Política

Los pretorianos de Óscar Puente

Círculo de confianza

El equipo de Transportes ante la doble crisis ferroviaria

El ministro de Transportes, Óscar Puente, tras comparecer el jueves en el Senado 

El ministro de Transportes, Óscar Puente, tras comparecer el jueves en el Senado 

Victor Lerena / EFE

El Ministerio de Transportes se está enfrentando a una doble crisis de calado y con profundas implicaciones políticas y sociales. No es un problema ferroviario puntual. Es una cuestión de confianza en las infraestructuras que transportan cada día a millones de personas a través de la alta velocidad o el servicio de proximidad. Desde el fatídico domingo 18 de enero en el que dos trenes chocaron en Adamuz y el posterior desprendimiento de talud en Gelida, el ministro Óscar Puente impartió una consigna a sus principales colaborares: máxima transparencia, dar la cara y nada de esconderse. Es una forma distinta a cómo históricamente se han gestionado las tragedias en España, lo cual también conlleva riesgos y puede llevar a renuncios.

Puente aterrizó en el Gobierno tras la investidura del 2023 después de que el presidente Pedro Sánchez le ofreciera dos veces antes ser ministro. La primera, tras la moción de censura del 2018. La segunda, tras la conformación de la coalición con Unidas Podemos a finales del 2019 y principios del 2020. La respuesta de Puente a Sánchez fue la misma en ambas ocasiones: quiero ser alcalde de Valladolid. A la tercera fue la vencida y, tras perder el bastón de mando vallisoletano, en el 2023, aceptó ser titular de Transportes.

Los pretorianos de Óscar Puente en Transportes
Los pretorianos de Óscar Puente en TransportesLV

El equipo con el que Puente está gestionando las crisis de Adamuz y Rodalies está formado por perfiles de todo tipo con una característica común: la ejecución. Hay personas que ya le acompañaron en su etapa como alcalde; también hay vascos y algún catalán, valenciano y canario. Un grupo engrasado, una parte de ellos ingenieros de formación, que estos días facilita al ministro los datos que demanda y que está concediendo entrevistas como no se había hecho hasta ahora. Es el caso de José Antonio Santano, el secretario de Estado enviado de forma extraordinaria a Catalunya para abordar el problema de Rodalies.

El ministro ha impartido una consigna antes la doble crisis ferroviaria: máxima transparencia

Puente y Santano se conocieron en el 2011 en un curso de comunicación para cargos políticos. Uno era alcalde de Valladolid y el otro, de Irún. Sintonizaron. Hoy Santano es el número dos del ministerio. Combina un perfil político y de gestión. Su entorno lo define como un hombre “pactista” gracias a su experiencia en el municipio guipuzcoano.

Otro de los hombres más importantes del equipo de Puente es Álvaro Fernández Heredia, hoy presidente de Renfe y antes secretario general de Movilidad Sostenible. Puente lo fichó para imprimir un giro de 180 grados a la movilidad en Valladolid después de las municipales del 2019. Antes estuvo en el equipo de Manuela Carmena en Madrid. Ambos trabajaron cuatro años en la ciudad castellanoleonesa, un periodo en el que promovieron nuevos carriles bici para impulsar la movilidad sostenible, instalaron los elevadores de Pilarica y Girón y recuperaron varios aparcamientos públicos.

Una persona indispensable para Puente es Encarnación Sandonís, su jefa de gabinete. Periodista de formación, aunque también, en un pasado, albañil y carpintera, es una pieza clave en el engranaje de Transportes. Se conocieron hace diez años, siendo el ministro concejal de la oposición en Valladolid y desde entonces trabajan todos los días codo con codo. Puente y Sandonís, Sandonís y Puente.

Colaboradores de Valladolid, vascos y un valenciano forman el núcleo duro del titular de Transportes

Procedente también de Valladolid aterrizó en el Ministerio de Transportes Rafael Guerra, el subsecretario. Sustituyó en el cargo a Jesús Manuel Gómez García, investigado en el caso Koldo, y es otro hombre de máxima confianza de Puente. Otro vallisoletano en el que el ministro se apoya es José Antonio Sebastián, comisionado para el Corredor Atlántico, que, pese a no formar parte del organigrama de altos cargos, es un asesor de gran relevancia.

El único catalán en el círculo de confianza del ministro es Maurici Lucena, presidente de Aena. Ambos se conocieron en el 2023 y desde entonces la relación ha sido fluida. En Transportes valoran de Lucena su perfil de gestor de una compañía a la que imprime una doble condición de empresa semipública y de cotizada. Hace unos días, fue cesado otro catalán que formaba parte del equipo de confianza del presidente de Renfe: Josep Enric Garcia, director de Rodalies.

Sara Hernández, fichada por Puente para el ministerio procedente de Deloitte, también es una pieza clave en el día a día del ministro. La secretaria general de Movilidad Sostenible fue la encargada de pilotar la ley que consiguió aprobar el Gobierno a finales del año pasado uniendo a todos los socios de investidura en una compleja ecuación. Llegó a de la mano del hoy presidente de Renfe, siendo la última incorporación al núcleo de pretorianos del ministro. Un equipo que se completa con perfiles de carácter más técnico. Gustavo Santana, ingeniero naval nacido en Canarias y presidente de Puertos del Estado es otro hombre de su confianza. Como también lo es Benito Núñez, secretario general de Transportes Aéreo y Marítimo. Mención especial merece Carlos Juárez, director general del sector ferroviario y un profesional clave en todas las decisiones de Puente en materia relacionada con los trenes.

Sánchez ofreció a Puente ser ministro dos veces, pero quiso seguir siendo alcalde; a la tercera aceptó

Óscar Puente, por tanto, ha configurado en Transportes un equipo de responsabilidad totalmente renovado respecto a la etapa de su predecesora, la catalana Raquel Sánchez. Con alguna excepción. Uno de los altos cargos que continúa ejerciendo sus funciones tras las generales del 2023 es Juan Pablo Fernández Palomino, director general de Carreteras. Otra es Rocío Baguena, aupada a secretaria general de Transporte Terrestre tras la salida de Marta Serrano.

Una de las claves de la gestión de Puente en Transportes, como ya lo fue en el Ayuntamiento de Valladolid, es la comunicación. Su gestión no se entendería sin esa faceta. El perfil en la red social X del ministro se ha convertido en una herramienta de relevancia para comunicar. En este apartado destaca el papel de un valenciano, Pere Rostoll, exresponsable de comunicación de la Generalitat Valenciana con Ximo Puig. El periodista combina su función en el ministerio con la secretaría de Infraestructuras, Transporte y Movilidad Sostenible de la ejecutiva del PSPV.

Con este equipo, Puente está haciendo frente a la doble crisis ferroviaria de solución aún incierta. El ministro ha reconocido que no le importará marcharse si su ministerio tuviera alguna responsabilidad en lo sucedido. “Caerá quien tenga que caer”, afirmó. Pero mientras se despejan las incógnitas, el vallisoletano no se va a esconder. “No lo he hecho nunca y no lo voy a hacer ahora”, ha advertido.

Fernando Hernández Valls

Fernando Hernández Valls

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Redactor de la sección de Economía de Guyana Guardian en la redacción de Madrid. Autor del libro 'El año que vivimos sin Gobierno' (Libros.com) y colaborador de varios programas de televisión y radio.