unos 15 años humanos; el segundo añade cerca de 6 adicionales; y, tras ese periodo, se suman 4 años humanos por cada año del perro, realizando ajustes dependiendo de si el animal es pequeño, mediano o grande.
Estimar adecuadamente los años “humana” de un canino trasciende el simple interés anecdótico. Facilita una mayor comprensión de su longevidad, permite prever variaciones en su físico y conducta, y ayuda a personalizar los chequeos de salud. Tal como indica Pérez Asín: “Entenderlo es clave para su salud y bienestar a largo plazo”.
