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¿Qué sencillo invento para salvar vidas montó el Ford T en 1924 y aún lo siguen llevando todos los coches actuales?

Accesorio centenario

Aunque la primera patente de un parasol es de 1918, el emblemático modelo del fabricante estadounidense fue el primer coche que lo equipó

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El Ford T fue el primer coche que montó un parasol exterior en 1924

El Ford T fue el primer coche que montó un parasol exterior en 1924

Carglass

El Ford T está considerado uno de los coches más importantes de la historia de la automoción. Este icónico automóvil, producido por la compañía estadounidense Ford Motor Company y concebido bajo la visión pionera de Henry Ford, marcó un antes y un después en la industria automotriz al ser el primer coche que se comercializó de forma masiva y a escala mundial.

Entre 1908 y 1927, de las cadenas de montaje de Ford salieron más de 15 millones de unidades de este vehículo de dos plazas que equipaba un motor de cuatro cilindros y 20 CV de potencia. Alcanzaba una velocidad máxima de 70 km/h, que en aquella época se consideraba todo un hito.

Publicidad de Ford de principios del siglo XX, mostrando claramente las viseras montadas en sus vehículos 
Publicidad de Ford de principios del siglo XX, mostrando claramente las viseras montadas en sus vehículos Carglass

Si bien el Ford T ha pasado a la historia por ser el primer coche que permitió a millones de estadounidense acceder a la movilidad sobre ruedas -lo que décadas más tarde ocurriría en España con el Seat 600- también lo ha hecho por convertirse en el primer automóvil que montó un accesorio que, aunque parece insignificante, ha sido fundamental para mejorar tanto la comodidad como la seguridad de los conductores: el parasol. Ocurrió en 1924, justamente hace 100 años como recuerda Carglass en su blog.

Los primeros parasoles se montaban en el exterior del parabrisas, lo que para los conductores resultaba poco práctico

Este elemento fue inventado unos años antes por los estadounidenses Charles H. Schumacher y Albert A. Schmaltz y lo registraron en 1918. La patente lo describe como “un escudo contra el deslumbramiento especialmente adaptado para ser aplicado en el marco del parabrisas de un automóvil, con un brazo que pivota y puede ajustarse a cualquier posición”.

La primera patente de parasol data de 1918 
La primera patente de parasol data de 1918 Carglass

Los primeros parasoles eran unas viseras desplegables que se montaban en el exterior del parabrisas. Para ajustarlas, los conductores tenían que detener el coche y manipularlas manualmente, lo que resultaba bastante incómodo y poco práctico. Así fue como este elemento evolucionó hasta integrarse en el interior del vehículo. Esto fue gracias a Face a Lite, la primera empresa que comercializó, como accesorio, un parasol interior.

Los deslumbramientos solares son la segunda razón ambiental que causa más accidentes, tras la lluvia

En 1930, algunos modelos de Packard comenzaron a montar el parasol como elemento opcional, y en los años siguientes, se popularizaron entre todos los automóviles. En década de los 1950, se produjo un breve cambio de tendencia, especialmente notable en los pick-up americanos, donde resurgieron los modelos que se montaban en el exterior del parabrisas.

Pero fue una moda fugaz. Desde entonces, las únicas innovaciones significativas que han experimentado los parasoles son el soporte que facilita su ajuste lateral y la incorporación de espejos y luces interiores. Inicialmente, los espejos se instalaban solo en el parasol derecho, bajo la suposición de que era el lugar que habitualmente ocupaban las mujeres. Sin embargo, en la actualidad, es común encontrarlos montados en ambos parasoles.

En la década de los 1950 algunos pickup americanos volvieron a montar el parasol en el exterior del parabrisas 
En la década de los 1950 algunos pickup americanos volvieron a montar el parasol en el exterior del parabrisas Carglass

Aunque se trata de un elemento aparentemente poco importante y hasta cierto punto rudimentario -se suele accionar de forma manual en un mundo cada vez más automatizado-, el parasol que montan los coches es un componente de vital importancia de cara a la seguridad vial. Numerosos estudios realizados en todo el mundo han puesto de manifiesto la incidencia de los deslumbramientos por el sol en los accidentes de tráfico.

La Dirección General de Tráfico (DGT) ha calculado que un 5% de los accidentes de tráfico que ocurren en España en las horas crepusculares están producidas por deslumbramiento. En Estados Unidos, según datos de la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carretera -el equivalente a la DGT en España-, el resplandor del sol provoca aproximadamente 9.000 accidentes al año, siendo la segunda razón ambiental por la que los conductores se accidentan, tras la lluvia.

Se ha observado que el tráfico en dirección este durante las mañanas, y en dirección oeste por las tardes, experimenta un mayor número de colisiones. Este fenómeno se intensifica en primavera y otoño debido al ángulo de incidencia solar, ya que en esas estaciones las horas de salida y puesta del sol coinciden más con las horas de desplazamiento al trabajo. En situaciones de deslumbramiento solar, las colisiones más comunes son por alcance y en ángulo recto.

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