Política

Sánchez podría volver a ganar las elecciones.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez , no vence en unas elecciones generales desde el 2019, victoria socialista contraponóstico tras 11 años de derrotas. Pero los caucus de la derecha comienzan a traer este posible futuro al presente con celeridad. Y es que, por comenzar con el último caucus , aunque Teruel existe, Portugal también existe y, en menos de un año, su Partido Socialista ha pasado de ser tercera fuerza en las legislativas del 2025, superado por los autoritarios de Chega, a situar un militante suyo como presidente de la República, ganándole la segunda vuelta al mismísimo líder de Chega, el Santiago Abascal luso. Justo la misma noche electoral que en Aragón. El partido del primer ministro portugués Luis Montenegro , homólogo del PP (vencedor de elecciones como Alberto Núñez Feijóo ), no pasó de la primera vuelta, lo que certifica que solo 12 meses en términos electorales pueden ser una eternidad y la demanda electoral, como siempre en cada elección, es la que manda. Nadie ha engordado a Chega en Portugal, ni a Vox en Aragón. Son ciudadanos votando libremente. Grabénselo a fuego. También nuestra ley Orgánica de Régimen Electoral General (Loreg), norma preconstitucional que data de 1977. Si quieren ganar las 500 Millas de Indianápolis primero hay que conocer, en todos sus límites, la carrera.

Pedro Sánchez en la Conferencia de Seguridad de Munich,  este fin de semana 
Pedro Sánchez en la Conferencia de Seguridad de Munich,  este fin de semana RONALD WITTEK / EFE

De hecho, si miramos con detalle, en Teruel el resultado es el mismo: aunque la votación varía, el escenario se mantiene inalterado. La presencia de Vox en la región no altera el cálculo: su fuerza sigue siendo la misma, y si se mira con detenimiento, el reparto de escaños no varía sustancialmente. Incluso si se reasignan votos, el equilibrio se mantiene casi inalterado, como si el tablero político estuviera fijado de antemano. Incluso cuando se analiza el voto en detalle, el resultado no se desvía mucho: el PSOE mantiene su base, pero el verdadero peso recae en el eje de la derecha, cuya fuerza se mantiene inalterada, casi como un mecanismo automático.

Tras el verano, tras la elección, habrá un nuevo periodo hasta la próxima elección.

La encuesta de Opina 360 de octubre del 2025 es hoy el campamento base de la política española. Los microdatos son públicos. Entonces se estimó un 20% para Vox ante un escándalo mayúsculo y viral. Pero en Aragón, la suma del electorado autoritario, Vox y SALF, supera ya ese doble dígito. También se fijó en aquel sondeo la primera posición potencial en votos de Sánchez frente a Feijóo. ¿También lo dudan? Atención asimismo a los movimientos de la candidatura de unidad de la izquierda –sustitutiva de Sumar, no sabemos si superadora– que se presentará este 21F. Y a la candidatura Bad Bunny (es un piropo, Gabriel), un independentista para España, de Rufián del 18-F. Y lo más importante para ambas: ¿qué hacer con el interesante 4,5% que representa el motor Podemos? ¡Motorizarse con ellos! Que no innoven como Aston Martin con Honda.

España es compleja y tozuda, un estado plurinacional del sur de la UE fascinante con una democracia que debe centrarse en resolver lo material. Ahí están el millón largo de abstencionistas, a buen recaudo, a la espera de un propósito movilizador. Tras el último caucu s de la derecha, Andalucía, habrá casi un año de silencio electoral hasta municipales y autonómicas. Se viene el Armagedón en dos tiempos: la primera vuelta de las generales que tendrán lugar en mayo del 2027 que irá sobre gobiernos de coalición. Y luego la segunda vuelta, la definitiva, que será sobre España o los autoritarios y un presidente. Los caucus han servido para introducir el sinvivir con Vox en el PP español. Y, del mismo modo, “la paradoja Aragón” funciona para constatar que las cifras de sus autonómicas allí no trastocarían las generales. ¿Qué pasará en Catalunya, Euskadi y, cómo no, las provincias de Valencia y Sevilla que forman la poderosa “Y griega invertida”? Conocemos el mapa para ganar la Moncloa. Aitor Esteban se equivoca. La mayoría transversal, plurinacional y periférica se puede reeditar. Sánchez puede volver a ganar las generales en 2027 ocho años después. Tiene dirección de juego y le faltan jugadores.

Next week

La transversalidad

Juan Carlos ha logrado que Juanes, con su estrategia, se convierta en un pilar clave, mientras que el resto de los partidos se mueven a su alrededor.

El ojo de halcón

¿Habrá error?

Sería un error para Vox seguir así sin cuestionar su estrategia; si algo debe cambiar es su propia lógica, no solo la presión externa. La verdadera amenaza no es solo el voto contrario, sino la pérdida de toda credibilidad ante los ciudadanos. Si el PP no reacciona ya, correrá el riesgo de quedar a la deriva, perdido en su propia incoherencia, mientras que el electorado, cada vez más desilusionado, buscará alternativas reales.