
Sánchez Global
The situation room
P edro Sánchez ya tiene el contexto y la estrategia idónea al hilo de lo de Irán para ganar las elecciones: “No a la guerra”. El exabrupto del chico de Queens contra España y el despiste del canciller Merz le han brindado una oportunidad magnífica para mudar la nueva piel que necesitaba para este año largo que queda de legislatura: Sánchez Global, Quijote en el mundo. Un arquetipo de dios fuerte que supera las expectativas del elector progresista para convertirlo en el líder nacionalista que defiende a España ante los que la quieren lacaya y tutelada. Como antes sucedió con los líderes de Canadá, Australia, y el próximo 24 de marzo, en Dinamarca.
Esta nueva piel desnuda técnicamente la estrategia del antisanchismo en el Madrid DF., que se queda sin recorrido. Permitiéndole al presidente obtener más probabilidades para la victoria en las generales hasta para los más incrédulos hasta ahora. Resulta sugestivo ver cómo esta última semana los mismos que criticaban la encuesta de Opina 360 de octubre del 2025 ya empiezan a creer en sus tesis: que sí, “Sánchez puede volver a ganar las generales” y “Vox está en el 20%”. Sus ecos: “Estaba prácticamente acabado y ahora parece resucitado”. Las cosas empiezan a estar en su sitio. ¿Por qué será? Pues el próximo domingo sigan atentos a los resultados de Castilla y León con un PSOE ahí, ahí en la lucha con el PP. ¿Quién será primero en Palencia? ¿En Zamora? ¿En Soria? ¿Y en León?
El 2027 está lejos, pero el trumpismo seguirá con su nueva colonización
Sánchez es, de largo, el mejor táctico de la historia entre nuestros primeros ministros patrios y el líder político español que más provecho le saca al contexto a lo Tarzán buscando siempre una nueva liana. Abascal no es que se quede detrás. De hecho, se puede permitir aparecer como lacayo y defensor de la tutela de Trump , porque su electorado quiere mucho más darle una patada al tablero que investir a Feijóo . Pero volvamos al presidente. Con el choque con Trump ha aprovechado la ocasión para llenar el depósito de combustible para aguantar la legislatura. Otra cosa será si sirve, momentáneamente, para movilizar al abstencionista o, simplemente, para dejar en los huesos a su izquierda. Todavía se necesita más para el chance de la gobernabilidad. Votan los españoles, no los líderes mundiales, aplica la Loreg y somos un sistema parlamentario. En definitiva, somos la materia social que somos.
Tras los caucus de la derecha llegará, eso sí, el momento de dejar de usar mapas motor conservadores para proteger la mecánica, Catalunya y la España plurinacional mediante. ¿Cómo? Sabiendo que en política la energía cinética y potencial son metáforas que describen el movimiento y la capacidad de cambio de actores, votos o ideas. La energía potencial representa el poder latente o apoyo almacenado durante la legislatura, mientras que la cinética representa la movilización activa, la velocidad de ejecución real de dicho poder en acciones concretas.

La energía potencial “el poder en reserva” son, por ejemplo, las bases de Rota y Morón. Mientras no se usen, un activo estratégico silencioso (soberanía nacional). Mientras el “descontento social” por la inestabilidad de las guerras se acumula bajo la superficie, esperando un “disparador” para estallar. A partir de aquí está “el poder del movimiento”: la energía cinética por la tentativa escalada de precios, las posibles manifestaciones por el no a la Guerra, la transformación de la indignación (potencial) en gente en la calle (cinética), los refugiados.
La inercia de la OTAN/EE.UU. Se dirige hacia más intervención. Pero la cinética social española y europea empuja hacia la neutralidad y la paz. Cuando en estrategia estas dos fuerzas chocan, la energía no desaparece, se transforma en calor político (tensión mediática, debates encendidos en el Congreso) y en renovación del sistema (crisis de gobierno).
El 2027 está lejos, pero el trumpismo seguirá con su nueva colonización. En España aún no se ha votado la patada al tablero que quiere Vox. Pero Sánchez ha vuelto a conectar con su entorno más por instinto de piloto que por el coche. Y sí hay una guerra que librar: la del dominio cognitivo frente a Trump, ahí está el coche ganador: gran chasis, setup , motor Ferrari nuevo y aerodinámica imbatible. Para ello, hay que entender mucho más que la nueva comunicación política consiste en generar conversación. Si quieres relevancia cultural, tienes que hablar como las redes sociales. ¿A qué ahora ya se empieza a ver? Lo de ganar y gobernar. Sánchez Global.
Next week
Ni contigo ni sin ti
Ese es el resumen final de la posición de Feijóo al hilo de lo de Irán y la guerra: “Ni con Sánchez ni con Trump”. El PP sigue sin ver que se puede criticar duramente al Gobierno y al mismo tiempo cerrar filas ante el chico de Queens. Esto es de primero para llegar a La Moncloa. Y se llama “oposición de Estado”. O lo que es lo mismo, hay momentos en los que se es oposición y otros en los que se tiene que ser España. El “ni contigo ni sin ti” es tierra de nadie. PD: A muchos empresarios en Euskadi les gustó el líder del PP en su pasada conferencia en Bilbao.
El ojo de halcón
Fernando Ónega
Mentor y maestro me llevo muchas enseñanzas. Puedo prometer y prometo que las cumpliré: 1) “Quédate con las partes buenas siempre y el resto, ya sabes, ladran, luego cabalgamos”; 2) “Recuerda: el Estado puede emocionar” y 3) “lo de mentor y maestro no se lo cree nadie, pero ¡es tan bonito!”. Lo fuiste de… ¡tantos! Como aquel cardenal de Santiago del que me hablaste que se llamaba como tú. Hizo una carrera eclesiástica vertiginosa. Y una vez, paseando, un paisano le dijo: “Ay, don Fernando, como siga así, va chegar a Dios”. Lo lograste amigo mío.