Natural

La anguila europea desaparece de ríos y mares

Biodiversidad

La destrucción de sus hábitats, la contaminación, el cambio climático y la pesca están detrás de las alertas científicas sobre su posible extinción si no se toman medidas drásticas, como vetar totalmente su captura

La anguila europea “está en peligro crítico de extinción”

La anguila europea “está en peligro crítico de extinción”

RELAIS & CHATEAUX / Europa Press

Ya no es posible la pesca sostenible de la anguila europea y su cría, la angula. Así de contundentes son los científicos cuando se les pregunta por la posible declaración como “especie en riesgo de extinción” de un pez que ha formado parte de la cultura gastronómica en muchas zonas en todo el país. La reciente propuesta del Ministerio de Transición Ecológica para incluir esta especie en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (LESPRE), lo que impediría su captura, deberá ser aprobada el próximo día 17 en la Comisión de Flora y Fauna, en una votación con las comunidades autónomas, y la quejas ya han empezado a escucharse en el norte del país.

El diagnóstico científico no deja lugar a dudas. Hace décadas que se viene recomendando frenar su pesca ante la preocupante situación de sus poblaciones. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN) la incluyó como especie “en peligro crítico de extinción” en 2008, el paso previo a su desaparición, pero ello no ha impedido que siguiera su explotación comercial. 

No es que la pesca sea la única causa de su extinción, pero si se sigue practicando se acabará con la especie

Estíbaliz Díaz

Científica del centro de investigación AZTI

También desde el Consejo Internacional de Exploración del Mar (ICES), órgano científico asesor de la UE en sostenibilidad marina, han venido alertando de la crisis: en 2025 la llegada de angulas  (al crías) al Mar del Norte era un 0,7% respecto a la había en los años 70 y un 12% en el resto del continente. Es decir, se ha perdido más del 90%. “En el año 2000 ya se recomendó frenar esta pesquería pero no se hizo. No es que la pesca sea la única causa de su extinción, pero si se sigue practicando se acabará con todas”, asegura Estíbaliz Díaz, científica del centro de investigación vasco AZTI y hasta enero presidenta del grupo científico de la anguila en el ICES. Es una de las mayores expertas  mundiales en estos peces.

Esta especie marina, tan consumida en el pasado, sigue ocultando gran parte del misterio de su reproducción a la ciencia, algo que ya despertó el interés de Aristóteles hace más de 2.300 años. Él decía que surgía “de las entrañas de la Tierra”. Milenios después se sabe que toda la población europea se reproduce en un solo lugar del planeta, en torno al Mar de los Sargazos, si bien aún no se ha visto ni un solo huevo. Desde ahí, las larvas viajan con la corriente del Golfo hasta Europa en un viaje que dura hasta tres años y, ya en las costas, se convierten las angulas que hoy son un manjar de lujo a precios astronómicos. Al remontar los ríos, crecen y pasan a ser anguilas amarillas y luego plateadas, hasta que vuelven al océano para reproducirse ya de vuelta a los Sargazos. “Todo ese ciclo requiere hábitats que se ha perdido con diques y presas de embalses, que están contaminados, lo que se suma al cambio climático, qué está cambiando ralentizando la corriente, por ello es un punto en que no es posible ni la pesca sostenible”, asegura Díaz.

Los gráficos que comparte son esclarecedores. Reflejan el reclutamiento anual de nuevos peces a nivel continental. En España, con datos de La Albufera, el Ebro, San Juan de la Arena y el Miño, además de un muestreo de AZTI en el río Oria (Guipúzcoa). Desde comienzos de siglo la caída es en picado. Para entender el colapso de una pez que era el 50% de la biomasa en muchos ríos hay que remontarse a la década de 1970, cuando colapsó la pesquería de anguila japonesa y comenzó a exportarse de otras zonas, como la europea. 

En 2007, la UE obligó a crear planes específicos nacionales para asegurar que al menos el 40% de las anguilas adultas pudieran escapar de los ríos hacia el mar para reproducirse, algo que en muchos países se hace por cuencas hidrográficas, pero en España es por comunidades autónomas. Visto que pese a vedas de seis meses se iba a peor, en 2010, además se prohibió exportarlas fuera del continente y desde 2023 la pesca recreativa. Pero los datos son tozudos y no reflejan ninguna mejora. Según los informes trianuales, ni las vedas de seis meses aprobadas, ni la suspensión de la pesca recreativa, de momento impiden que vaya a menos su presencia en los ríos y su retorno. 

