Leocadia y el comandante Rivero: el complot para sabotear la iniciativa de Manuel en 'La Promesa'
De lunes a viernes en La 1
La señora de Figueroa aparenta ser la encargada del arribo de un soldado impostor a la vivienda.
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Leocadia y el comandante Rivero: el complot para sabotear la iniciativa de Manuel en 'La Promesa'
La Promesa representa la producción estrella de la franja vespertina en RTVE, basando su narrativa en tres ejes esenciales: una protagonista femenina, un ajuste de cuentas y un romance inigualable. El relato transporta a la audiencia al año 1913, dentro de un contexto internacional convulso justo antes del inicio de la Primera Guerra Mundial. No obstante, aún existen rincones apartados donde, inicialmente, parece reinar la calma y el sosiego. Entre estos sitios destaca la edificación que otorga nombre a la ficción, perteneciente a los Marqueses de Luján, escenario principal de los acontecimientos.
No obstante, las apariencias engañan, y de lunes a viernes a las 18:35 los espectadores pueden observarlo totalmente en La 1. Los amoríos, los vínculos, los infortunios y los engaños se cruzan y se enredan cerca de la propiedad, que sigue añadiendo figuras habituales. En fechas recientes, las intenciones de Manuel se han frenado ante la aparición de Sebastián Rivero, comandante de aviación del ejército español. Con todo, lo que nadie imaginaba era que Leocadia estuviese implicada en su arribo.

El oficial Rivero arribó a La Promesa de manera inesperada, aunque portando un mandato preciso: “Todos los materiales y productos de esas empresas que trabajan para el Ejército tienen que recibir primero nuestra aprobación”. Manuel desconocía esta situación, y a partir de entonces le es imposible realizar acción alguna sin que los suministros sean revisados por el soldado. Resultó un revés significativo para el sucesor del título, quien a pesar de todo continuó con sus proyectos respecto a la aeronave.
“De esta forma, Rivero ha dejado en jaque a la empresa de Manuel. Toño y Enora sospechan de su repentina llegada y sus peticiones… ‘¿Quién se supone que ha enviado a ese comandante? ¿Por qué aparece cuando las cosas parecía que iban bien? ¿No tendrá doña Leocadia nada que ver con todo esto?’, se preguntaba Toño. Manuel no tiene la certeza, pero está convencido de que lo descubrirá”, detallaba RTVE en su portal digital. Desde aquel instante, las dudas de los tres recayeron sobre la señora de Figueroa.

Obstáculo en el camino
Lamentablemente, tenían razón. Leocadia no demoró en acudir a la estancia del recién llegado solicitando un reporte de cada progreso. “El comandante, mostrando un claro nerviosismo, ha informado a Leocadia que ‘Todo está saliendo como usted quería. Creo que voy cumpliendo con su encargo’. A pesar de ello, la señora está descontenta con sus servicios: ‘¿Tengo que recordarle que por mucho que se ponga ese traje usted no es militar? Debe restringir las visitas a la planta noble de esta casa. No puede permitirse ni un solo error’”.
Leocadia estaba preocupada de que Lorenzo lograra pillar al supuesto comandante en una contradicción. Durante la entrega de este viernes, después de abandonar el cuarto del comandante Rivero sin que nadie la viera, Enora les contó a Toño y Manuel lo que pensaba sobre lo observado: sospecha que el sujeto es un farsante. Tales dudas serían ratificadas lamentablemente por Manuel, debido a que no figura ningún Sebastián Rivero inscrito en las listas de aviación.

