Óscar Díaz experimentó que conquistar el Rosco representó
Entrevista
El antiguo vencedor del bote de 'Pasapalabra' medita sobre su paso por el programa y comenta el increíble enfrentamiento que han protagonizado Manu y Rosa.

Óscar Díaz, el día en que habló ante los medios después de completar el Rosco.

Óscar Díaz comprende perfectamente la sensación de finalizar el Rosco de Pasapalabra. Por varios meses ostentó el título de reciente vencedor del acumulado en el conocido espacio de Antena 3, hasta que esta jornada de jueves Rosa Rodríguez marcó un hito al obtener la recompensa más alta otorgada en la trayectoria del show. Díaz, quien obtuvo en su momento 1.816.000 euros, rememora hoy ese suceso con la visión que otorga el transcurso de los días y una tranquilidad muy diferente a la vivida en aquel “sí” final junto a Roberto Leal.
Distante del bullicio y el entusiasmo del principio, el antiguo participante rememora su experiencia en un instante que aún califica como “irreal”, de qué manera se ha transformado —o se mantiene igual— su existencia a partir de ahí, el afecto que continúa percibiendo por parte de la audiencia y la calma que le proporciona disponer de una base financiera. Profesional de la traducción, la comunicación y entusiasta de los certámenes, Díaz examina igualmente en este encuentro de Guyana Guardian el asombroso enfrentamiento entre Manu y Rosa, ofreciendo algunas recomendaciones a la triunfadora.
¿Cómo recuerda ahora aquel momento de completar el Rosco?
Con una percepción de algo ilusorio. Pese a que luchamos por ello cada jornada, pienso que ningún participante de Pasapalabra lo percibe como algo verdaderamente próximo. Representa la meta definitiva y, en ciertos momentos, debido a los logros, da la impresión de aproximarse, aunque los peldaños finales son extremadamente abruptos. Al momento de experimentarlo, oyes el “sí” de Roberto y requieres digerir lo que sucede… es igual que si estuvieras estelarizando un filme de terceros. No es que te alejes de tu propia esencia, pero la vivencia resulta muy inusual. Es sumamente placentera, naturalmente, aunque a la vez bastante perturbadora.
Y después viene la vorágine posterior….
Es bienvenida, por supuesto. ¿Quién no lo sentiría de esa forma? Uno no puede ser ingrato. Se debe comprender que cuando sucede algo de este tamaño y relevancia —al menos en el entorno de la televisión— hay que estar a disposición de lo que se pida. Y, por otra parte, yo estoy feliz de atravesar esos ligeros “trances”, que realmente no lo son tanto, ya que en ese instante te hallas en un estado ideal y no consideras los posibles fastidios de moverte de un sitio a otro o de que te soliciten sin pausa para una tarea u otra.
¿De qué manera se ha transformado su existencia a partir del momento en que obtuvo el gran premio? ¿Todavía lo identifica el público y le brinda saludos al caminar por la vía pública?
La efervescencia disminuye con el paso de los meses, como resulta natural. Ha transcurrido ya más de un año y medio desde la emisión de mi premio, el 15 de mayo del 2024, por lo que es comprensible que la notoriedad haya decaído. No obstante, tanto en Madrid como en diversas localidades —curiosamente con mayor frecuencia fuera de Madrid— todavía hay personas que te identifican. En esta ciudad hay tal multitud que pocos prestan atención a quién camina junto a ellos. Sin embargo, continúas percibiendo proximidad y afecto. Existen individuos que aún se aproximan con gran cordialidad. En ocasiones me identifican por participaciones previas, tales como Saber y Ganar o ¡Boom!, y resulta ameno descubrir desde qué programa te recuerda cada cual. Actualmente noto más observaciones discretas que encuentros frontales, ya sea en el metro, en el autobús o paseando por la vía pública. Y si alguien decide aproximarse, lo hace invariablemente con mucha ternura, algo que resulta muy agradable. Al concluir, terminas integrándote, aunque sea de forma muy modesta, en la existencia de los ciudadanos. El público de los certámenes es sumamente leal y, cuando un participante permanece mucho tiempo en pantalla, se le aprecia y pasa a formar parte de su cotidianidad. Obtener esa calidez es una experiencia realmente gratificante.
¿Y su rutina ha cambiado?
En términos prácticos, mi existencia no ha experimentado grandes transformaciones. Permanezco en la misma vivienda, conservo el coche de siempre y realizo actividades similares junto a mis seres queridos, mi esposa Patricia y mis amistades. Por supuesto, existen ciertos aspectos que anteriormente requerían mucha reflexión y que hoy se abordan con mayor entusiasmo: ciertos desplazamientos, alguna vivencia breve o compras específicas. No obstante, no se ha producido una modificación relevante en lo visual o externo. Todavía continúo con mis labores profesionales, si bien con una intensidad reducida, ya que mi situación actual me lo facilita. Para quien ha ejercido como trabajador por cuenta propia por tanto tiempo, esto representa un verdadero privilegio.
La audiencia de concursos es leal y termina encari
¿En qué trabaja?
