
8-M, ni un paso atrás
Llega otro 8-M. Un día más para reivindicar la igualdad y el fin de la discriminación de la mujer todavía pendientes en nuestra sociedad. Otro año más en la que los medios –bueno, no todos– informamos sobre lo mucho que queda por hacer y recordamos que el 8-M no dura un día, sino que todos deberíamos hacer un esfuerzo para que este espíritu dure los 365 días del año. Que no es normal que sigamos publicando fotografías de encuentros de líderes políticos donde solo se ven trajes y muchas corbatas y donde la presencia de la mujer es testimonial. Hoy mismo publicamos la imagen de la coalición de países aliados de Donald Trump para acabar con el narcotráfico, donde, entre trece dirigentes, solo aparece una mujer, la primera ministra de Trinidad y Tobago. Y gracias.
La división entre el feminismo, la irrupción de la ultraderecha con posiciones contra la igualdad que parecían ya superadas y la sensación generalizada de que los hombres jóvenes son hoy más machistas que lo que fueron sus padres generan un sentimiento de una cierta frustración. Y es que hay que ser conscientes de que se está produciendo un efecto péndulo en dirección contraria. El pasado viernes publicamos una encuesta del Centre d’Estudis d’Opinió (CEO) de la Generalitat que concluye que uno de cada tres catalanes (33%) considera que el movimiento feminista ha ido demasiado lejos. Este porcentaje era de un 30% en el 2023 y de un 32% en el 2024.
Circunscritos a España, es preocupante que Vox, el partido que más crece en apoyo popular según todas las encuestas, niegue la existencia de la brecha salarial entre ambos sexos –un informe de Comisiones Obreras calcula que sigue siendo de un 20% favor de los hombres– y en su programa defienda la derogación de la ley de Violencia de Género “y de toda norma que discrimine a un sexo de otro”.
Por eso vale la pena seguir reivindicando el día internacional de la Mujer en todo el mundo y recordar también que los avances –al menos, en Occidente– han sido claros si comparamos cómo estábamos unos años atrás. De lo que no hay duda es de que queda todavía queda mucho por hacer.
