Crisis de convivencia
Se trata de una cuestión muy delicada. El abandono de docenas de personas sin techo que malviven en Montjuïc está desatando una crisis de convivencia. Muchas vecinas de toda la vida del barrio del Poble Sec ya no se atreven a aventurarse como antaño por los camino de estas laderas. De hecho, la proliferación de tiendas de campaña también lleva a muchos vecinos de este barrio a dejar de lado otros espacios. El problema es que estas tiendas de campaña son el hogar de muchas personas. Algunas de ellas tratan de dejar atrás está situación. La precariedad laboral es su escollo. Otras, sin embargo, parecen condenadas a la marginalidad. Muchas de ellas padecen problemas mentales y duras adicciones. Las administraciones han de garantizar la seguridad de todos los ciudadanos. Pero ello no se logra únicamente mediante el trabajo policial. El trabajo social es fundamental. Esta crisis de sinhogarismo que también afecta a muchas otras ciudades no tiene precedentes. El Ayuntamiento y la Generalitat han de encarar este problema de un modo más decidido.