Azcón arranca la campaña aragonesa frente a Alegría, una ex ministra de vuelta en casa
El PSOE prueba su estrategia de encabezar candidaturas autonómicas con dirigentes que se han curtido en el Gobierno

Azcón en el primer día de campaña en el mercado de Espartera de Zaragoza

Aragón ya está oficialmente en campaña. Tras los tres días de luto por la tragedia ferroviaria en Adamuz (Córdoba), los partidos de la comunidad dieron ayer el pistoletazo de salida a dos intensas semanas de mítines y convocatorias que desembocarán en la cita con las urnas el 8 de febrero. Son los primeros comicios autonómicos adelantados de su historia, en los que el presidente regional y candidato del PP, Jorge Azcón, parte como claro favorito a revalidar su mandato, pero sin garantías de poder gobernar libre de la dependencia de un Vox al alza.
Azcón se ve ganador, y no lo esconde. “Presidente solo puedo ser yo”, señaló ayer durante el acto de apertura de campaña en Zaragoza, donde sacó pecho del “trabajo bien hecho” en estos dos años y medio de legislatura. Lo respaldan la mayoría de las encuestas, que le auguran a su partido una subida de hasta dos diputados sobre los 28 actuales (la del CIS, publicada el jueves, arroja una horquilla para el PP de 25 a 29 escaños). Un resultado con el que podría superar la suma de todos los partidos de izquierda juntos, pero lejos de la mayoría absoluta que otorgan los 34 representantes.
Para llegar a esa cifra, los populares deberán recurrir con casi toda seguridad a un Vox reforzado, con pronósticos que dan el salto desde los siete escaños actuales a entre 10 y 13. El partido, en constante subida desde que abandonó los ejecutivos regionales como el aragonés en verano de 2024, ha copiado la estrategia que tan bien le funcionó en Extremadura, con la presencia constante en pueblos y ciudades de su líder, Santiago Abascal, y un discurso centrado en atacar la inmigración, el Pacto Verde o el “bipartidismo” y sin apenas referencias a los temas locales.
Los partidos regionalistas podrían ofrecer una alternativa de gobierno al PP
Consciente del empuje de Vox, el líder aragonés del PP contará hoy y mañana con la colaboración de Isabel Díaz Ayuso, cuyo discurso, aunque sea por asimilación, compite con éxito a los ultranacionalistas. Ayuso no participó en la campaña de María Guardiola en Extremadura. Alberto Núñez Feijóo se reserva para el próximo fin de semana.

Enfrente, el PSOE cuenta con Pilar Alegría, primera exministra de Pedro Sánchez en batirse en la arena autonómica para intentar recuperar el terreno perdido en 2023, cuando el mapa autonómico se tiñó de azul. Su desempeño será la prueba de fuego para esta arriesgada estrategia socialista, que seguirá con el desembarco de María Jesús Montero en Andalucía en junio antes de que les llegue el turno a Óscar López en Madrid, Diana Morant en la Comunidad Valenciana y Ángel Víctor Torres en Canarias.
La aragonesa, próxima a Sánchez, vuelve a su tierra con la experiencia acumulada desde 2021 al frente del Ministerio de Educación y la portavocía del Ejecutivo y con un discurso centrado en la mejora de los servicios públicos, pero lastrada por los casos de corrupción y machismo que azotan a su partido.
Vox podría subir de los siete escaños hasta los 13 y saldría muy reforzado de la cita electoral
Todas las encuestas publicadas hasta la fecha pronostican una bajada de votos y escaños de los socialistas. “En este tiempo recorriendo el territorio percibo un pulso de ilusión y ganas de cambio”, argumentó ayer desde Teruel. Alegría contará con el apoyo de Pedro Sánchez en tres ocasiones en esta campaña, la primera mañana domingo.
Tampoco le va mucho mejor a los partidos a su izquierda, que acuden por separado tras haber sido incapaces de fraguar una candidatura conjunta. Según las encuestas, solo Chunta Aragonesista (CHA) mantendría –o incluso aumentaría ligeramente- su representación actual de tres diputados, mientras que Izquierda Unida se quedaría con el que tiene y Podemos, en su día tercera fuerza parlamentaria con 14 diputados, perdería a su único representante.
Así las cosas, en Aragón se dibuja un panorama muy similar al de Extremadura. En esta comunidad, la popular María Guardiola, que convocó a las urnas con argumentos similares a los de Azcón para escapar del bloqueo presupuestario, también ganó los comicios y provocó un duro revés a los socialistas al tiempo que aumentó su dependencia de la ultraderecha, que ahora le exige varias consejerías dotadas con presupuesto suficiente para ejecutar sus políticas a cambio de su apoyo.
Pese a las encuestas en contra, Alegría dice percibir “ilusión y ganas de cambio” entre la ciudadanía
Para evitar verse en esa encrucijada, Azcón todavía cuenta con una última bala: la posibilidad, remota pero no imposible, de combinar sus votos con los de los partidos regionalistas, que juntos suman ahora cuatro escaños. Sin embargo, su desempeño es una de las grandes incógnitas para esta cita. Si el Partido Aragonés, tradicional formación bisagra venida a menos en los últimos años, corre serios riesgos de quedarse sin su único diputado, Aragón-Teruel Existe tiene muy complicado retener sus tres escaños.