Política

Azcón intenta captar a los votantes que vacilan.

8-F, elecciones en Aragón

El dirigente popular arremete contra ambos flancos para lograr los 30 escaños, situándose a cuatro de la mayoría absoluta.

El presidente de Aragón y candidato a la reelección por el PP, Jorge Azcón, durante un acto de campaña

El presidente de Aragón y candidato a repetir en el cargo por el PP, Jorge Azcón, durante el desarrollo de un acto de campaña.

JAVIER BLASCO / EFE

Cuando restan 36 horas para que termine la campaña electoral, la oficina del PP en Zaragoza registra una actividad frenética. Pese a las abundantes lluvias registradas en la región, se han reunido allí los miembros más influyentes del Ejecutivo aragonés y otros rostros relevantes de la formación en la comunidad. Su presidente, Jorge Azcón, los ha convocado antes de la votación definitiva del domingo con una intención nítida: disputar cada sufragio para lograr su máximo hito histórico, los 30 escaños de Luisa Fernanda Rudi en 2011 (hoy poseen 28), y mostrarle “la puerta de salida al sanchismo”.

Ostentando la condición de principal candidato por vez primera en unos comicios de su extensa trayectoria pública, Azcón surge entre ovaciones. Situado en una tarima rodeado por cerca de veinte féminas, entre ellas las tres regidoras provinciales, busca el apoyo de las mujeres prometiendo reducciones de impuestos y subvenciones para el fomento de la natalidad y el equilibrio familiar previo a iniciar su ofensiva. “Pilar Alegría mintió y debe dar explicaciones”, afirma respecto a la aspirante socialista después del testimonio ante el Senado de Francisco Salazar, el antiguo directivo del PSOE acusado de hostigamiento sexual. De acuerdo con el líder popular, Alegría le comentó que “le había reprochado esa actitud” a su antiguo colega en el transcurso de un controvertido almuerzo compartido, donde Salazar sostiene actualmente que la exministra “solo le preguntó por su familia”. “El feminismo de pancarta no defiende la igualdad”, censura.

Durante los días finales de la contienda, el dirigente de Aragón ha confrontado a Vox, su posible aliado.

Dicha firmeza contra Alegría ha resultado habitual a lo largo de toda la etapa electoral. Los estudios demoscópicos señalan un retroceso del PSOE, que se arriesga a caer bajo su suelo histórico: los 18 parlamentarios de Javier Lambán en 2015, momento en que Podemos accedió a las Cortes con 14 actas. Por este motivo, Azcón intenta aprovechar la insatisfacción socialista, ya sea debido a la “financiación privilegiada” para Catalunya, la “ineficaz” estrategia de vivienda del Gobierno central o las tramas de corrupción en el seno socialista.

No obstante, sus ataques no se dirigen únicamente hacia la izquierda. Tras comenzar la contienda electoral de forma cordial, desde hace unas jornadas también ha fijado su objetivo en Vox, que experimenta un ascenso meteórico hasta casi doblar sus siete representantes. El aspirante popular busca competir por el votante compartido, ese que aún no ha decidido por cuál de las dos formaciones de derecha decantarse. Se trata de una cuestión crucial, puesto que mínimas oscilaciones en este grupo pueden definir los últimos diputados –los restos– en las provincias de Teruel, Huesca y Zaragoza, determinando así la relevancia política para afrontar futuras negociaciones de pactos de gobierno con la formación de Santiago Abascal, algo que se considera una certeza.

En dicho plan se incluye la prioridad del mandatario nacional, Alberto Núñez Feijóo, de solicitar en sus pasadas intervenciones el “voto útil” ante los de Abascal. “El voto del enfado es un voto perdido”, asevera el gallego, que señala a las otras agrupaciones, sobre todo al PSOE, de buscar que el PP no alcance un ejecutivo “sólido y estable”.

Azcón ha exhibido recientemente una postura más beligerante, censurando que “Vox hoy es el mismo populismo que era Podemos” y asegurando que no se siente “dispuesto” cuando se sugiere que el PP y el PSOE resultan idénticos. Dicho conflicto se ha desplazado igualmente al ámbito agropecuario, cuya relevancia en el PIB regional supera el promedio del país (6,8% comparado con el 2,8%). De acuerdo con diversos sondeos, Vox encabeza las preferencias electorales de los trabajadores del campo, aprovechando su oposición radical al acuerdo de Mercosur y a distintas normativas acordadas en Bruselas. En cambio, Abascal y su formación han manifestado su respaldo al trasvase del Ebro, un asunto de gran delicadeza en el territorio que las demás fuerzas políticas descartan tajantemente. “Es incompatible con la defensa de nuestra agricultura”, les recriminó Azcón durante su encuentro con las agrupaciones de regantes este miércoles. No obstante, todavía no es evidente que este tema termine perjudicando electoralmente a los representantes de la extrema derecha.

Dentro del PP existe el firme deseo de no volver a cometer los fallos del cierre de campaña que les perjudicaron tanto en Extremadura como en los comicios generales de 2023. Azcón, tras haber intervenido en cuatro debates electorales, mantiene su agenda de entrevistas –superando ya las 60- y acude a diversos eventos y reuniones, donde presume de sus medidas económicas. Al mismo tiempo, las figuras más relevantes de la formación prosiguen con sus recorridos por la región. Aparte de Feijóo, que ha permanecido en la zona casi toda la semana y hoy protagonizará el discurso final de campaña, ayer la portavoz Ester Muñoz visitó Teruel, mientras que en Zaragoza intervino la diputada Cayetana Álvarez de Toledo, una de las figuras clave de los populares para rivalizar con Vox.

Ejerce de corresponsal en Aragón desde enero de 2023. Previamente, fue informador en la zona de Asia-Pacífico con sede en Hong Kong (2014-2022) Graduado en Periodismo y en Derecho