'Cachitos' de música, sátira y reivindicación para estrenar el 2026
Nochevieja en La 2
Los emblemáticos rótulos del tradicional programa musical del ente público conectaron con acidez la actualidad con las canciones de moda de antaño

Rótulo del programa de 'Cachitos' en la Nochevieja de 2025

Cachitos de hierro y cromo regresó, como cada Nochevieja, convertido en un ritual que reafirma la música como refugio sentimental al que se vuelve para reencontrarse con canciones que forman parte de la memoria colectiva. Al ritmo de hits con innato cariz nostálgico, el emblemático formato de La 2 volvió a disparar sarcasmo en todas direcciones a través de sus ya inconfundibles rótulos, dirigidos a un variado popurrí de personajes públicos.
Más allá del humor ácido y de pequeños homenajes a los artistas que ya no están, esta entrega también dejó espacio para dardos reivindicativos que alzaron la voz por una sanidad pública más sólida, por mejores condiciones laborales para los bomberos forestales y para reiterar, una vez más, el rechazo al genocidio en Gaza.
A las ya tradicionales tres horas de archivo pos uvas, este año se sumó una doble entrega con Cachitos… Love The Twenties, un especial dedicado a los temas más pegadizos de los años 2000, con nombres tan reconocibles como King África (Bomba), Rebeca (Duro de pelar), David Civera o Las Ketchup (Aserejé).
Fragmentos de actuaciones icónicas desfilaron por un programa en el que Ángel Carmona, acompañado por el presentador Roberto Vázquez, se permitió incluso jugar a ser un héroe improbable, librando una batalla al más puro estilo Matrix contra el Efecto Collins para devolver a la televisión algo tan básico como la música en directo.
Con 2026 ya estrenado, el tradicional formato musical volvió a enlazar con su característico sentido del humor las canciones de moda de décadas pasadas con las actuales. Más de 400 rótulos sobreimpresionados en pantalla marcaron la cadencia de las primeras tres horas del año, a través de alrededor de 200 actuaciones de archivo que subrayaron el poder de la música para viajar en el tiempo y el del humor para caricaturizar lo que fue, lo que es hoy y lo que, para bien o para mal, quizá esté por venir.