Mi carrera ha transitado por diversos periodos. Soy traductor y por bastante tiempo me especialicé en la traducción literaria. Luego, por casi veinte años, mi actividad principal fue la traducción de videojuegos. En los últimos diez o doce años me encuentro inmerso en el sector de la comunicación de golf. Hoy en día ejerzo como responsable de prensa del circuito europeo, conocido ahora como DP World Tour. En las ocasiones en que se disputan torneos en España, como el programado del 7 al 10 de mayo en el Real Club de Golf El Prat, en Terrassa, el Catalunya Championship, desempeñaré la función de jefe de prensa de la competición.
Entonces, ¿el premio le ha aportado principalmente tranquilidad?
Ciertamente, ya que por fuera mi día a día es bastante parecido al de antes, solo que en este momento dispongo de una seguridad financiera que antes me faltaba. Y la existencia es muy dura; nunca sobra poseer esa calma ante los contratiempos que puedan aparecer, tanto los personales como los de las personas cercanas, familia o amistades. Previamente era preciso calcular mucho si aparecía un inconveniente; hoy, el hecho de saber que es posible avanzar o prestar ayuda en una etapa difícil, ya sea sanitaria o de otra clase, me transmite una tranquilidad gigantesca.
Algún capricho se habrá permitido...
Siento una gran pasión por las historietas y la expresión artística, lo que me ha llevado a comprar algunas piezas originales que deseaba fervientemente. No me refiero a ejemplares publicados, cuyo precio varía, sino a láminas auténticas de creadores que respeto, las cuales acostumbran a ser costosas. Poseo, por citar un caso, una obra de Bill Sienkiewicz adquirida hace tiempo por 25.000 pesetas, cuyo valor actual supera los 7.000 euros. Obtener trabajos originales de artistas que aprecio me genera un enorme placer. Mi incorporación más reciente es una ilustración de Miguelanxo Prado, un ilustre dibujante de Galicia. Me hice con ella hace poco, durante una muestra de su trabajo celebrada en Madrid. Se trata de una lámina magnífica, perteneciente a un relato situado en este lugar. Son gustos personales que mantengo encuadrados en mi hogar. Mi intención no es el lucro, sino el simple deleite. Ciertamente, hoy en día cuento con la posibilidad de adquirirlos con mayor facilidad que en el pasado.
Durante largo tiempo fue un participante recurrente en la pequeña pantalla. Tras obtener el premio acumulado, únicamente ha intervenido en una entrega especial de Saber y Ganar. ¿Da por finalizado ese periodo?
No puedo asegurar totalmente que mi etapa como participante haya terminado. Esa inquietud interna siempre permanece. No se trata principalmente de la recompensa económica, sino del desafío individual de evaluarse en diversas dinámicas. En caso de que aparezca una ocasión más adelante, no la rechazaría. Quizás se organicen ediciones especiales de Pasapalabra o algún evento conmemorativo por las tres décadas que celebrará próximamente Saber y Ganar… incluso espacios donde jamás he participado, como ¿Quién quiere ser millonario?, que considero muy entretenido y una prueba diferente, ya que todo se decide en una única aparición. Si se presenta la posibilidad, la estudiaré con gusto, aunque no persigo de forma activa volver a concursar.
La estructura quizás sea deficiente, mas no debemos ampararnos en tal motivo para esquivar nuestras obligaciones” (acerca de los fondos del galardón y Hacienda)
¿Le costó asumir que una parte importante del premio iba para Hacienda?
Para nada. Ya contaba con ello. En realidad, quienes participamos casi nunca especulamos sobre el destino de los fondos o la tajada que obtendrá Hacienda, ya que resulta complicado imaginar que el galardón te pertenecerá de verdad hasta que ocurre. En mi situación, al declarar en la Comunidad de Madrid, la tasa no llegó al 50%, y lo admití sin inconvenientes. El modelo impositivo quizás presente fallos, tanto al cobrar como al invertir, pero no es posible usar eso de excusa para evitar nuestras obligaciones. Si cada persona actuara así, la convivencia social colapsaría pronto. Por lo tanto, lo tomé con normalidad, tal como hice anteriormente cuando logré recompensas destacadas en diferentes certámenes.
¿Ha seguido viendo Pasapalabra? ¿Qué le ha parecido el duelo entre Manu y Rosa?
Efectivamente, lo he visto cada día. En ocasiones no fue en vivo, aunque procuro no faltar a la cita. Jamás he dejado de ver El Rosco. La competencia resultó asombrosa. Poseen personalidades distintas, pero comparten rasgos similares: la serenidad, el sosiego y esa manera tan pausada de encarar un espacio que requiere una concentración máxima. Resulta muy gratificante observar a dos participantes de tan corta edad, con tal nivel de formación y tanta templanza. Inicialmente Manu contaba tal vez con el beneficio de la experiencia, no obstante, con el paso de los días la situación se equilibró bastante. Pienso de verdad que los dos tenían méritos suficientes para llevarse el bote.
¿Qué consejo le daría a Rosa?
Que aproveche esta vivencia de forma total. Que ignore los ligeros inconvenientes derivados de la exposición en los medios, ya que carecen de importancia frente a lo que están experimentando. Si logran administrar correctamente el galardón, habrán obtenido un futuro distinto. Que tanto ella como sus allegados se deleiten con este momento. Es posible que actualmente todo parezca excesivo y que muchas personas los busquen, no obstante, en el futuro evocarán este periodo con gran afecto. En la etapa previa, la actual y la posterior. Debido a que, a pesar de haber representado un camino exigente de aprendizaje y rivalidad, constituye un suceso irrepetible que debe gozarse por completo.
