Las fuertes lluvias de Nils se intensificaron por el cambio climático, según los climatólogos
Meteorología extrema
Las condiciones meteorológicas asociadas a la borrasca supusieron un aumento del 10% de las precipitaciones que las registradas en fenómenos similares ocurrridos en el pasado

Fuerte oleaje en la costa de Muxía, en A Coruña debido a la borrasca Nils, el jueves

El cambio climático provocado por el hombre probablemente amplificó las fuertes lluvias de la tormenta Nils, que azotó partes de Francia, Portugal y España en febrero de 2026, según un nuevo análisis del grupo de investigadores del clilma ClimaMeter.
La tormenta se formó bajo patrones climáticos inusuales, y sus vientos y lluvias más fuertes se atribuyen principalmente al cambio climático causado por las emisiones de combustibles fósiles (causante del calentamiento de la atmósfera), mientras que la variabilidad natural solo tuvo un papel menor.
Estos hallazgos son congruentes con la comprensión científica consolidada de que el cambio climático está impulsando las precipitaciones extremas en algunas partes de Europa.
El 11 de febrero de 2026, la tormenta Nils cruzó Europa Occidental, y provocó vientos violentos, fuertes lluvias, amenazas de inundaciones y graves perturbaciones desde el sur de Francia hasta España.
En Francia, ráfagas de viento superiores a 160 km/h azotaron la costa atlántica, el caudal de los ríos creció rápidamente, el riesgo de avalanchas aumentó en los Alpes mientras que los cortes de electricidad generalizados dejaron a unos 850.000 hogares sin electricidad.
En España, los fuertes vientos y las lluvias torrenciales provocados por la tormenta provocaron la adopción de medidas de emergencia, cierres de escuelas, interrupciones del transporte y alertas costeras, especialmente en Cataluña y las regiones costeras del norte.
Tormentas más ventosas
El análisis de ClimaMeter reveló que las tormentas con condiciones meteorológicas similares a las de la tormenta Nils son ahora más húmedas y ligeramente más ventosas en partes de Europa Occidental en comparación con décadas anteriores:
Las precipitaciones diarias totales fueron hasta 4 mm/día más altas que en el pasado, lo que representa un aumento de hasta el 10%, especialmente en el sur de Francia y el norte de Portugal.
Las velocidades del viento cerca de la superficie fueron hasta 3 km/h más fuertes, lo que representa un aumento de hasta el 5% en puntos localizados de la Europa continental.
Los vientos más fuertes y las lluvias más intensas no pueden explicarse completamente solo por la variabilidad climática natural
“Los vientos más fuertes y las lluvias más intensas no pueden explicarse completamente solo por la variabilidad climática natural, lo que apunta al cambio climático provocado por el hombre como el factor principal”, dice el informe.
Estos cambios aumentan el riesgo de inundaciones y la probabilidad de peligros combinados durante tormentas similares.
Comparación con patrones observado antes
Para realizar el análisis, el equipo de ClimaMeter comparó las condiciones meteorológicas asociadas a la tormenta Nils con patrones meteorológicos similares observados en el pasado (1950-1987) y en el clima actual (1988-2025) en Europa Occidental y Central.
El análisis muestra que la tormenta Nils se asoció con condiciones meteorológicas muy poco frecuentes, lo que significa que solo existe un número limitado de eventos comparables en el registro histórico.
“Debido al pequeño número de casos comparables, la fiabilidad estadística es limitada”, precisa el informe.
Un clima de fondo más cálido
El análisis no encuentra evidencia de que los fenómenos climáticos naturales a gran escala influyeran significativamente en la tormenta, lo que sugiere que la intensificación observada está principalmente relacionada con el cambio climático causada por el hombre, que actúa sobre un clima de fondo más cálido. Otros factores no abordados en este análisis, como el uso del suelo, la exposición y la vulnerabilidad local, también afectan los impactos finales de la tormenta. Los hallazgos de ClimaMeter se basan en datos de Copernicus ERA5 y métodos análogos del clima.
A la vez todo ello concuerda con las evaluaciones del Sexto Informe de Evaluación del IPCC en los que se indica que las precipitaciones extremas y los riesgos de inundaciones asociados están aumentando en Europa debido al continuo calentamiento global.
Esta investigación forma parte de ClimaMeter, un proyecto financiado por la Unión Europea y el Centro Nacional de Investigación Científica (CNRS) de Francia. Puede encontrar una explicación detallada de la metodología utilizada en ClimaMeter aquí.