Política

Bolaños replica al PP que el envío de la fragata a Chipre no requiere del aval previo del Congreso

Guerra en Oriente Medio

El ministro y la vicepresidenta Montero alegan que se trata de una misión de “apoyo a un país europeo”

La fragata española Cristóbal Colón 

La fragata española Cristóbal Colón 

HANDOUT / AFP

El despliegue de la fragata española Cristóbal Colón (F-105), la unidad más avanzada de su Armada, hacia el Mediterráneo Oriental con la misión de proporcionar defensa aérea a Chipre tras los ataques de Irán ha alimentado el enfrentamiento entre el Gobierno y la oposición, que ha exigido que esta decisión sea sometida al escrutinio del Congreso. El Ejecutivo central sostiene que no hace falta el aval de la Cámara Baja por tratarse de una misión de “apoyo a un país europeo”, en este caso Chipre, que ha sido atacado por Irán en el transcurso de los siete días de guerra. 

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha registrado una comparecencia a petición propia en el Congreso para explicar la posición de España ante el conflicto que se extiende por Oriente Medio y que ha afectado a uno de los países de la UE. Esta posición está marcada por el 'no a la guerra' que lanzó en su comparecencia pública del pasado miércoles, después de las bravatas lanzadas por Donald Trump contra España desde la Casa Blanca, donde amenazó con cortar toda relación comercial. El desafío del presidente norteamericano respondía a la negativa de España a permitir que las bases americanas de Morón y Rota sean utilizadas por EE.UU. Para el abastecimiento en misiones relacionadas con la guerra contra Irán. Pero apenas 48 horas después, el Gobierno aprobó el envío de la fragata Cistóbal Colón. 

Después de que una base militar británica en Chipre haya sido atacada por diversos drones en los últimos días, varios países de la UE han enviado apoyo militar al Mediterráneo. La fragata española tiene la misión de “ofrecer protección y defensa aérea, complementando de esta forma las capacidades de la batería Patriot desplegada en Turquía”, según Moncloa. La ministra de Defensa, Margarita Robles, explicó que el buque español “estaba ya en el Báltico en una maniobra con el grupo naval del Charles de Gaulle, que ha decidido dirigirse a Chipre”. Robles remarcó que la “finalidad” de la misión es proteger la zona y participar en posibles evacuaciones de ciudadanos “franceses o europeos”. El Gobierno ha remarcado en todo momento que esta misión no es, en ningún caso, ofensiva, si acaso de disuasión y protección. 

Pero la cuestión es cómo se autoriza esta implicación de España en esta misión. A ello se han referido hoy varios ministros, como el de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, y la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero. Bolaños ha dado a entender que el Gobierno no necesita la autorización del Congreso de los Diputados para enviar la fragata puesto que se trata de “una misión europea, formada por socios europeos en apoyo a un país europeo como es Chipre”. También Montero ha defendido esta misma posición, al asegurar que “es del todo normal” que España preste su apoyo a esta misión. 

El PP difiere de esta posición y pone el acento en las “contradicciones” en las que a su juicio está cayendo el Gobierno y ha exigido que el envío de la fragata pase por el Congreso “de manera inmediata” porque el presidente Pedro Sánchez “no puede poner en peligro la vida” de los militares españoles “sin la autorización” de la Cámara Baja. Los populares recuerdan además que el Ejecutivo no tiene el apoyo de muchos de sus socios de investidura en este asunto. 

Fuentes del partido de Alberto Núñez Feijóo han denunciado que el principal partido de la oposición “no puede enterarse por la televisión” de que la fragata, “municionada y preparada para entrar en combate” ha zarpado a una zona de conflicto. Y recuerdan que desde el 2006, los anteriores gobiernos de José Luis Rodríguez Zapatero y de Mariano Rajoy pidieron “hasta 26 autorizaciones al Congreso en pleno o en comisión para que nuestro Ejército participara en operaciones de todo tipo en el exterior”. 

Una de las claves en este debate es la normativa aplicable. El artículo 42.7 del Tratado de la UE establece que si un Estado miembro es víctima de una agresión armada, como es el caso de Chipre en esta guerra, los demás deben prestar ayuda y asistencia “con todos los medios a su alcance”. Ahora bien, esto no implica directamente entrar en combate, como es el caso actual. Se puede dar, por ejemplo, apoyo logístico. Aunque el ejercicio que está realizando España y varios países de la UE se basa en el refuerzo de la seguridad, en la disuasión de las amenazas y la protección de un aliado, Chipre no ha activado este precepto legal.

Preguntados sobre este asunto, Bolaños se ha limitado a “aclarar” que la fragata española ya estaba en el Báltico en misión junto al portaviones Charles de Gaulle, “donde estábamos trabajando con otras flotas de otros países y otras fragatas de otros países socios europeos”. Sin embargo, el propio Ministerio de Defensa informa en una nota publicada el 19 de febrero que “el pasado viernes 15 de febrero finalizó el ejercicio FANAL-19, organizado por la marina francesa para preparar al grupo de combate del portaaviones francés Charles de Gaulle para su despliegue operativo, que comenzará el próximo mes de marzo. La fragata Cristóbal Colón (F-105) participó en el ejercicio, desempeñado un importante papel”.