Vigilancia antiocupación
Las ocupaciones de fincas y solares en desuso de titularidad municipal se han convertido en un serio problema para las autoridades locales de Barcelona. Es por ello que, con más frecuencia de la que desearía, el Ayuntamiento se ve obligado a adoptar medidas preventivas para evitar esas intrusiones que, si llegan a producirse, resultan muy difíciles de corregir. En este contexto hay que enmarcar la contratación, por un periodo de tres años y por un coste de cerca de 180.000 euros, de un servicio de vigilancia, seguimiento y comunicación de las incidencias de una veintena de fincas y solares del distrito de Sant Andreu vacíos en la actualidad, pero en riesgo de ser ocupados ilegalmente en algún momento. Este servicio, que ya se lleva a cabo con un coste similar en otros distritos de la ciudad, tiene entre sus principales tareas la elaboración de informes diarios y, sobre todo, dar aviso con urgencia de cualquier intento de ocupación a la Guardia Urbana para que proceda a un desalojo exprés que evite que la situación se enquiste.