La diplomacia del K-Pop
Cuando en política se habla de unificar tempos e igualar ritmos, difícilmente puede imaginarse que se hable de tocar la batería, aunque esto es lo que sucedió en la cumbre celebrada la pasada semana entre los primeros ministros de Corea del Sur, Lee Jae Myung, y de Japón, Sanae Takaichi. La premier nipona, conocida por negar las atrocidades cometidas por su país durante la Segunda Guerra Mundial, tocó la batería en una banda de heavy metal durante sus años de universidad. Por eso no dudó en coger al vuelo el comentario de su homólogo coreano cuando dijo que uno de sus sueños era tocar la batería. Dicho y hecho, al finalizar la cita celebrada en la ciudad japonesa de Nara, Takaichi, seguidora confesa del pop coreano, ofreció a Jae Myung un curso acelerado de batería tras el cual practicaron con temas del filme Las guerreras K-Pop y de la boy band BTS, que acaba de anunciar su esperada gira mundial. Música para amansar otro tipo de tambores, como los de guerra que de vez en cuando suenan en el Pacífico, nuevo centro de interés de las grandes potencias.