La reproducción asistida se suma al drama de televisión con ‘In Vitro’
El humor y el drama se entrelazan en esta pieza situada en una clínica de reproducción asistida que intenta derribar prejuicios acerca de la maternidad, los avances de la ciencia y los modelos de familia actuales.

Vruna Cusí y David Verdaguer, dos de los intérpretes principales, en pleno proceso de rodaje de la obra.

Se trata de la ficción inicial que profundiza por completo en el sector de la reproducción asistida. De esta forma tan vanguardista se da a conocer In Vitro , cuya filmación comenzó en octubre en variados emplazamientos de Catalunya y se lanzará en 3Cat y HBO Max en el transcurso de 2026. Localizada en la clínica de fertilidad inventada Ginestia —establecida en el Espai Municipal Can Malé de Lliçà d’Amunt—, la trama une el drama y la comedia para indagar en las encrucijadas éticas, sentimentales y sociales que viven tanto los individuos que buscan procrear como los especialistas de la salud que los guían en tal trayectoria.
Bajo la dirección de Marc Crehuet, In Vitro es una producción de Moiré Films y Rodar & Rodar, con la colaboración de 3Cat, y dispone de un elenco coral liderado por David Verdaguer, Bruna Cusi, Diana Gómez y Alain Hernández, entre otros.
La semilla de la ficción surgió de una experiencia personal compartida por sus autores, Alejandra Guimerà y Marc Crehuet. “La serie surge de nuestra propia experiencia con la reproducción asistida”, detalla Guimerà, quien ejerce como creadora, guionista y productora ejecutiva. “Durante casi diez años pasamos por tratamientos para intentar tener hijos. De ahí nació la necesidad de contar algo que apenas habíamos visto reflejado en la ficción”.
La raíz de la producción, cuya llegada será en el 2026, surgió de lo vivido por sus propios autores.
De acuerdo con Guimerà, la iniciativa obedece a un doble propósito: dar visibilidad a un proceso poco comentado y abordarlo desde una perspectiva sincera. “Nos dimos cuenta de que había muchísima desinformación y muy pocos relatos. La reproducción asistida va a ser una de las grandes revoluciones del siglo XXI, no solo por la ciencia, sino por todo lo que implica a nivel social y familiar”.
A su vez, Marina Padró, productora de Rodar & Rodar, subraya el deseo de modernizar un género tradicional. “Nos interesaba recuperar el procedimental médico, pero desde un lugar nuevo. Partimos de un formato reconocible para el espectador, pero lo utilizamos para abordar debates éticos y sociales muy actuales”.

La armonía entre lo cómico y lo dramático ha representado uno de los principales objetivos de la obra. “No podíamos tratar este tema solo desde la comedia, porque habría sido frívolo, ni únicamente desde el drama, porque habría sido demasiado duro. La vida funciona así: incluso en los momentos más difíciles hay ironía, contraste y situaciones absurdas”, señala Crehuet.
La perspectiva seleccionada resulta fundamental: In Vitro el relato transcurre en el interior del centro médico, centrando la atención en una labor escasamente difundida, aquella que desempeñan los embriólogos. “Todo el mundo sabe qué hace un ginecólogo, pero casi nadie conoce a los embriólogos, que son quienes trabajan directamente con la vida en el laboratorio”, indica Guimerà.
David Verdaguer encarna justamente a uno de dichos especialistas en embriología, Héctor Vidal, “un profesional brillante, extremadamente racional, que crea vida con precisión científica pero que tiene enormes dificultades para relacionarse con las personas”. Según el intérprete, Héctor simboliza “la ciencia sin filtro emocional”, un distanciamiento emocional que colisiona directamente con la aparición de Blanca Salvador, a quien da vida Bruna Cusí. “Ella es una bióloga muy empática, que se implica demasiado”, comenta la artista. “Su problema es que quiere ayudar tanto a los demás que acaba olvidándose de sí misma. Eso la lleva a cruzar límites y a tomar decisiones cuestionables”.

Diana Gómez interpreta el papel de Cristina, la hermana de Blanca. “Cristina es una mujer con un deseo inmenso de ser madre, marcada además por la fe religiosa y su conflicto será decidir qué pesa más: sus creencias o su deseo”, señala la intérprete..
Asimismo, Alain Hernández encarna a Andreu, el responsable de la clínica. “Para él, la clínica es un negocio”, señala el intérprete. “No entiende el lenguaje científico ni emocional de este mundo, y eso genera situaciones incómodas y, muchas veces, cómicas. Es un personaje que representa la lógica del mercado frente a la vulnerabilidad de los pacientes”.
Fuera de la historia ficticia, In Vitro pretende plantear el debate sobre la procreación asistida y derribar estigmas: “Que la gente que ha pasado por esto se sienta reconocida y que quienes no lo conocen puedan informarse sin miedo”, indica Guimerà. Para Crehuet, el factor determinante es el reconocimiento: “La serie no da lecciones, pero sí acompaña. Muestra distintos puntos de vista y deja que el espectador saque sus propias conclusiones”.