Este modelo cupé de los años 60 figura como uno de los Toyota más buscados a nivel histórico.
Apariencia cautivadora y alto desempeño
La introducción del 2000GT supuso una evolución significativa para el fabricante japonés en el ámbito de los automóviles deportivos.

El automóvil japonés fusionaba una apariencia seductora con un rendimiento increíble para aquel entonces.
Debido a diversas razones, existen vehículos en la trayectoria del automovilismo que han pasado a ser verdaderas leyendas, muy buscados por entusiastas de todo el planeta. Indiscutiblemente, uno de estos ejemplares es el selecto Toyota 2000GT, del cual apenas se ensamblaron 351 ejemplares a lo largo de los escasos tres años que permaneció en montaje (entre 1967 y 1970).
Visto por diversos expertos como uno de los vehículos nipones más destacados de la historia, cada ocasión en que una unidad es transferida representa prácticamente un suceso relevante. Esto es precisamente lo que ocurrió recientemente, cuando el antiguo ganador de las 500 Millas de Indianápolis, Bobby Rahal, traspasó su 2000GT de 1967 por cerca de 850.000 euros.

Cada ejemplar de este superdeportivo nipón resulta destacable, aunque este caso particular sobresale todavía más, debido a que se ha conservado en condiciones perfectas a través de los años, mostrándose actualmente con la misma apariencia que tuvo al abandonar la planta hace cerca de sesenta años. Basta con observar las imágenes para comprender la magnífica condición en la que se encuentra hoy.
Pocos ejemplares
Únicamente se produjeron 351 ejemplares de este modelo, el cual se mantuvo en fabricación desde 1967 hasta 1970.
El 2000GT transformó notablemente la percepción de los automóviles nipones al presentarse en 1967. Este cupé, creado conjuntamente con Yamaha, fusionaba una estética fascinante con unas prestaciones excepcionales, una característica que previamente se vinculaba mayormente a firmas como Ferrari o Mercedes-Benz.
La unidad de Rahal fue comercializada inicialmente en Mozambique y ha integrado diversos catálogos en Sudáfrica, Costa Rica y el Reino Unido a partir de ese momento. El corredor compró el automóvil durante 2021 y ha disfrutado plenamente de su posesión, llegando a competir en el Concurso de Elegancia de Amelia Island de 2024, obteniendo el primer puesto en su división.

Este automóvil luce una pintura roja sobre un habitáculo negro y está equipado con llantas de magnesio de 15 pulgadas. Como parte de su cuidado permanente se han llevado a cabo dos restauraciones exhaustivas, logrando que su apariencia apenas refleje el transcurso del tiempo desde su salida de la planta.
Cambio de manos
La pieza que aparece en las imágenes se ha vendido recientemente en una subasta por cerca de 850.000 euros.
El alma de este Toyota se sitúa bajo el capó con un propulsor DOHC de seis cilindros en línea y 2.0 litros. Este motor produce 148 CV, un valor realmente sobresaliente para su periodo. Originalmente, el vehículo realizaba el 0 a 100 km/h en unos 8,5 segundos y conseguía una velocidad punta de 217 km/h.
Para apreciar con más detenimiento esta obra japonesa, basta con visualizar el vídeo adjunto a este texto, el cual presenta un 2000GT casi igual al vendido en subasta recientemente, aunque fabricado en el año 1968.

