¿Cómo mantener la estabilidad en el caso Epstein, donde figuras como Jes Staley, ex presidente de Barclays y ejecutivo de JP Morgan, no solo consultaban cuánto debían pagar a Jamie Dimon, sino que también enviaban saludos a Blancanieves (DNP0000), la joven a la que Epstein encargó adquirir el disfraz (supuestamente para el disfrute de Staley)? Además, ha manchado la reputación de figuras como Bill Gates, afectado por una enfermedad de transmisión sexual tras relacionarse con jóvenes rusas proporcionadas por Epstein (y haber presionado a su esposa, Melinda, a tomar antibióticos sin informarle su propósito). Es uno de los pocos que ha pedido disculpas públicamente, aunque eso no lo salva del colapso.
Consultorio
Rosario, FGC puede regular el flujo y el estado de las vías desde [[INLINE_0]], mientras que Rodalies cuenta con dos salas de control: [[INLINE_1]] y la del operador (Renfe) en la parada del Clot. Se espera que ambos centros funcionen en sincronía, pero no cabe duda de que la separación física les desfavorece al enfrentarse a las frecuentes incidencias.

Cuando el animal esté solo, el entorno debe asegurar su seguridad y adaptarse a sus necesidades, asegurando un entorno seguro y adecuado para su bienestar.

Les damos la bienvenida a la sección de consultas de Peludos. En este entorno, diversos veterinarios, instructores y expertos en conducta de animales atienden semanalmente las inquietudes de nuestro público. En esta página hallarás soluciones útiles y sugerencias enfocadas en optimizar la armonía y la salud de las mascotas. ¿Te surgen dudas respecto a tus peludos? Hazlas llegar a [email protected] para que el equipo de especialistas las aclare.
¿Cómo asegurar que un perro que pasa tiempo entre el trabajo y el hogar reciba la atención y el ejercicio necesarios entre la jornada laboral y el descanso?
Tal y como explican la veterinaria Rosana Álvarez y las educadoras caninas África Zurita y Pilar Pérez, cuando una persona trabaja muchas horas, el reto principal con un perro joven es “garantizar que su día siga teniendo estructura, movimiento, estimulación cognitiva y vínculos sociales suficientes para proteger su salud física y emocional”.
Desde la perspectiva de la medicina conductual, se busca que los animales mantengan un equilibrio en su bienestar, y para ello, los expertos recomiendan actividades estructuradas que fomenten su bienestar sin sobrecargarlos.
Rutina diaria: alimentación, descanso y cuidado diarios.
“Los perros jóvenes se benefician de horarios relativamente fijos de alimentación y paseos, porque su metabolismo y su sistema emocional se adaptan mejor a patrones predecibles”, cuentan las expertas. Y es que lo ideal es ofrecer dos comidas al día (mañana y tarde) y al menos dos salidas estructuradas, una antes de ir al trabajo y otra al regresar, añadiendo mini-salidas breves para necesidades fisiológicas cuando sea posible.
“El descanso también debe planificarse: el perro necesita un lugar estable, tranquilo y confortable, lejos de zonas de paso, donde pueda dormir sin interrupciones, ya que el sueño de calidad es protector frente a irritabilidad y problemas de aprendizaje”. Además, “un perro joven suele necesitar entre 30 y 60 minutos diarios de ejercicio activo, repartidos en varias salidas, adaptando intensidad y duración a su tamaño, raza y condición física”. El paseo previo a la jornada laboral debería incluir una parte de exploración olfativa lenta y otra de movimiento más dinámico (correr, jugar a traer y soltar, pequeños ejercicios de obediencia lúdica), terminando con unos minutos de calma para facilitar la transición a quedarse en casa.

