Muere Antonio Tejero el día en que se desclasifican los documentos del 23-F
Obituario
El protagonista del intento de golpe de Estado fallece a los 93 años en Valencia

El teniente coronel Tejero irrumpe, pistola en mano, en el Congreso de los Diputados durante el golpe de Estado

El exteniente coronel Antonio Tejero ha fallecido a los 93 años de edad según ha informado la familia en un comunicado el mismo día en que la Moncloa ha descalificado 153 documentos del intento de golpe de Estado que protagonizó en 1981.
“Quiero comunicaros con profundo dolor que hoy, 25 de Febrero del 2026, mi padre: Antonio Tejero Molina ha fallecido en compañía de todos sus hijos. Habiendo recibido los últimos sacramentos y la Bendición de Su Santidad León XIV. Doy infinitas Gracias a Dios por su vida entregada y generosa para con Dios, España y su familia. Ruego una oración por su eterno descanso. Gracias”, señala el comunicado de la familia.
Nacido el 30 de abril de 1932 en Alhaurín el Grande (Málaga), Tejero era en 1981 teniente general de la Guardia Civil, cuerpo al que ingresó en 1951 y de donde fue expulsado tras protagonizar la asonada. Por ello, fue condenado por rebelión militar a 30 años de cárcel, aunque finalmente cumplió solo la mitad de la pena y salió a la calle, en libertad, en 1996.
La asonada que protagonizó Tejero, al grito de “¡Quieto todo el mundo!”, interrumpió el debate de investidura de Leopoldo Calvo-Sotelo que tenía lugar en el Congreso de los Diputados tras la dimisión de Adolfo Suárez. Los 350 diputados pasaron 17 horas retenidos en la Cámara Baja por varios uniformados armados. Entraron junto al tenientE coronel 250 guardias civiles armados ordenando a los presentes que se tirasen al suelo. “¡Al suelo!” Y se disparó varias veces al techo. Todos los diputados se agacharon excepto tres: Adolfo Suárez, su vicepresidente, el militar Manuel Gutiérrez Mellado, y el líder del Partido Comunista de España (PCE), Santiago Carrillo, que permaneció sentado en su escaño.
Aquel golpe, del que justo hoy han empezado a trascender un sinfín de detalles, tenía el apoyo de algunos sectores del estamento militar, y tenía entre los organizadores también al entonces segundo jefe del Estado Mayor del Ejército, Alfonso Armada y al capitán general Jaime Milans de Bosch, que decretó el estado de excepción en Valencia y sacó los tanques a patrullar por las calles.
