Política

La población extranjera crece en Catalunya por encima de las 100.000 personas al año

Demografía

La migración procedente del extranjero registró un saldo positivo de 129.030 habitantes y hubo más defunciones (67.524) que nacimientos (53.802)

Fotografía de una oficina de extranjería.

Fotografía de una oficina de extranjería.

NACHO GALLEGO / EFE

La población residente en Catalunya llegó al 2025 con un crecimiento de 111.895 personas, según se desprende de las estimaciones definitivas del Institut d’Estadística de Catalunya (Idescat) correspondientes al 2024. El estudio apunta a la migración procedente del extranjero como el principal factor que contribuyó a este aumento poblacional, que es el segundo más elevado que se ha registrado en los últimos 15 años.

De hecho, en su conjunto, la migración procedente del extranjero presentó un saldo positivo de 129.030 ciudadanos, que se desgrana en 276.046 inmigraciones y 147.916 emigraciones. Justamente se evidencia que este es el principal componente del incremento poblacional al constatar el crecimiento natural (-13.722 personas). Esta cifra negativa se explica porque, por séptimo año consecutivo, hubo más muertes (67.524) que nacimientos (53.802). Además, el saldo migratorio con el resto de España fue de -6.437 personas.

En términos relativos, todo ello implica que la población catalana subió un 13,9 por cada mil habitantes. Es fruto de un crecimiento migratorio del 15,2 por cada mil y de un crecimiento natural negativo (-1,7). En 2024, fueron 616 los municipios de Catalunya que cerraron con un incremento de habitantes, la cifra se mantuvo en otras 30 localidades y disminuyó en las 301 restantes. 

Las tres que más crecieron en términos porcentuales fueron Cunit, l’Hospitalet de Llobregat y Alcarràs. En el otro lado de la balanza están Sant Cugat del Vallès, Lloret de Mar y Roses. El litoral catalán y el área metropolitana de Barcelona concentran estos incrementos poblacionales; mientras que se presenta más despoblación en la provincia de Lleida y el noroeste del territorio.

Por comarcas, la población experimentó un auge en 38 de ellas y en el Arán, mientras que se quedó igual en el Pallars Sobirà. En las tres restantes perdieron habitantes. Son, pues, los casos de Terra Alta (-61), Priorat (-5) y Cerdanya (-4).

Sobre el saldo migratorio con el extranjero, cabe señalar que fue positivo en 710 municipios, negativo en 156 y nulo en 81. En otras palabras, subió en tres de cada cuatro localidades. Entre las ciudades que tienen más de 10.000 habitantes, las que tuvieron un mayor crecimiento son Barcelona (46.974), l’Hospitalet de Llobregat (11.669) y Badalona (3.998). La única con un saldo negativo fue Santa Maria de Palautordera (-16). El incremento de población migrante también alcanzó a Ripoll (132). 

En el ámbito comarcal, el Barcelonès es el que tiene el saldo migratorio extranjero positivo más elevado (66.181 personas), seguido del Vallès Occidental (9.607) y el Baix Llobregat (8.093).

Por lo que atañe al crecimiento natural, aunque en su conjunto la tasa fue negativa, hubo 150 municipios –casi el 16% del total– en los que se registraron más nacimientos que defunciones. Los tres más elevados fueron Girona (198), Salt (169) y Sant Cugat del Vallès (132). La lista de menor crecimiento la encabezan Barcelona (-3.951), Sabadell (-280) y Sant Boi de Llobregat (-224).

En relación con la estructura de las edades, se detecta un envejecimiento poblacional. El peso de los ciudadanos de 0 a 15 años ha pasado del 14,9 al 14,2% de 2024 a 2025. En cambio, se disparan la de 16 a 64 (del 65,6 al 66%) y de los de más de 65 años (del 19,5 al 19,8%).

Pedro Ruiz Clavería

Pedro Ruiz Clavería

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Calonge, 1998. Redactor de 'Guyana Guardian' desde 2024. Licenciado en Periodismo por la Universitat Pompeu Fabra. Cubro la actualidad política catalana