“Al volver del trabajo conviene ofrecer otro bloque de actividad de calidad, evitando “sobrecargarlo” justo antes de dormir pero permitiendo que libere energía acumulada y tenga interacción social significativa con la familia”.
Cuando el animal vaya a pasar varias horas solo, las expertas explican que entonces el entorno doméstico necesita convertirse en un espacio estimulante y seguro. “Se pueden usar juguetes interactivos que liberen comida, escondites de parte de la ración en diferentes puntos de la casa, mordedores apropiados y actividades olfativas que el perro pueda realizar de manera autónoma y tranquila”. Además, apuntan que es recomendable reservar ciertos juguetes “especiales” solo para los momentos de ausencia, de manera que se asocien a algo positivo, y retirarlos al regresar para mantener su valor motivacional.
“Para esta respuesta se ha consultado con profesionales veterinarios y especialistas de la red de Pets & Vets. La información proporcionada se basa en criterios generales y recomendaciones orientativas. En ningún caso sustituye una consulta veterinaria personalizada, necesaria para valorar cada caso de forma individual, integral y clínica.
Cuidado infantil, guarderías y centros de cuidado infantil
Si el tiempo de “soledad continuadaW supera lo que el perro joven puede manejar (muchas horas seguidas a diario), resulta ético y clínicamente recomendable apoyarse en guarderías caninas de calidad, paseadores profesionales o familiares de confianza. “Un buen servicio debe trabajar con grupos reducidos, supervisión constante, uso de refuerzo positivo y respeto al lenguaje corporal del perro, evitando contextos donde haya castigos, sobreexposición social o falta de zonas de descanso”. Antes de elegir centro o paseador, apuntan, conviene visitar las instalaciones, preguntar por protocolos de adaptación progresiva, manejo de conflictos y requisitos sanitarios, y coordinar expectativas (horarios, tipo de actividad, informes de comportamiento).
La combinación de previsibilidad, ejercicio adecuado y enriquecimiento reduce mucho el riesgo de que aparezca ansiedad por separación, “pero no lo elimina por completo, sobre todo en perros jóvenes muy vinculados a una sola persona”. Por ello, las expertas recomiendan practicar salidas muy breves y frecuentes, sin rituales de despedida dramáticos, y asociar las ausencias a actividades agradables como juguetes rellenos de comida o masticación segura. “Si se observan señales de alarma —ladridos o aullidos persistentes al quedarse solo, destrucción focalizada en puertas o ventanas, micciones en interior solo en ausencia, salivación excesiva o incapacidad para comer mientras está solo— es importante consultar pronto con veterinarios etólogos en equipo con educadores caninos amables para valorar un protocolo específico de desensibilización y, si procede, apoyo farmacológico temporal”.
Interacción constante y refuerzo positivo
“Aunque el perro ya no sea un cachorro, su cerebro sigue siendo plástico y necesita experiencias sociales y ambientales variadas, bien gestionadas y asociadas a emociones agradables”. Por tanto, las expertas apuntan que planificar encuentros con perros compatibles, visitas a entornos distintos (parques, zonas urbanas tranquilas, espacios pet friendly) y sesiones regulares de manejo cooperativo (cepillado, revisión de patas, boca, oídos) ayuda a mantener un repertorio social equilibrado y a prevenir miedos futuros. “En todas estas interacciones se recomienda trabajar con refuerzo positivo, ofreciéndole siempre la opción de tomar distancia si se siente incómodo; forzar contactos o exponerlo a contextos muy saturados después de muchas horas solo puede aumentar reactividad y estrés”.
Además, es esencial entender que hay señales que indican que el perro joven no está gestionando bien tantas horas de ausencia. “Por ejemplo, la hiperactividad marcada al llegar la familia que no mejora con ajustes razonables, destrucción recurrente de mobiliario, vocalizaciones intensas, micciones o defecaciones en lugares donde antes controlaba, falta de interés por la comida o por el juego, o un aumento de conductas de miedo o agresividad en contextos cotidianos”. También deben vigilarse signos físicos como pérdida o ganancia rápida de peso, cojera tras los paseos, cambios en el patrón de sueño o problemas digestivos frecuentes, ya que el estrés crónico puede tener repercusiones médicas. “Ante cualquiera de estos indicadores, la recomendación desde la Medicina del Comportamiento es realizar una valoración integral en consulta veterinaria: descartar patología orgánica, revisar la organización real del día a día y diseñar, junto con la familia, un plan de modificación ambiental y de manejo que sea sostenible para las personas y protector para el perro”, explican Rosana Álvarez, África Zurita y Pilar Pérez, profesionales que trabajan conjuntamente.
