Las Claves
- Foment del Treball y Josep Sánchez Llibre califican el nuevo sistema de financiación como claramente insuficiente para solventar desequilibrios históricos.
- Pimec val
El sector empresarial de Cataluña se muestra fragmentado ante el sistema inédito de financiación regional. Foment del Treball calificó ayer el pacto con un fuerte cuestionamiento al juzgar que carecía de determinación, mientras que las otras asociaciones, como Pimec, la Cambra de Comerç de Barcelona, el Col·legi d’Economistes de Catalunya o FemCat manifestaron visiones optimistas o, por lo menos, discretas acerca de los progresos comunicados.
Josep Sánchez Llibre, al frente de Foment, valoró “claramente insuficiente” la iniciativa de forma negativa al no solventar los desequilibrios históricos y estructurales de la financiación en Catalunya. Pendiente de profundizar en los pormenores, la entidad criticó al Gobierno y a ERC por no integrar la recaudación y el control de todos los gravámenes en la Agència Tributària de Catalunya ni asegurar el principio de ordinalidad.
Sánchez Llibre analiza “claramente insuficiente” el planteamiento
Sánchez Llibre indicó que, “si bien es positivo para Catalunya acceder a más financiación, no vemos el cambio de modelo que hace falta para mejorar la financiación y las inversiones en infraestructuras”. “Estos 4.700 millones serán bienvenidos, y esperamos que estos ingresos sirvan para bajar impuestos e implementar políticas públicas que ayuden a la mejora de la productividad”, añadió.
Asimismo, Pimec recibió con agrado las mejoras, particularmente la mayor implicación de las comunidades autónomas en los tributos fundamentales. El reproche principal se focalizó en la ordinalidad. Si bien el Govern admite que, tratándose de Catalunya, esta pauta se conserva en la estructura del sistema, la organización empresarial liderada por Antoni Cañete estima fundamental que adquiera rango legal.
La entidad de pequeñas y medianas empresas estima que las modificaciones avanzan por el camino correcto con el fin de subsanar la falta de fondos estructural, si bien admite que, aun bajo el supuesto de una ejecución total de lo pactado, la brecha fiscal de Catalunya continuará siendo considerable. Dentro de los avances, Pimec subrayó el renovado sistema de cobro del IVA, el cual brinda a las comunidades la opción de elegir entre el tramo tributario derivado del gasto o aquel asociado a las pymes.
La Cambra consideró favorablemente la modificación ya que supone un avance tanto en cantidad como en calidad frente al sistema vigente. No obstante, la organización liderada por Josep Santacreu criticó que se omitan peticiones de larga data, tales como una transferencia más elevada del IRPF y el IVA hacia las regiones, un incremento en la claridad de las balanzas fiscales, el aseguramiento de la ordinalidad, y la consideración de las variaciones en el coste de la vida según la zona geográfica. La Cambra confía en que sea posible incorporar optimizaciones durante el proceso legislativo.
El líder de los economistas, Carles Puig de Travy, se mostró a favor del consenso. “El actual modelo debe cambiar porque las necesidades son evidentes: las comunidades autónomas están infrafinanciadas”, aseveró. El analista vio con buenos ojos la inclinación hacia la ordinalidad, a pesar de que no se encuentre protegida por la legislación. “La eliminación de los fondos de financiación que distorsionaban el reparto final es una buena noticia”, expresó.
Asimismo, el dirigente de FemCat, Oriol Guixà, exhibió una mayor cautela en su evaluación, si bien se percibía optimista. “A primera vista, parece interesante, pero antes de posicionarnos queremos ver el conjunto”, aseguró.
