Opinión

Dinosaurios

Hace muchos años quedé con un amigo para ir a ver dinosaurios. En algún punto, nuestra comunicación falló –no me importa asumir la mayor parte de culpa–, y acabamos yo en el Museo de Historia Natural de Londres y él en el parque del Crystal Palace. Yo había estado en el museo muchas veces, pero desconocía la existencia de las esculturas del sur de la ciudad. Y corrí (en metro) hacia allí.

  
  Linda Steward / Getty Images

Inauguradas en 1854, las esculturas del parque del Crystal Palace son las primeras recreaciones de dinosaurios del mundo. Fueron construidas a tamaño real con arcilla, para extraer moldes y después armarlos con cemento. Los ejemplares más grandes están huecos, con el interior de ladrillos. Mi sorpresa fue grande; la belleza del paseo de aquella tarde, muy considerable. Aunque, a nuestros ojos contemporáneos, los iguanodontes y megalosaurus del parque, por nombrar solo dos géneros, resultan extraños. No hace falta mucho atrevimiento para levantar una ceja e insinuar, ¿quizá son erróneos? Lo son. Se trata de modelos inexactos, frutos de la paleontología temprana y de reconstrucciones incorrectas de fósiles, que muestran los conocimientos científicos más recientes de su época, que hoy en día en parte han quedado obsoletos. Pero eso todavía los hace más extraordinarios, literalmente es como si se estuviera haciendo un doble viaje al pasado.

Hoy sabemos que los velociraptores eran astutos cazadores con plumas

Esta semana he visto el documental de la BBC Prehistoric planet II, en el que la mítica voz de sir David Attenborough, solo en la introducción, ya explica que actualmente sabemos que el tiranosaurio rex era un gran nadador o que los velociraptores eran astutos cazadores con plumas, porque, añade, cada día se hacen nuevos descubrimientos que aportan más detalles de la vida en nuestro planeta hace 66 millones de años, que quién sabe si, en dos siglos, también habrán caducado.

Tengo otro amigo, que en su caso es importante especificar que tiene siete años y medio, que es un apasionado de los dinosaurios. Cuando nos vemos en las comidas y encuentros de la cuadrilla que compartimos con sus guapísimos padres, a veces charlamos de estos animales. Le recomendaría el documental de la BBC si no fuera porque las bestias prehistóricas que aparecen se devoran constantemente las unas a las otras, con especial predilección por las crías.