El conservacionismo catalán estalla y reclama una vicepresidencia de Transició Ecològica
Un manifiesto, con apoyo de todo el sector, denuncia numerosos incumplimientos de las leyes ambientales, como la Agència de la Natura o el Observatorio de Litoral, promesas legales de hace 6 años
Reclaman que los presupuestos de la Generalitat incorporen un mínimo de 200 millones de euros anuales

Acció de protesta en la puta del Parlament

Cuando los ciudadanos incumplen las leyes, muchas veces eso tiene consecuencias. Pero cuando la política se salta las promesas contenidas en la legislación aprobada, la repercusión suele ser nula. Esta es la reflexión de fondo que trasluce el manifiesto “La Naturaleza no puede esperar”, en donde el conjunto del conservacionismo catalán (desde el ambientalismo moderado hasta el ecologismo) estalla por los incumplimientos de las leyes ambientales, reclama la creación de una vicepresidencia de Transició Ecològica y pide una financiación estable y suficiente para superar la infradotación de medios humanos y económicos.
El documento, entregado al presidente del Parlament, Josep Rull, enumera los incumplimientos de leyes, como la promesa de hacer efectiva la constitución del Conservatorio del Litoral (recogido en la ley de Protección del Litoral de 2020) para comprar terrenos en la costa y garantizar la gestión integral de sus ecosistemas; o la puesta en marcha de la Agència de la Natura de Catalunya, aprobada por el Parlament en 2020 y cuyo bloqueo es todo un éxito de los sectores agroforestales que se opusieron en su día al mandato democrático.
La creación de esta Agència, que debía canalizar para la conservación los recursos del fondo de patrimonio natural nutrido con el impuesto de CO2 de los coches, ha quedado cada vez más arrinconada tras cada tractorada protagonizada por su opositores.
Deberes pendientes
Los autores de este manifiesto proponen como solución que se impulse un Departament de Transició Ecològica, con rango de vicepresidencia, con competencias transversales en materia de medio ambiente, biodiversidad, acción climática y restauración de la naturaleza, con el fin de que las políticas ambientales dejen de estar supeditadas a otras dependencias.
En el repaso de “deberes” pendientes, juzga prioritario la aprobación de la ley de Biodiversidad (pendiente desde hace 20 años), el despliegue del reglamento europeo para restaurar la naturaleza y tramitar el plan de conectores ecológicos.
En este relato de incumplimientos se incluyen los planes de conservación de las especies amenazadas, que “acumulan retrasos inadmisibles”, pendientes en muchos casos desde hace 14 años, por lo que se piden planes urgentes” para evitar nuevas extinciones”.
Financiación insuficiente
“Necesitamos una financiación estable y un efectivo cumplimiento de la normativa de protección de los espacios naturales, pues demasiados espacios protegidos y espacios de la Red Natura 2000 siguen sin planes de protección, es solo una protección sobre el papel”, dice uno de los portavoces de esta manifiesto.
Por eso, reclaman que los presupuestos de la Generalitat incorporen un mínimo de 200 millones de euros anuales, destinados de forma finalista y transparente, a la conservación de la naturaleza y a su restauración.
Evitar que se destruya el territorio
Solicitan igualmente garantizar la participación de todas estas entidades y promover un plan de restauración de la naturaleza con un horizonte para el próximo decenio (para asegurar la conectividad ecológica de los ríos, restaure el mosaico agroforestal e integre la biodiversidad en los espacios naturales.
También expresan su rechazo a lo que consideran planes “que destruyen el territorio” y a las decisiones sectoriales que “ignoran los límites ecológicos”. Entre estas, citan la ampliación de aeropuerto de El Prat -“proyecto inaceptable por su afectación sobre un delta del Llobregat ya profundamente degradado”-, la presión sobre las zonas esteparias de Lleida y la persistencia “en un modelo agrario intensivo ambientalmente insostenible”.
