Hannah Dodd ('Los Bridgerton'): “Tuvimos que hacer una guerra de almohadas para no deprimirnos”
Entrevista
Hablamos con la actriz de ‘Los Bridgerton’ sobre ese giro dramático de Francesca y las conversaciones alrededor del orgasmo femenino (¡con spoilers!)

Francesca no es exactamente un personaje secundario o de apoyo: su trama de fondo está siendo significativa.

La actriz Hannah Dodd es una rareza dentro del universo de Los Bridgerton. Entró en la tercera temporada cuando Francesca, una de las hermanas, debía adoptar un papel más principal, presentarse en sociedad y enamorarse. Y, mientras que todavía no ha tenido una temporada centrada en ella, ya se ha casado en la ficción y tiene más desarrollo que el resto de los personajes secundarios. De hecho, en estos últimos episodios por Netflix, el personaje de Dodd ha sufrido un profundo cambio en su vida.
Hablamos con ella (¡con spoilers!) De cómo fue rodar sus últimas escenas con Victor Alli, el primer amor de Francesca, de las conversaciones alrededor del orgasmo femenino o cómo es navegar en un rodaje tan inusual como el de Los Bridgerton, donde los actores protagonistas cambian cada año.

Estos últimos episodios han sido muy intensos para Francesca con la muerte de John Stirling, su marido. ¿Cómo fue el rodaje de las últimas escenas con Victor Alli?
Fue muy triste. Pero no se nos da muy bien estar tristes, así que hicimos mucho el tonto durante el rodaje cuando debíamos estar serios. En las últimas escenas fuimos muy traviesos, sobre todo después de rodar. Se nos hacía demasiado raro. Con su última escena, estuvimos saltando sobre la cama: tuvimos que hacer una guerra de almohadas para no deprimirnos. No nos lo podíamos tomar demasiado en serio porque, si lo hubiéramos hecho, nos habríamos hundido.
Sobre Michaela
“Francesca se da cuenta de que Michaela le provoca algo, se da cuenta de esas nuevas sensaciones, pero no tiene ni idea de qué se trata”
No podía ser fácil esta temporada mantenerse fiel a John, estar en sintonía con Victor Alli, y al mismo tiempo tener que desarrollar complicidad con la Michaela de Masali Baduza, quien será un personaje vital en el futuro de Francesca, como ya saben los lectores de las novelas de Julia Quinn…
Lo abordamos de la siguiente forma: Francesca se da cuenta de que Michaela le provoca algo, se da cuenta de esas nuevas sensaciones, pero no tiene ni idea de qué se trata. No sabe que podría haber algo allí porque ni sabe que eso es una opción entre dos mujeres en esa época. De verdad que no lo sabe. Michaela le provoca frustración porque le hace sentir cosas: tiene una energía desafiante. John, en cambio, crea un espacio para que Francesca sea como es. Es interesante. No fue difícil respetar a John porque ella no se da cuenta de lo que le está pasando: no hay adulterio emocional o algo así. Ella está enamorada de él. Espero que la gente lo sienta así.

Esta temporada, de repente, las mujeres tienen diálogos propios de Sexo en Nueva York gracias a Francesca y sus dificultades para llegar al orgasmo. ¿Se sorprendió con los guiones?
Estábamos encantados. Nos sentíamos orgullosos de poder mostrar otra forma de amor y de explorar un tema que es tan importante que se hable. Espero que mucha gente se sienta entendida. Fue divertido. La lectura de guion fue divertida. Es bueno encontrar el humor en la situación pero al mismo tiempo equilibrarlo con lo serio que es el tema. Las mujeres tienen el derecho de tener una educación y disponer de toda la información, y merecen sentir placer como los hombres. Me gustaron mucho mis escenas con Ruth Gemmell y Nicola Coughlan. Y Victor Alli hizo un trabajo impecable con su discurso.
Sexo a la hora del té
“Las mujeres tienen el derecho de tener una educación y disponer de toda la información, y merecen sentir placer como los hombres”
En la serie, suele haber una trama romántica principal y el resto tienen personajes de apoyo. Pero tú tienes una trama con mucho peso, transversal a lo largo de las dos últimas temporadas. ¿Qué le parece su estatus tan peculiar dentro de Los Bridgerton?
¡Gracias! Me siento muy afortunada de que Francesca, como personaje, tiene mucha historia por explorar. La gente que conoce los libros ya sabe que es ligeramente distinta. Todavía no sabemos hasta qué punto contaremos su historia igual que en la novela. Y, para llegar a contar su romance principal, toca hacer un largo recorrido. Es un honor para mí tener una trama tan bonita dentro de una serie tan coral: poder abordar estos momentos que son tan relevantes en su historia de amor. Pero todos los actores tenemos la misma mentalidad: vamos al trabajo, lo hacemos lo mejor que podemos y con suerte ofrecemos una buena interpretación. Vemos a nuestros personajes como iguales. Como siempre van cambiando los protagonistas, no hay realmente una jerarquía: siempre está evolucionando.

¿Cómo se vive en el set los cambios de protagonistas? De repente, en este tramo, Yerin Ha y Luke Thompson continúan siendo los protagonistas pero vuelven Jonathan Bailey y Simone Ashley, que lo fueron de la segunda temporada, y continúan allí Luke Newton y Nicola Coughlan, los de la tercera.
El ambiente de las temporadas cambia. Pero como humanos y como actores nos sentimos iguales. Sentimos mucho respeto por el peso que cargan los protagonistas y los intentas ayudar tanto como puedes. También entiendes y reconoces que, si la serie es el éxito que es, es gracias a ellos. En el set, todos somos iguales y somos como hermanos. Hay mucho amor y respeto. Y una de las cosas que me encanta de trabajar en una serie es que trabajamos en equipo: los actores no son más importantes que el cámara y los responsables de vestuario y todos los implicados en la producción.