Política

Un juicio contra los Pujol sin apenas menciones al ex president

En la Audiencia Nacional

La vista oral se reanuda hoy con los agentes de la UDEF que investigaron el patrimonio de los Pujol

El inspector 89140, A.I., declara en el juicio contra la familia Pujol; el principal, acusado, Jordi Pujol Ferrusola, está justo detrás de él 

El inspector 89140, A.I., declara en el juicio contra la familia Pujol; el principal, acusado, Jordi Pujol Ferrusola, está justo detrás de él 

ARCHIVO

Fue el protagonista indiscutible de la primera sesión del juicio, a finales de noviembre, y luego prácticamente desapareció.

El nombre del ex president de la Generalitat Jordi Pujol i Soley apenas ha sido mencionado en las 21 sesiones del juicio celebradas hasta ahora en la Audiencia Nacional contra su familia por presunta corrupción, y que se reanuda este lunes.

Si el calendario se cumple, quedan todavía 20 días más, hasta el 14 de mayo.

Esta semana acuden nuevos testigos, prosiguiendo con la declaración del agente del Cuerpo Nacional de Policía con número de placa 89140, A.I., inspector de la Unidad de Delito Fiscal y Financiero (UDEF) y que firma al menos siete de los informes que describen la presunta corrupción de la familia.

A.I. Empezó su testifical del día 25 de febrero esgrimiendo su “animadversión personal” por los acusados.

Otros cinco agentes de la UDEF están citados este lunes.

El cabeza de familia quedó exonerado al inicio de la vista oral, tras los análisis médicos practicados con forenses judiciales desplazados en paralelo a su domicilio familiar y a la Audiencia Nacional.

Las defensas calculan que los acusados –además de Pujol, sus siete hijos, la ex esposa del primogénito y nueve empresarios– declararán entre el 13 y el 16 de abril.

El ex president, el 24 de noviembre al inicio de la vista oral, desde su domicilio en Barcelona 
El ex president, el 24 de noviembre al inicio de la vista oral, desde su domicilio en Barcelona ARCHIVO

Está por ver si el ex president es sometido a nuevos análisis médicos para calibrar si está en condiciones de declarar cuando le llegue el turno.

Sus abogados sopesan qué hacer, dada la escasa carga acusatoria que –coinciden media docena de letrados defensores– han tenido hasta ahora los testigos.

La cuenta 63810.

En la anterior serie de sesiones de vista oral, los días 25 y 26 de febrero, A.I. Mencionó la cuenta de Andbank 63810, de la que era titular el ex president. Tuvo “poco movimiento”, admitió, y un saldo de unos 300 millones de pesetas (1’8 millones de euros).

Cuando estalló el caso, al publicar El Mundo que Marta Ferrusola y cinco de sus hijos habían tenido dinero en Andorra, Pujol i Soley hizo un comunicado diciendo que ese dinero (140 millones, u 800.000 euros) se lo había dejado en herencia su padre, Florenci Pujol i Brugat.

El agente 89140 reonoció en el juicio que las informaciones sobre éste las buscó en Google.

Sostuvo también que los datos de la cuenta 63810 no cuadraban con la supuesta herencia, ni por cifras ni por fechas.

Hubo dinámicas de reparto de dinero en la familia “que no responden a reparto de herencia”, dijo AI. Los Pujol operaron con “unidad de caja”, según el agente.

Una nota manuscrita del ex president decía que, si moría, aquel monto fuera para su esposa.

El papel de Victoria Álvarez.

Aquella confesión del ex president fue el “hito desencadenante” para que la investigación que había arrancado 18 meses antes con las denuncias de una ex novia de Jordi Pujol Ferrusola, Victoria Álvarez, se reactivara; ésta había dicho a la policía que había visto en el coche de su entonces novio bolsas con billetes de alto valor.

Las defensas intentan vincular aquella investigación con las maniobras de la policía patriótica del gobierno del PP, que pagó a Álvarez (ella lo confesó) a cambio de información.

El comisario José Manuel Villarejo, uno de los que buscaba en 2014 información para desacreditar al movimiento independentista, anota en su agenda el 2 de julio de 2014: “Viky: entrega de mes y gastos. Dice que le puedo ayudar. Muy contenta en general. Dice que se siente mal por cobrar”.

Álvarez fue descartada como testigo hace pocos días.

El agente A.I. Insistió en que su trabajo fue el de “objetivar” con datos fiscales y mercantiles las pistas de la ex novia.

La operativa bancaria.

La acusación sostiene que, desde el año 1990, la familia Pujol ingresó “ingentes cantidades de dinero en efectivo” en cuentas en Andorra; primero en Banca Reig, que a partir de 2001 se fusiona con el Banc Agricol y forma Andbank.

