Illa ha sido dado de alta y seguirá con su etapa de recuperación y tratamiento en su hogar.
La salud del president
Después de 13 días de estancia en Vall d’Hebron, el president continuará con su recuperación médica en su domicilio.

El president de la Generalitat, Salvador Illa

El president de la Generalitat, Salvador Illa, ha salido este viernes por la tarde del hospital de Vall d'Hebron de Barcelona tras permanecer ingresado desde el anterior sábado 17 de enero por una infección ósea que motivó su estancia inicial en la uci durante cuatro días y su posterior traslado a planta. Durante este intervalo, Illa ha seguido un tratamiento de antibióticos y una recuperación física gradual que deberá prolongar ahora bajo hospitalización domiciliaria.
El president todavía no dispone del alta médica, por lo cual su proceso de convalecencia se extenderá todavía varias semanas adicionales, aunque los especialistas sanitarios a su cargo han determinado que los análisis realizados recientemente le facultan para continuar con su terapia en su domicilio.
El desarrollo ha resultado “muy favorable tanto desde el punto de vista clínico, como analítico y radiológico”, según indicó el directivo del hospital, Albert Salazar, durante una comparecencia, quien añadió que Illa se retiró de Vall d’Hebron “por su propio pie pero con ayuda” empleando muletas. Por otro lado, la encargada de patologías infecciosas del complejo, Dolors Rodríguez, señaló que el proceso curativo para estas afecciones suele durar aproximadamente ocho semanas.
Illa se ha mantenido en comunicación constante con los consellers y diversos cargos institucionales, adoptando resoluciones y llegando a organizar ciertos encuentros.
El ingreso en el hogar que llevará a cabo el president constituye un modelo de atención activa muy difundido en Catalunya, el cual posibilita que los enfermos obtengan asistencia de rango hospitalario en su propia vivienda durante un tiempo acotado, sirviendo de opción al internamiento tradicional con el fin de eludir permanencias extensas en una institución sanitaria. Bajo este esquema, el progreso y la terapia del president continuarán bajo la supervisión de los especialistas del hospital público, aunque de manera remota.
A lo largo de sus trece días hospitalizado, el dirigente del Govern ha progresado favorablemente de la osteomielitis de la sínfisis púbica que padece, una patología en los huesos inusual pero seria que acarrea molestias pélvicas agudas, fiebre y problemas para andar. Efectivamente, Illa ha estado alternando la terapia de fármacos con la recuperación de su mermada capacidad de movimiento, la cual le impone un descanso riguroso y le permite caminar solo de vez en cuando con el apoyo de muletas.
No obstante, de acuerdo con informantes del Ejecutivo catalán, el president se ha mantenido sumamente dinámico durante este periodo, supervisando los detalles de las cuestiones más urgentes, tales como la crisis de Rodalies, cuyas consecuencias todavía se sienten, además de otros temas cotidianos. Sus colaboradores afirman que ha mantenido una comunicación constante con los consellers y diversos cargos institucionales, adoptando determinaciones e incluso llevando a cabo ciertos encuentros rápidos.
Al president todavía le restan semanas para alcanzar una mejoría lo bastante firme que le facilite volver a sus labores habituales.
De aquí en más, Illa tendrá que seguir con la medicación intravenosa hasta que los doctores autoricen el paso a la vía oral. Esto ratifica que el president aún precisa de varias semanas para una recuperación plena que le permita volver a su agenda habitual previa a este suceso. Sin embargo, su equipo prevé que la semana entrante el president ya pueda participar en reuniones de manera telemática.
Durante los quince días que lleva hospitalizado, su equipo de confianza más cercano ha permanecido de forma continua en el centro médico, aunque apenas se conocen detalles sobre los encuentros y las muestras de apoyo dirigidas al president, las cuales, según informantes próximos, han resultado ser muy abundantes. Únicamente se han hecho públicas un par de visitas de carácter oficial, la efectuada por el presidente del Parlament, Josep Rull, y la realizada por el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni.
