Una justicia que alucina
El mal uso de la inteligencia artificial en el ámbito jurídico ha activado las alarmas de colegios profesionales y de la cúpula de la judicatura. Cada vez trascienden más casos en los que, sea por un letrado o por el propio magistrado, se emplea esta herramienta para argumentar recursos o sentencias. Se incurre así en graves errores.
La IA puede maximizar la eficiencia del trabajo procesal, pero de ninguna manera sustituir el juicio humano. Esa es la advertencia generalizada de todas las fuentes jurídicas consultadas para el reportaje que hoy publica la sección de Sociedad. Entre las “alucinaciones” de la IA se incluye desde la invención de referencias jurisprudenciales inexistentes, a citas doctrinales apócrifas o interpretaciones normativas nunca sostenidas por tribunal alguno. Los expertos coinciden en que falta formación en competencias digitales en el sector jurídico y en que se precisan protocolos de verificación efectivos. No todas las tareas pueden delegarse parcialmente a una IA, pues la mayoría requiere exclusivamente de razonamiento humano.