Fases iniciales de Rodalies de Catalunya

Las Claves

  • Salvador Illa y Óscar Puente formalizaron la creación de Rodalies de Catalunya con Òscar Playà como nuevo director general.
  • La nueva sociedad mixt

Rodalies de Catalunya, la sociedad compartida que PSC y ERC diseñaron en febrero del 2025, y que la Generalitat y Renfe ratificaron el anterior junio, inició ayer su andadura mediante el acta fundacional, suscrita en el Palau de la Generalitat por el mandatario catalán, Salvador Illa, junto al titular de Transportes, Óscar Puente. Un elemento fundamental de dicha creación consistió en designar a los responsables de la entidad recién formada, que administrará desde ahora Rodalies, una prestación marcada tradicionalmente por una cadena constante de fallos, muy dañinos para los viajeros.

Òscar Playà ha sido designado director general de Rodalies de Catalunya, tras haber liderado la red de metro de Barcelona dentro de Transports Metropolitans de Barcelona. El historial de Playà en el suburbano resulta sobresaliente. Desde su llegada al cargo durante la crisis sanitaria, Playà, gran experto en el ámbito del ferrocarril, ha realizado un trabajo positivo. Actualmente, el metro alcanza máximos históricos de usuarios, proyecta nuevas extensiones y ha transitado los ejercicios recientes evitando las disputas gremiales que afectaron la operativa en etapas previas. Estos factores representan motivos para el optimismo. Acompañando a Playà, un directivo con juventud y proyección, se han designado otros cargos, algunos con mayor veteranía, como Pere Macias. El consejo de Rodalies de Catalunya contará asimismo con la presencia de la responsable de la Conselleria de Territori, actualmente Sílvia Paneque; la economista Teresa Torres, de dilatada carrera en Renfe e Infraestructures Cat, y el republicano Marc Sanglas, antiguo secretario de Mobilitat i Infraestructures, junto a otros integrantes elegidos por Renfe, todos poseedores de un prestigio consolidado en esta industria.

La dificultad pendiente, al menos de cara a los viajeros, reside en que estas modificaciones no se percibirán de forma instantánea en la prestación. Esto se debe a que la cúpula de Rodalies tendrá que aguardar a la gestión de licencias corporativas inéditas y acreditaciones de seguridad adicionales, las cuales otorga la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria. No se prevé que este papeleo finalice en un plazo inferior a los doce meses. En consecuencia, la sociedad mixta Rodalies de Catalunya no asumirá la dirección ni el funcionamiento íntegro de la red de cercanías hasta enero del 2027.

El president Illa y el ministro Puente formalizan la creación del organismo que se encargará de la prestación.

La Generalitat planea utilizar este tiempo para establecer la hoja de ruta de la futura empresa, con el fin de que al asumir el mando real de Rodalies de Catalunya logre implementar sus acciones de inmediato. La distribución de acciones en esta sociedad, según lo pactado, corresponde en un 51,1% a Renfe y en un 49,9% a la Generalitat. No obstante, la dirección quedará delegada por completo en la práctica, confiando en una evolución progresiva aunque significativa en la calidad de la prestación. Tal es la meta, después de un largo tiempo marcado por la falta de capital y diversos fallos.

Más allá de su carácter técnico y asistencial, la medida adoptada ayer posee una relevancia política. Esta rúbrica se produce escasas jornadas tras desvelarse los pormenores sobre la modificación del sistema de financiación autonómica. Los dos movimientos derivan sustancialmente de los pactos suscritos entre organismos estatales o gubernamentales, la Generalitat y ERC, orientados a facilitar las investiduras de Pedro Sánchez o Salvador Illa. Representan, por tanto, no solo un compromiso de mejora para la población de Catalunya, sino también la evidencia clara de que el entendimiento y los consensos políticos resultan más provechosos que el enfrentamiento y la negativa constante a las iniciativas.

La tarea que enfrenta la flamante cúpula de Rodalies de Catalunya posee una magnitud significativa. Es cierto que cuesta visualizar una prestación más deficiente que la experimentada por los usuarios catalanes durante tanto tiempo. No obstante, los fallos de base son numerosos y complejos de resolver, a pesar de que el president Illa recalcara ayer que el pacto firmado “no es un cambio de nombre”, sino “de paradigma”.

La nueva instalación no conseguirá funcionar de manera integral hasta que las autorizaciones queden oficializadas en el 2027.

Illa manifestó abiertamente ante la prensa su satisfacción por el nivel de acuerdo logrado entre el Estado y la Generalitat respecto a Rodalies. Compartimos igualmente ese sentimiento de alegría. Asimismo, consideramos fundamental extender dicho pacto para corregir la persistente falta de recursos estructurales del sistema, además de la escasez de trenes y las carencias en la conservación de las infraestructuras. El medio millón de pasajeros diarios de Rodalies es merecedor de una atención bastante superior a la obtenida hasta el momento.

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