El Rey, en el adiós a Rebelo de Sousa: “Siempre os recibiremos como a un queridísimo amigo”
Casa Real
El jefe de Estado de Portugal realiza una visita oficial a España, dos semanas antes de ceder la presidencia

El rey Felipe IV y la reina Letizia conversan con el presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, antes del almuerzo que tiene lugar este viernes en el Palacio Real.

El Rey ha recibido, este viernes, con el protocolo de una visita oficial y el afecto personal, a Marcelo Rebelo de Sousa, presidente de la República Portuguesa que el próximo 9 de marzo dejará su cargo tras una década de ejercicio. Una bienvenida a Madrid, con aires de despedida, en la que Felipe VI ha destacado que Rebelo ha sido mucho más que el jefe de Estado de un país vecino: “Sois, Presidente, un amigo de España y de los españoles. Y en esa calidad, la de un queridísimo amigo, os recibimos hoy, y os recibiremos siempre”.
Tras el recibimiento oficial y un encuentro con el Rey, tiene lugar un almuerzo ofrecido por los Reyes, que, como en otras ocasiones, ha comenzado con sendos discursos de anfitrión e invitado, aunque en esta ocasión ha quedado patente el aprecio entre ambos jefes de Estado. El Rey, que se ha dirigido en portugués a Rebelo, ha dicho de él que “además de vuestra dedicación y liderazgo al frente del Estado y la Nación portuguesa, en las relaciones entre España y Portugal, puedo dar fe de que habéis puesto la energía, la inteligencia, la sabiduría y el corazón.” En portugués, el Rey ha dicho que “entre nosotros, querido presidente, no se trata de una despedida, si no del inicio de una nueva etapa, también llena de profunda y respetuosa amistad personal”
Portugal tiene suerte de tener a España como vecino”
Rabelo, también en unas palabras llenas de afecto a España y a los Reyes, ha resaltado que la relación entre ambos países es profunda no solo por compartir frontera, sino por el esfuerzo de sus ciudadanos en permanecer unidos sin abrir conflictos a lo largo de los siglos. “Portugal tiene suerte de tener a España como vecino”. “Tenemos muchas cosas en común: sufrimos dictaduras al mismo tiempo, luchamos por la libertad, miramos a América, estamos en Europa, somos hermanos”, ha dicho Rebelo.
El aún presidente portugués ha acabado sus palabras recordando la popularidad de los Reyes en Portugal y el afecto que se les profesa y brindando por la unión y la amistad entre ambos países.

La visita oficial de Rebelo se ha hecho realidad tras dos intentos fallidos. La visita de Estado programada para el pasado mes de diciembre tuvo que suspenderse por una operación de urgencia a la que fue sometido Rebelo. Tras el aplazamiento se volvió a programar para el 6 de febrero y suspender, de nuevo, debido a los estragos de la borrasca Leonardo, el viaje de Rebelo a España cuyo rango se había rebajado de Estado a oficial, habida cuenta de que ya se había celebrado una primera ronda de elecciones presidenciales en Portugal. Tras la segunda ronda, convocada para el domingo 7 de febrero, resultó elegido nuevo presidente, el también socialista António José Seguro.
En esta ocasión, la visita, también calificada de oficial, ha aplicado un protocolo especial, habida cuenta de las circunstancias. Rebelo ha sido recibido por el Rey en la plaza de la Armería del Palacio Real, donde formaba una guardia de honor a la que han pasado revista ambos jefes de Estado, después de la interpretación de los himnos nacionales y el disparo de la tradicional salva de 21 cañonazos.
Una vez dentro del Palacio Real, el Rey y Rebelo han subido la escalera de Embajadores del Palacio Real de Madrid, con música de tamboril y pífano, flanqueados por alabarderos. Una bienvenida especial para destacar los vínculos únicos entre España y Portugal y entre ambos jefes de Estado. Tras un encuentro de ambas delegaciones, tiene lugar un almuerzo, en la Sala de Columnas, que los Reyes ofrecen a Rebelo, con asistencia de noventa invitados vinculados a ambos países, entre ellos Pilar del Río, viuda del Nobel portugués, José Saramago, además del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo.
En sus palabras, el Rey, además de insistir en los vínculos de afecto con Rebelo de Sousa, ha aprovechado para destacar que aunque hubo momentos en los que España y Portugal se dieron la espalda, “aprendimos las lecciones de la historia y hoy comprendemos que nuestra interdependencia es un activo enorme, del que no queremos ni podemos prescindir. Con ese mismo espíritu se construye Europa.” También ha expresado la voluntad de ambos países de preservar la Europa del estado de bienestar; de fortalecer el pilar europeo en el marco de la Alianza Atlántica y los vínculos con Iberoamérica.
El Rey ha acabado sus palabras con unos versos de Fernando Pessoe: “Valeu a pena? Tudo vale a pena Se a alma não é pequena”; (“Todo vale la pena si el alma no es pequeña”), afirmando “seguro que se aproxima a vuestro ánimo, en estos días cercanos a la finalización de vuestro segundo mandato presidencial”.

En los diez años en los que Felipe VI y Rebelo de Sousa han coincidido como jefes de Estado, se ha ido tejiendo una relación personal que traspasa lo institucional. Los Reyes realizaron una visita de Estado a Portugal en noviembre de 2016 y en abril de 2018, fue Rebelo quien protagonizó la visita de más alto rango diplomático. Felipe VI viajó a su toma de posesión, en marzo de 2016, y los encuentros bilaterales se han repetido en numerosas ocasiones, además de coincidir en foros internacionales como sucedió el pasado 21 de enero cuando ambos jefes de Estado intervinieron en la sede del Parlamento Europeo en Estrasburgo con motivo de la celebración del 40.º aniversario de la entrada conjunta de España y Portugal en la entonces Comunidad Europea, ahora UE.
La cercanía y afecto entre Rebelo de Sousa y el rey Felipe se ha hecho evidente en todas las ocasiones en las que han coincidido y prueba de esa amistad fue la elección de Portugal como primer destino internacional de la princesa Leonor, que fue recibida en el palacio de Betlem en julio de 2024, meses después de alcanzar la mayoría de edad. Entonces, el presidente portugués tuvo especial deferencia con la princesa heredera y, hace solo unos meses, repitió esas muestras de afecto con la infanta Sofía, quien realizó una visita de cortesía al presidente luso, al inicio de su estancia en la capital portuguesa donde cursa estudios universitarios.