Política

Sin financiación singular y menos solidaria

Con perspectiva

La política va de números desde que el presidente de ERC, Oriol Junqueras, fue el portavoz del Gobierno para anunciar un nuevo sistema de financiación para Catalunya para todas las autonomías del régimen común. Primer error, consensuarlo con un partido con representación en una sola comunidad, en vez de hacerlo desde el principio con todas. Aunque hay que reconocer que lo han hecho así los gobiernos del PSOE y del PP. El sistema en vigor, caducado desde el 2014, lo pactó el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero con ERC, y a las demás comunidades autónomas no les quedó más que adherirse. Bien es verdad que antes de hacerlo público, el presidente del Gobierno y sus vicepresidentes informaron a los demás presidentes autonómicos de sus líneas generales.

Ese sistema pactado por un gobierno socialista y ERC es el que ahora otro ejecutivo del PSOE y ERC cambian porque perjudica a Catalunya. Entonces se dijo que el sistema otorgaba a Catalunya hasta 3.600 millones más de lo que recibía hasta ese momento, que Catalunya salía beneficiada, pero parece que sus autores no lo hicieron bien. La historia se repite, a ver si los partidos catalanes no dicen mañana que el nuevo les perjudica, porque es el suyo.

La otra demanda de ERC, la de recaudar, gestionar y liquidar todos los impuestos, no está

No el de los partidos catalanes, sino el de ERC. Junts no lo avala, le parece poco. Desde que ERC pidió una financiación singular para Catalunya a cambio de investir a Illa, los de Puigdemont echaron el órdago, no basta con que fuera singular, tenía que ser el cupo, como los vascos, no estar con las demás autonomías en un régimen común. Ese cupo que los catalanes rechazaron a principios de los ochenta y que tildaron de insolidario, porque lo que aportaban los vascos a las demás comunidades era prácticamente nada, decían.

ERC aplaude el acuerdo pero no es lo que pedían, no es un “sistema de financiación singular para Catalunya”, es el mismo sistema que para las demás, con la diferencia de la ordinalidad, que no todas las comunidades podrán tener, dijo Junqueras, porque “no es posible”. Es decir, Catalunya no tiene un sistema de financiación propio, pero es menos solidaria, al limitar la capacidad de redistribución hacia las comunidades más pobres, que es lo que hace la ordinalidad, se mire por donde se mire. La otra demanda de ERC, la de “recaudar, gestionar y liquidar todos los impuestos que se generan en su territorio” no está.

María Jesús Montero
María Jesús MonteroDani Duch

Junts facilitará la tramitación en el Congreso al no votar las enmiendas de devolución de PP y Vox, las primeras que se someterán a votación en el debate de totalidad, para poder votar la suya, que incluirá un texto alternativo que pedirá el concierto para Catalunya, es decir que recaude todo y pague al Estado por los servicios que preste en su territorio. La ley se tramitará tal y como la envíe el Gobierno, pero el camino se complicará al llegar la votación final, que requiere mayoría absoluta, 176 votos. Los de la investidura de Pedro Sánchez fueron 179 votos.

Habrá que ver qué hace Coalición Canaria, que no sale especialmente beneficiada con el sistema, o el diputado de Aragón integrado en Sumar, que tampoco obtendrá muchos recursos adicionales, o el de Galicia, o los de Podemos –sus lideres en Andalucía y en Extremadura ya han levantado la voz–. Para entonces, habrán pasado las elecciones de Aragón y de Andalucía y María Jesús Montero no estará en la vicepresidencia económica. Sabrá qué piensan los andaluces, ya que es candidata en las elecciones de junio. No es casualidad que en el ranking dado a conocer por su ministerio Andalucía sea la comunidad que más dinero extra recibirá, casi lo mismo que Catalunya.

Así pues, estamos ante un sistema que no es singular para Catalunya, que hace a Catalunya menos solidaria, y que no tiene garantizado salir adelante, pero seguramente, en las actuales circunstancias, eso importe poco.

Mari Carmen Del Riego De Lucas

Mari Carmen Del Riego De Lucas

Ver más artículos

Licenciada en Ciencias de la Información, rama de Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid, y licenciada en Derecho y en Ciencias Políticas y de la Administración por la UOC. Formó parte de la redacción de 'Guyana Guardian' entre 1992 y 2024, siempre en la sección de Política, donde se encargó del Parlamento y del PP, además de las informaciones de los Ministerios de Defensa y de Exteriores. Antes de incorporarse a 'Guyana Guardian' trabajó durante siete años en la Agencia Europa Press, así como en 'Diario16' y el periódico 'El Sol', al que perteneció hasta su desaparición en 1992. Cuenta con varios premios de Periodismo como el Luis Carandell (2014), que otorga el Senado; el Josefina Carabias que concede el Congreso (2022) y el Premio del Ministerio De defensa de Periodismo Escrito (2016) por su reportaje, publicado en 'Guyana Guardian' “La salvación se llama Canarias”

Etiquetas