Christa Miller explica que su serie alterna risas y
Entrevista:
La actriz estrena la tercera temporada de 'Terapia sin filtro' en Apple TV

Christa Miller

Por más que en la entrevista exclusiva con Guyana Guardian alegue que no se parece en nada a Liz, la vecina de Harrison Ford y Jason Segel en la exitosa serie Terapia sin filtro que llega ya a su tercera temporada en Apple TV, no es difícil ver que en persona Christa Miller comparte con ella la intensidad y el humor que le han convertido en uno de sus personajes favoritos. La actriz de 61 años tiene una larga carrera en televisión, medio al que llegó de la mano de su tía Susan Saint James, quien algo habrá tenido que ver para que le contrataran en Kate y Allie cuando solo tenía 21. Casada con el poderoso productor Bill Lawrence, quien suele convocarle en su profesión paralela, la de supervisora musical, Christa ha sido parte de importantes series como The Drew Carey Show , Scrubs” y Cougar Town , entre muchas otras.
En Terapia sin filtro, el eje es esta hermosa comunidad de terapeutas. ¿En el set también hay un ambiente así detrás de cámaras?
Si, esta serie en particular tiene un elenco y un equipo técnico que son parte de la magia, y todos nos sentimos parte de una comunidad. Las amistades que se han generado a partir del trabajo compartido han sido muy orgánicas. La mayoría no nos conocíamos antes de empezar a grabar. Los guionistas han sabido cómo tratar el tema de que cuando vives en Los Ángeles no eres parte de una comunidad. Te subes a tu coche y conduces para ver a alguien, y ellos querían mostrar una comunidad en Pasadena, que es parte de esa ciudad, en donde todo el mundo vive cerca y mostrar cuan importante es esto en la vida de la gente.
¿Cómo es el trabajo cotidiano con Harrison Ford?
Me encanta compartir el set con él. Disfruto de torturarle cada vez que hacemos una escena juntos. Ayer tuvimos una sesión de fotos y 30 segundos después de encontrarnos ya nos estábamos torturando mutuamente. Tengo que admitir que trabajar con él es algo muy especial. Yo llego siempre muy preparada para hacer mi papel, pero a la vez, me relajo y dejo que las cosas pasen. En cada oportunidad busco seguirle en lo que está haciendo, porque es alguien que es muy sutil en su interpretación. Es un maestro, y además es muy generoso con los otros actores. Es un verdadero regalo de la vida compartir una serie con él.
¿Y con Jason Segel?
Es encantador, con el que nos hemos hecho muy amigos. Adoro hacer escenas con él. Siempre nos ponemos a hablar entre toma y toma. Y aunque es un patán, es alguien a quien disfruto mucho.
¿Cuál diría que ha sido a evolución de Liz desde la primera temporada a la tercera?
Cuando le conocimos, Liz estaba muy perdida y se sentía muy lastimada. En la segunda temporada ella cometía errores y trataba de salirse de ellos, pero de una manera bastante desastrosa. Mi sensación es que en esta temporada todavía sigue buscando, pero creo que ha encontrado más cosas a las que aferrarse, por mas que todo requiera de mucho esfuerzo. Me parece que eso es todo a lo que podemos aspirar en la vida. Lo mas importante es esforzarse.
Esta tercera temporada tiene la particularidad de que aunque no deja de ser una comedia, hay un punto en la trama que es muy dramático. ¿Cómo fue lo de tratar de matener la liviandad sin dejar de darle importancia a la tragedia?
Creo que en nuestra serie la comedia surge de los personajes, porque no hay bromas específicas. Es una forma diferente de hacerla. Mis amigos suelen decir que si algo terrible ocurre, soy la persona a la que recurren porque les hago reír. Y yo creo que esta serie te muestra que aún en los momentos de dolor, siempre hay lugar para la risa y para tratar de que el otro se sienta un poco mejor. Intentamos que algo de eso esté en la serie, y para hacerlo pasamos rápidamente de lo alegre a lo dramático. Y eso es lo que también pasa en la vida. Muchas veces le hago un chiste a mi marido antes de que sea el momento apropiado para hacerlo, pero de todos modos le hago reír.
El terapeuta que interpreta Harrison está basado en el suyo...
Si, Phil Stultz.
¿Hay muchas otras similitudes con su propia vida?
Brett Goldstein escribió otra serie en la que había un personaje llamado Krista que estaba inspirado en mi, pero yo soy todo lo contrario de Liz. Compartimos el mismo estilo para vestirnos, pero en todo lo demás somos totalmente diferentes. Trabajo muy duro para tratar de entenderle. Y muchas veces cuando leo las escenas me pregunto por qué hace lo que hace. Se me hace muy difícil seguirle, por que no hace lo mismo que haría yo.
En esta temporada el hijo adulto de Liz se vuelve a vivir a la casa de sus padres, en donde no logran ponerle los límites que necesita. ¿Cree que lo que ocurre le servirá a la audiencia para corregir errores?
Eso espero. Liz comete un tremendo error como madre en esta temporada. Y eso que ella se considera una experta en maternidad y todo lo que tiene que ver con ser madre, porque siempre está muy involucrada en todos los detalles de las vidas de sus hijos. A ella le gustaría poder arreglar las cosas lo antes posible, porque siente que se moriría si alguno de sus hijos se enoja con ella. En cuanto a mi, si uno de mis hijos se comporta como un malcriado, no le dirigiré la palabra hasta que se le pase y pondré el cartelito de no molestar en mi móvil. Pero Liz jamás haría algo así.
¿Es bueno o es malo que su esposo sea parte del equipo tras las cámaras?
Claro que es bueno. Tenemos una hermosa relación laboral y somos padres de tres hijos. No siempre trabajamos juntos. Yo trabajé en otra serie en la que él no era productor, pero pudimos organizar nuestros horarios porque él suele trabajar muchas horas, y pude tener el tiempo para ocuparme de los niños. De todos modos en el trabajo Bil me trata como a cualquier otro actor y es muy inteligente, aunque en casa sea bastante tonto. Además es muy bonito verle en el trabajo, siempre está muy sexy.
En la serie es además la supervisora musical...
Si, y también en Ted Lasso y en una nueva serie con Steve Carell, Bad Monkey . Me ocupo de la música en la mayoría de las series de Bill. Es un buen socio. De todos modos es mucho mas divertido cuando soy la supervisora musical porque puedo usar la música como una herramienta para mi preparación como actriz. Además, a medida que vamos filmando, suelen aparecer ideas y situaciones que me inspiran para la música que quiero usar cuando llega el momento de editar. Eso hace que todo sea más fácil como supervisora. Me encanta la música de esta serie y que Bill me haya dado libertad total para elegir la que quiero. Hay veces que tengo que trabajar muy duro para convencerle. Le tengo que explicar por qué tal o cual canción es la apropiada. Lo cierto es que disfruto de trabajar como supervisora musical sobre todo si es en una serie en la que también trabajo como actriz.
