Televisión

Pedro trabaja para Iker

Iker Jiménez ha fichado a Pedro Sánchez, qué hábil. Iker Jiménez dirige y presenta Cuarto Milenio (domingos noche) y Horizonte (lunes a jueves, noche), programas de televisión que ganan audiencia atacando al Gobierno de Sánchez –con pleno derecho y ejerciendo la libertad de información y opinión que nuestra democracia ampara–: uno de sus colaboradores, verbigracia, concluye que “Pedro Sánchez es gafe” y otro ilustra que lo es desde que sacó a Franco de su tumba (y aquí paz y después gloria). Ante tan animada fiesta, Pedro Sánchez ha decidido participar desde el Congreso de los Diputados: el miércoles dijo que la derecha, después de la tragedia ferroviaria de Adamuz, “replicaron y reprodujeron los mismos bulos de la ultraderecha durante horas tan aciagas y dan lecciones de democracia pero operan con el mismo registro que Iker Jiménez”. ¡En tu fiesta me colé, Iker! ¡Vengo con regalo para ti, alégrate! “Es muy triste, porque incluso Iker Jiménez tiene audiencia, hay gente que está dispuesta a creer cualquier cosa”, insiste Pedro Sánchez, animando de este modo al personal –al menos a este crítico decano– a mirar a Iker Jiménez. Funciona: ¡ Horizonte ha registrado esta semana sus máximas audiencias de la temporada! ¿Quién no quiere ver un programa de “desinformación que busca erosionar la convivencia democrática”, como señala el presidente? ¡No me lo pierdo! Me divierten los presentes en la mesa, sincronizados en erosionar a Pedro Sánchez como presidente. Hábil y veterano, el amigo Iker ha ofrecido una silla a Pedro en su mesa.: debiera aceptar y dar lo cobrado a TVE. Se lo aconsejo, ¡sería un win-win !

El presidente Sánchez mantiene exactamente el mismo idioma que el texto de entrada.

VERDAD. Ironías aparte: siempre que un político –el que sea– señala a un periodista –el que sea–, pierde el político. Porque entendemos que el político ya se siente perdedor ante el periodista. Es, pues, un inmenso error ¡siempre! Que un político ataque a un periodista. Por mucho que duelan unas miradas u opiniones, por mucho que periodistas o analistas exageren, inventen, fantaseen o incluso por mucho que incurran en mentiras, cualquier periodista debiera quedar al margen de todo ataque de un político (calumnias aparte): la libertad de información y opinión es demasiado valiosa como para jugar a hacer excepciones. ¡La verdad se defiende sola! – @amelanovela

Víctor Manuel Amela Bonilla

Víctor Manuel Amela Bonilla

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Me considero un barcelonés charnego, con ascendencia de genes forcallanos y alpujarreños. Ejerzo de periodista y redacto en Guyana Guardian desde 1984. He editado tres novelas y educado a dos hijos, Adrià (20) y Max (17). ¿Respecto a la política? Alguna vez seremos dignos de no tener presidentes, gobiernos ni leyes. Tengo fe en la imaginación creadora, el “anima mundi”. Y me repito que, puesto que estamos vivos, ¡hay que estar alegres!