Arantxa y Diego, españoles en Sídney: “No existe el idílico sueño australiano. Para ahorrar hay que trabajar duro”
El sueño australiano
Una pareja joven de Barcelona muestra la realidad de vivir en Australia: “Tuvimos que visitar más de 45 pisos para poder alquilar un piso bonito y limpio”

Arantxa y Diego viven en Australia desde hace más de tres meses.

Arantxa Martínez y Diego Elia, una pareja de catalanes, dejaron su trabajo estable para experimentar el sueño de muchos: vivir durante unos años en otro país con la idea de ahorrar, ver mundo y empaparse de otras culturas. Tenían en el radar Australia, el destino que, en enero de 2025, sumaba 25.210 residentes españoles (INE). No lo dudaron. Ahora forman parte de esa diáspora de jóvenes que persiguen el llamado “sueño australiano” y destapan tanto los aspectos más envidiables como los menos glamurosos de esta experiencia. ”Mucha gente viene con mentalidad de “influencer” y luego se dan cuenta de que hay que trabajar duro para mantenerse”, sentencian en una conversación con Guyana Guardian.
Buscábamos una oportunidad donde el esfuerzo laboral se viera recompensado de otra manera
¿Qué les impulsó a dar el paso?
La verdad es que es algo que ya llevaba tiempo pensando, pero la rutina típica de bachillerato, universidad, el COVID y el máster me hizo dejarlo de lado. Cuando acabé el máster lo hablamos Diego y yo, y decidimos que era lo mejor para salir de nuestra rutina, de nuestra zona de confort y ver mundo más allá de lo que ya conocíamos. Además, buscábamos una oportunidad donde el esfuerzo laboral se viera recompensado de otra manera.

En el momento en el que deciden irse a vivir a Australia, ¿qué vida dejan en España y con qué llegan?
Lo más importante que dejamos atrás es nuestra familia y nuestros amigos. También el trabajo. Por suerte vivíamos con nuestros padres, así que no tuvimos que preocuparnos de hipoteca o alquiler. Llegamos a Australia con dos maletas y algo de ahorros para poder sobrevivir las primeras semanas, que no fue nada fácil.
¿Les resultó complicado encontrar una vivienda? ¿Cómo está la situación en Sídney en comparación con España?
Para nosotros fue realmente complicado, porque no nos conformábamos con la primera casa 'cutre' que viéramos (¡que hay muchas!, ríe).
Los primeros días teníamos reservadas dos semanas de hostal, algo muy típico entre los jóvenes al llegar para conocer gente de otros países y pagar poco. Mientras estábamos allí fuimos viendo opciones de pisos, casas y habitaciones, a cuál más sucia y descuidada que la anterior. Viendo el panorama, decidimos arriesgar e intentar alquilar un piso completo para nosotros. Tuvimos que visitar más de 45 pisos para conseguir, al fin, después de un mes, nuestro bonito y limpio piso.
¿Es tan fácil ahorrar como dicen?
Sí, es mucho más fácil que en España. Allí, por desgracia, los salarios están muy estancados en comparación con el coste de vida y llegar a fin de mes con ahorros es casi un reto. Aquí los sueldos son mucho más competitivos. Eso sí, para ahorrar hay que trabajar; no existe el “idílico sueño australiano” que a veces te venden por redes sociales.

Como profesionales de la organización de eventos, ¿son distintos a las celebraciones en España?
Sí, son realmente muy diferentes. En Australia los eventos suelen empezar temprano por la tarde y acaban pronto por la noche. Todas las actividades se hacen desde muy temprano, por lo que los eventos deportivos o conciertos suelen acabar sobre las 21:00 h; los corporativos, como muy tarde, a las 23:00 h tras una “postfiesta” después de la cena. Incluso las discotecas empiezan a las 19:00 h y muchas acaban a las 12 o la 1 de la mañana como muy tarde.
¿Qué es lo que más les ha sorprendido?
Sin duda, la amabilidad y gratitud de las personas en cualquier situación diaria. Por ejemplo, cuando trabajas en un bar y simplemente pones una cerveza, siempre te dicen: “Muchísimas gracias, eres increíble, que pases un excelente día, brillante, maravilloso”. O al revés, cuando tú eres el cliente, se preocupan mucho por ayudarte a encontrar lo que necesitas.
Al final, la compra semanal sale por lo mismo que en España
¿Cómo es un día normal en Australia? Más allá de lo que publicarían en Instagram.
Normalmente, todo el mundo madruga bastante. Puedes ir a la playa a caminar a las 5:00 am. Y el paseo ya está lleno de gente haciendo deporte o desayunando. Nosotros tenemos una vida muy normal: nos levantamos, desayunamos, vamos a la piscina y al gimnasio de nuestro edificio y luego, dependiendo del día, vamos a comprar, a pasear o a la playa. Comemos en casa y nos vamos a trabajar, ya que al estar en eventos solemos trabajar por las tardes.
Nos movemos en transporte público porque en Sídney está muy bien organizado (tren, metro, bus, tranvía y ferry). Los precios en general son similares a España; algunos productos incluso más baratos. Por ejemplo, un litro de leche nos cuesta 60 céntimos y un café unos 3 €. Al final la compra semanal sale por lo mismo.
Tras tres meses, ¿creen que esta experiencia ha alcanzado sus expectativas?
Sí, totalmente, porque la intención era salir de nuestra zona de confort y lo hemos hecho. Aun así, nos quedan muchos objetivos por cumplir, como viajar más y seguir ahorrando.
No vas a trabajar el primer día de lo que tú quieras, te tocará hacer cosas que igual nunca habías hecho nunca
¿A quién le recomiendan una experiencia similar?
A toda la gente que necesite un poco de aventura, que tenga ganas de ver mundo o que necesite un cambio. Incluso a aquellos que no sepan bien qué hacer con su futuro laboral, puesto que aquí todos los trabajos están bien remunerados y valorados. Eso sí, hay que ser conscientes de que los inicios pueden ser duros; no vas a trabajar el primer día de lo que tú quieras, te tocará hacer cosas que igual nunca habías hecho. Mucha gente viene con mentalidad de “influencer” y luego se dan cuenta de que hay que trabajar duro para mantenerse.
¿Cambian las expectativas de futuro cuando emigras joven?
Sí, cambian porque te das cuenta de que en otros países puedes vivir realmente bien, viajar y ahorrar con un sueldo medio. Es una pena, pero en España ahora mismo esa estabilidad es muy difícil de alcanzar para nuestra generación. A pesar de eso, nuestra intención es volver a España en un tiempo, cuando hayamos exprimido esta experiencia. La vida es una y hay que vivirla; lo más importante son las experiencias y convivir con otras culturas.

¿Habría sido diferente vivir la experiencia en solitario?
Totalmente. No nos arrepentimos de haber venido juntos; somos un apoyo real el uno para el otro. Aquí se hacen muchas amistades pasajeras, pero venir con tu pareja te permite tener siempre a tu “mano derecha” y construir historias juntos.
¿Tienen fecha de vuelta? ¿Les da vértigo no saber cuándo volver?
Fecha de vuelta no tenemos, todo dependerá de cómo fluya la experiencia. Nuestra intención es volver, pero como nuestro día a día es improvisar, todavía falta mucho por explorar. No nos da vértigo, porque sabemos que en casa todo sigue igual y que nuestra familia nos espera con ganas. Sabemos que nuestra casa siempre será Barcelona.