‘Rafaela’: Una comedia loca que revive con humor una historia única.
Estreno este domingo
Con entusiasmo renovado, ambos continúan adelante, mientras el humor absurto se afianza mientras ellos mantienen su enfoque.

Aní, Carlos y los demás comparten un momento juntos, mientras el entorno los rodea con una presencia sutil.

El surrealismo y el humor más absurdo aterrizan este domingo en Atresplayer con el estreno de Rafaela y su loco mundo , una de las series más singulares de la temporada y donde el espíritu chanante resucita sin complejos. Creada por Aníbal Gómez a partir de su libro El alucinante mundo de Rafaella Mozzarella y dirigida por el propio Gómez junto a Ernesto Sevilla, la serie propone ocho episodios autoconclusivos de 20 minutos que rinden tributo al universo adolescente desde una mirada cómica, delirante y profundamente pop.
La historia sigue a Rafaela, interpretada por Ingrid García-Jonsson, una adolescente que vive en una familia “altamente funcional”. Su madre es ama de casa aficionada a camuflarse y su padre es inventor y posee una máquina del tiempo en el sótano. Junto a sus amigas Corpus, Chelo y Debo -encarnadas por Carlos Areces, Aníbal Gómez y Joaquín Reyes- y acompañadas por su caniche, las protagonistas se enfrentarán a mansiones tenebrosas, fiestas de pijamas, viajes temporales y todo tipo de enigmas con un objetivo: salvar el mundo antes de que se les acabe la adolescencia y tengan que incorporarse a la vida adulta.
El germen del proyecto fue casi casual. “Yo publiqué el libro y en la presentación que hice en Madrid tiré de una cara conocida para vender más libros. Llamé a Arturo Valls y al acabar esa presentación fue me dijo: ‘¿Por qué no hacemos una serie con esto?’”, recuerda Aníbal Gómez. A partir de ahí escribió “un borrador de un piloto que ya se alejaba bastante del libro”, porque al entrar en el formato audiovisual “apetecía tirar de nuevos recursos”. De hecho, el propio creador reconoce que el proceso ha sido tan largo que “llegó un momento que casi se me olvida que está basado en un libro”, ya que “hay nuevos personajes, muchísimas cosas nuevas” y los ocho capítulos plantean tramas distintas.
Uno de los rasgos más llamativos de la serie es que Rafaela está interpretada por una actriz, mientras que sus amigas adolescentes están encarnadas por actores. Gómez lo admite sin rodeos: “Eso es una influencia directa”. El referente está claro: el universo de La hora chanante y Muchachada Nui. “Estaba testado que eso tan mamarracho funciona muy bien”, señala en alusión a antiguos sketches como Tontili y Monguili de Retorno a Lilifor, otra producción chanante. Además, reivindica “la pasión esa del universo absurdo de ver señores adultos haciendo de chicas adolescentes”. Para él, no es una cuestión de género, sino de juego cómico: “Personas adultas que rozan el medio siglo haciendo de chicas adolescentes con sus problemas de chicas adolescentes”.
Sevilla, que aquí ejerce como codirector y no como actor, decidió no ponerse delante de la cámara ((ni para un cameo de los muchos que hay en la serie) por una razón práctica: “Aníbal me propuso un papel, pero yo preferí no hacerlo porque había un montón de curro. La serie la tuvimos que rodar bastante rápido y yo decidí quedarme siempre dirigiendo”. El plan de rodaje “era muy apretado” y eso obligó a un trabajo ágil, aunque no exento de risas: “Nos hemos reído un montón… siempre había tiempo para improvisación y para darle vueltas a las cosas”. Para Gómez, la elección de Sevilla era casi inevitable: “La mejor persona que podía entender algo así era él”.

Más allá del envoltorio surrealista, Gómez apunta que, aunque pueda parecer que todo gira en torno al miedo a crecer, esa lectura está “entre líneas”. En realidad, son “capítulos autoconclusivos de 20 minutos, donde tenemos tramas de misterio y enredos… No hemos jugado a un surrealismo total para enmascarar que aquí no hay guion. No. Hay una aventura, hay un problema, las amigas tienen que resolverlo”.
Con esta serie vuelve el humor surrealista y absurdo a la pequeña pantalla, de la que está alejada en los últimos tiempos. Sevilla es claro al respecto: “Desde que empecé a dedicarme al humor, no he notado en ningún momento que el humor surrealista o el humor absurdo esté en el top”. De hecho, asegura que “a los productores y a las cadenas les suele dar bastante miedo”.
En su experiencia, “nunca ha sido una garantía para ellos de nada. Lo ven como que al espectador le exige demasiado. Siempre prefieren un humor más cotidiano”. Gómez coincide y añade que, aunque “sin estar nunca en el top”, este tipo de comedia tiene algo que otros no poseen: “la atemporalidad” y ese carácter “de culto” que pasa “de generación en generación” y “parece no caducar nunca”.
Con un reparto que incluye a Arturo Valls, Carmen Ruiz, Pepa Cortijo, Laura Weissmahr y Luis Callejo, además de numerosos cameos -desde David Verdaguer hasta Javier Botet-, Rafaela y su loco mundo también juega con el metacine -“los personajes son conscientes de que están en una serie”- y con referencias constantes al terror y la ciencia ficción, desde Regreso al futuro hasta Terminator o los misterios de Scooby-Doo. Incluso la máquina del tiempo paterna abre la puerta a viajes puntuales al pasado, aunque Gómez aclara que no es el hilo conductor permanente: “No tiramos de eso siempre… pero la verdad es un recurso buenísimo para si hay segunda temporada”.