En esas entidades, según la investigación, ingresaban efectivo que se repartía en cuentas de cada uno de los miembros de la familia, en ocasiones con ingresos en metálico directos “en cuentas de terceros, sin pasar por cuentas de sus titulares”, con actuaciones transnacionales que lograran opacar o camuflar los movimientos; en estos contaron con “cualificados profesionales o expertos”, según la acusación.

En esta presunta operativa habrían jugado un papel clave algunos empleados bancarios.

Dos nombres que han aparecido recurrentemente en las sesiones previas son los de Josep Maria Pallerola Segon, directivo bancario andorrano, y Antoni Zorzano, a quien se acusa de “testaferro” de Jordi Pujol Ferrusola.

Ambos están citados al juicio este martes.

Historia de una agenda.

En su testimonio, el agente A.I. -que fue uno de los acusados de aportar ilegalmente a esta causa un pen drive con información de los Pujol- vinculó ciertos ingresos en Andorra con reuniones de Pujol Ferrusola con altos cargos de la Generalitat en 1996, hace ahora treinta años. Éstas venían anotadas en una agenda que fue localizada en el registro de su despacho. Resulta que lo compartía con Jordi Puig Godes, su socio en algunos negocios (y hermano del ex conseller Felip Puig), y que en la primera página de la agenda decía “Jordi Puig Godes”. A.I. Sugirió que podía estar falseada y ser, en realidad, de Pujol Ferrusola

Por eso se esforzó en explicar que, más allá de evidencias documentales o de lagunas y errores metodológicos, el clima político catalán permitía al primogénito meter sus tentáculos mercantiles en toda clase de negocios.

Influencia política.

A A.I. No le pareció determinante que, en dos de los negocios inmobiliarios que están en cuestión (en Palamós y L’Hospitalet), el partido político que aprobó algunas operaciones fue el PSC. 

A A.I. No le interesó conocer la evolución de los índices de edificabilidad (“no lo hice y desconozco por qué no lo hice”), no analizó las aprobaciones administrativas porque no era su especialidad (se declaró “el mejor” en blanqueo de capitales, eso sí) y desconocía quién gobernaba en aquel momento.

En las pesquisas, admitió, “nos remontamos en el tiempo”, y que Pujol i Soley estuviera en su día vinculado con el caso Banca Catalana “no es un hecho baladí”. El asunto estalló en 1984.

El dinero llegaba a los Pujol “a raudales” gracias a “la influencia política”, sostuvo.

“Como instructor del caso Palau identifiqué muchas sociedades porque las conocía”, argumentó. Otro de los indicios, para el investigador, eran los nexos entre Pujol Ferrusola y Lluís Prenafeta: el primero le facturó al segundo... 35.000 pesetas (unos 210 euros). Estamos a mediados de los años 80, y mandaba Jordi Pujol i Soley, recordó el agente. Es otra de les veces que se ha mencionado al ex president. El agente mencionó también el caso de las ITV, aunque fuera posterior a los hechos aquí investigados.

El abogado del primogénito, Cristóbal Martell, opinó que el instructor buscó el “delito antecedente a brochazos”. Aún así, Pujol Ferrusola obtuvo de la constructora Copisa “un pago no justificado” por sus gestiones en L’Hospitalet, afirmó.

Martell acorraló al agente hasta que admitió que, en los negocios, la información tiene “valor de cambio”. Que es lo que poseía, según la tesis central de la defensa, Jordi Pujol Ferrusola.

La bomba andorrana.

Entre los testigos citados esta semana están el ex consejero delegado de Banca Privada d’Andorra (BPA), Joan Pau Miquel, y el ex agregado del Ministerio del Interior en Andorra Celestino Barroso.

En 2014, éste amenazó a Miquel con dar un “hachazo” al banco si no les daba información de cuentas bancarias asociadas a políticos independentistas. Miquel grabó aquella conversación.

Quién facilitó los datos al CNP sigue sin probarse. Otro agente policial, Marcelino Martín-Blas, expuso el día 24 de febrero (y en declaraciones judiciales anteriores) que el Director Adjunto Operativo de la Policía, Eugenio Pino, le envió en junio de 2014 a una cita con Miquel en Madrid, pero éste, dijo, sólo les dio información antigua e inservible.

Esta semana también está citado uno de los ex dueños del banco, Higini Cierco.

En total se esperan en cuatro días 51 testigos, muchos de ellos de los negocios internacionales –México, Argentina y Gabón– de Pujol Ferrusola.

Ignacio Orovio Monreal

Ignacio Orovio

Periodista

Ver más artículos

Director de redacción de A Fondo. Anteriormente, trabajó en Cultura, Política y ejerció como encargado judicial en Barcelona y Madrid. Durante 2005-2007 informó sobre el proceso de paz con ETA. Para contactar: [email protected]

Etiquetas