Las angulas pescadas ilegalmente en Europa se llevan a Asia, donde se engordan y se venden a Japón (...) Es un gran negocio

Miguel Clavero

investigador del CSIC

La anguila es un producto usado habitualmente en la alta cocina
La anguila es un producto usado habitualmente en la alta cocinaColaboradores

El investigador del CSIC Miguel Clavero, reconocido por sus trabajos sobre la biología la especie, añade además otro impacto: “No sólo han perdido con las infraestructuras el ríos el 80% de su ecosistema fluvial sino que ha llegado un parásito de anguilas japonesas que se trajeron a Europa. Por ello es fundamental frenar su pesca para que se recupere. Aún es común en nuestra gastronomía, y mucho en la comida asiática, y eso está contribuyendo a su extinción”, asegura el científico, que trabaja en la Estación Biológica de Doñana. “Es importante que famosos 'chef' se hayan posicionado en su defensa y no la utilicen, ojalá cunda el ejemplo”, señala.

Clavero recuerda que las dificultades para conocer cómo se reproduce el género Anguilla impide que pueda criarse en acuicultura, donde lo que se hace es engordar ejemplares capturados de forma artificial, con gran rapidez. “De hecho, angulas pescadas ilegalmente en Europa se llevan a Asia, donde se engordan y se venden a Japón. Es algo que existe ahora y existirá aunque se prohíba la pesca porque es un gran negocio”, argumenta. “Y tampoco vale poner cupos porque entonces sube su precio y se acaba con todo, como ya pasó con el esturión”. De esta especie solo queda una población histórica en el Guadalquivir.

En España, hoy la pesca comercial de angulas y anguilas está cerrada en Andalucía desde 2010 y en Baleares desde 2005, aunque se sigue consumiendo de lugares como el Mar Menor, donde va a menos, también por la crisis ambiental en este humedal. En Asturias solo se pescan angulas, pero el anuncio de que se pueda prohibir totalmente ya ha hecho reaccionar tanto a los pescadores como al Gobierno asturiano, que asegura que su gestión es ejemplar y que la prohibición solucionará el problema si no se solucionan los otros problemas. Otros países europeos, conscientes de que hay solo hay un 'stock' común para todos, y en crisis, hace años que vetaron esta pesquería: Irlanda y Escocia en 2009, Bélgica en 2006, Suecia en su costa oeste en 2012, o Italia, en 2020. Otros como Portugal tienen severas restricciones.

En esta especie lo grave es pescar ejemplares adultos, porque son los que tienen potencial de reproducirse

Miguel Clavero

investigador del CSIC

La anguila europea “está en peligro crítico de extinción”
La anguila europea “está en peligro crítico de extinción”Getty Images/iStockphoto

“Estamos acabando con un animal fundamental, clave para la dieta de muchos animales, incluidos los humanos. En Inglaterra en la Edad Media eran moneda de cambio por su abundancia. Y no se trata de no pescar angulas, porque en esta especie lo grave es coger ejemplares adultos, porque son los que tienen potencial de reproducirse”, recuerda el biólogo.

A nivel mundial, tampoco le va mejor. En la última cumbre del CITES (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas),celebrada en noviembre pasado, no se logró incluir las 17 especies del género Anguilla para regular su comercio debido a la fuerte oposición de países asiáticos y de EEUU y Canadá. En todo caso, en la UE y en España, donde si se prohíbe su exportación, el contrabando no para, como denuncia Clavero: entre 2011 y 2024 el Seprona ha confiscado 24 toneladas de angulas vivas destinadas al engorde, muchas en maletas refrigeradas o en furgonetas. Informan que ahora las redes de tráfico utilizan rutas por la costa occidental africana para blanquear las capturas europeas. 

De momento, habrá que esperar a ver qué se decide en la reunión del próximo 17 de febrero sobre su inclusión en el LESPRE como especie “en peligro de extinción”, en una votación que no se augura fácil y donde estos datos estarán presentes.

Rosa Rosa Martín

Rosa Rosa Martín

Redactora de temas ambientales y científicos

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