España ratifica su soberanía nacional
El nuevo ciclo electoral
Sánchez recrimina a Feijóo y Ab

Pedro Sánchez, junto al primer ministro portugués, Luís Montenegro, el viernes en La Rábida (Huelva)

En junio del 2015, el entonces casi recién llegado nuevo líder del PSOE, Pedro Sánchez, causó sorpresa en sus propias filas y más allá al presentar su candidatura para las elecciones generales bajo una enorme bandera española proyectada en el escenario del acto. Más de diez años después, este sábado en un mitin de la campaña electoral celebrado en Soria, el presidente del Gobierno lo ha vuelto a hacer, y ha vuelto a exhibir la bandera para defender “la soberanía de la nación española” en su rechazo a la guerra de Irán desencadenada por Donald Trump hace justo una semana.
“Este no a la guerra es mucho más que un sí a la paz”, ha alertado Sánchez. “Este es un sí a la soberanía de la nación española”, ha sostenido. Una postura que ha aseverado que mantienen no solo los electores progresistas sino también los conservadores, con el fin de reprochar a Alberto Núñez Feijóo y a Santiago Abascal su “servilismo” frente al mandatario de Estados Unidos. “Es muy fácil ser belicoso a costa del bolsillo de los demás”, les ha afeado a los dirigentes del PP y de Vox, ya que ha manifestado que “ambos apoyan la guerra de Trump en Irán”, aunque no deberán administrar unos efectos financieros que ya resultan evidentes.
“Esta guerra en Irán no la avalamos, pero vamos a proteger a los españoles de sus consecuencias”, ha buscado asegurar el jefe del Ejecutivo bajo cualquier circunstancia.
Pedro Sánchez ha arropado de nuevo este sábado en un mitin en Soria a Carlos Martínez, que ha encadenado cuatro mayorías absolutas como alcalde de esta ciudad desde el 2007 pero que ahora, como líder del PSOE de Castilla y León desde hace ya un año en sustitución de Luis Tudanca, afronta el difícil reto de tratar de desalojar a Alfonso Fernández Mañueco como presidente de una Junta donde el Partido Popular gobierna de manera ininterrumpida desde hace la friolera de 39 años.
De nuevo, como todos los días en esta campaña autonómica del PSOE desde que Donald Trump desencadenó la guerra de Irán hace una semana y Pedro Sánchez se volvió a plantar ante el presidente de Estados Unidos –igual que hizo el socialista José Luis Rodríguez Zapatero frente a la guerra de Irán en el 2003- los asistentes al acto han coreado en repetidas ocasiones: “¡No a la guerra!”. Hasta la ministra de Igualdad, la vallisoletana Ana Redondo, ha presentado al presidente del Gobierno como “el superhéroe de la democracia y de la paz”. “¡No a la guerra! ¡No queremos guerra!”, ha clamado la ministra.
En su debut en esta campaña electoral del PSOE, el pasado viernes en León, el propio Zapatero aludió, ante el nuevo conflicto bélico en Irán, a las consecuencias que tuvo que José María Aznar implicara a España en la guerra de Irak hace 23 años, en referencia a los atentados yihadistas del 11-M. Y hoy también lo ha hecho Carlos Martínez: “La guerra de Irak tuvo unas consecuencias que no quiero ni nombrarlas”, ha advertido, en alusión a la masacre de Atocha en el 2004. “El sí a la paz es mucho más fuerte que el no a la guerra”, ha confiado el candidato socialista.
