Las Claves
- José María Aznar advierte que la fase terminal del sanchismo será la etapa más peligrosa y arriesgada para España.
- El antiguo mandatario insta al
José María Aznar tuvo que esforzarse enormemente para alcanzar la presidencia, por lo cual comprende que no conviene cantar victoria en unos comicios de forma anticipada. Durante 1993, la opinión generalizada lo situaba como el próximo mandatario, pero terminó sufriendo una decepción inesperada justo al final. Tras instalarse en la Moncloa, admitió que el acto de investidura eleva la imagen de una persona ante la sociedad global. De hecho, se percibe de forma similar al primer clasificado del Tour, pues esa prenda amarilla provoca que el resto lo vea con una fortaleza superior a la real.
Por tal motivo, en su función de presidente de la Fundación FAES, el think tank del ámbito conservador, ha divulgado un artículo denominado La última carta, en el cual alerta que “la fase terminal del sanchismo va a ser la más peligrosa” y que un “electorado renuente” suele dejar atrás momentos difíciles tras concluir el periodo de elecciones autonómicas, donde opina que el dirigente socialista ya ha asimilado el revés y ha prescindido de sus piezas. Y termina: “Sánchez sigue pensando en perder ahora para ganar después”.
Aznar advierte a su entorno más cercano que la etapa de cierre del sanchismo resultará la más arriesgada.
Aznar y FAES se encuentran bastante dinámicos, lo cual sugiere que atraviesan un periodo de inquietud. Tras alertar recientemente al PP sobre su falta de claridad ante las medidas de Trump, Aznar insta ahora a la dirección del partido a no bajar la guardia ni aguardar a que los tribunales resuelvan sus problemas. El antiguo mandatario les aconseja ignorar los sondeos positivos y evitar el exceso de confianza. Sustenta su postura señalando a Vox, que actúa como apoyo para la izquierda mediante su táctica de miedo al coco , y advirtiendo que los datos de expansión económica podrían perjudicar las previsiones del PP.
No deja de cuestionar severamente al PSOE, el cual según su opinión “ha dejado de ser un pilar constitucional” y ha entregado su esencia al nacionalismo, olvidando que CiU le permitió gobernar a cambio de un elevado precio. Existe una evidente inquietud en la FAES, puesto que no logran definir un camino ni una estrategia nítida para recuperar el gobierno. No obstante, Aznar permanece presente, delimitando su espacio al estilo de un líbero de fútbol, ese defensa que actuaba con libertad tras la zaga para dirigir la jugada. Aunque dicha posición (la de líbero) ya no existe, él trata de enseñar a los suyos la manera de avanzar con la pelota dominada. Y le asusta, una vez más, recibir tantos en los últimos minutos.
