Las maternidades tardías solo crecen gracias a donación de óvulos jóvenes
Avances en reproducción asistida
Las tasas de éxito en mujeres mayores de 43 años que usan sus propios óvulos apenas mejoran

Imagen de archivo de una biopsia embrionaria en un laboratorio de fecundación in vitro

Que nadie se llame a engaño: la tecnología no vence al reloj biológico, no amplía los límites de la fertilidad femenina. Las maternidades tardías crecen (y de forma significativa) casi exclusivamente por la implantación de óvulos jóvenes.
Según un estudio del Reino Unido que ha analizado datos de más de un millón de tratamientos de reproducción asistida realizados durante los últimos 27 años, a partir de los 43 años, la mayoría de los nacimientos concebidos in vitro se logran mediante óvulos de donante.
Tasa de éxito
Menos del 5% a partir de los 43 años con óvulos propios y del 30%-35% con donados
La tasa de éxito de estos tratamientos, que se acerca al 30% en menores de 35 años, se sitúa por debajo del 5% a partir de los 43 si se hace con óvulos propios y se mantiene estable (entre el 30% y 35%) con óvulos donados independientemente de la edad de la mujer que quiere ser madre.
Los autores del informe -que se basan en los registros oficiales de reproducción asistida y de fecundidad del Reino Unido– explican que las tasas de éxito de estos tratamientos se han duplicado entre 1991 y 2018 (del 14,7% se ha pasado al 28,3%), con una mejora clarísima en mujeres menores de 40 años pero escasa en las mayores de 42 que los hacen con óvulos propios.
La reproducción femenina sigue teniendo fecha de caducidad y la clave para el éxito de la asistida es la edad del óvulo
Y esa realidad no se circunscribe solo a Reino Unido. Ocurre lo mismo en España, uno de los países donde más tratamientos de reproducción asistida se practican. “Nuestra experiencia acumulada coincide totalmente con las conclusiones del estudio: la función reproductiva femenina sigue teniendo fecha de caducidad y la clave para el éxito en las técnicas de reproducción asistida es la edad del óvulo”, afirma Pilar Alamá, coordinadora del programa de Ovodonación de IVI Valencia.
Y explica que, “a partir de cierta edad (antes incluso de los 40 cuando existen problemas de fertilidad), la mejor opción para lograr el embarazo es recurrir a óvulos más jóvenes de donante; el obstáculo acostumbra a ser que la mayoría de mujeres quiere usar sus propios óvulos y aceptar la donación requiere una etapa de duelo por la renuncia a la reproducción genética”.
Según datos de la SEF, el 18,9% de las mujeres mayores de 40 años que hizo un tratamiento con sus propios óvulos llegó a parir, porcentaje que sube hasta el 34% entre las que utilizaron óvulos de donante.
“Las técnicas de reproducción asistida han mejorado pero siguen estando limitadas por la biología, y el principal factor limitante es la edad porque trabajamos con óvulos y espermatozoides y dependemos de su calidad para que los resultados sean buenos”, justifica el presidente de la SEF, Juanjo Espinós.
Lo cierto es que, en un escenario de prolongado descenso de la natalidad y de retraso de la maternidad, la reprodución asistida ha ganado mucho peso. En el Reino Unido, estos tratamientos representan el 3% de todos los nacimientos, y su contribución alcanza el 15% entre mujeres de más de 45 años.
“En España, según los datos del INE y de la SEF, el 10% de los bebés nacidos en 2022 lo hicieron gracias a la reproducción asistida y, en concreto, tres de cada cien nacimientos fueron fruto de una donación de óvulos”, explican fuentes del Grupo Dexeus Mujer.
En España
El 3,2% de los bebés nacidos en 2022 fueron concebidos mediante ovodonación
Dado que cada vez son más quienes recurren a estos procedimientos (que tienen un coste personal y económico elevado), los autores del estudio del University College London y del Centre for Demographic Studies del Reino Unido creen necesario desmontar la falsa creencia –socialmente muy extendida–, de que la fecundación in vitro puede revertir el envejecimiento reproductivo y permite ser madre a cualquier edad.
“Las técnicas no sustituyen la reproducción natural; con la edad se van acumulando errores y reduciendo la energía de los óvulos, que son menos eficientes y tienen menos probabilidad de ser fecundados, de dar lugar a embriones que logren implantarse en el útero y de llevar a término un embarazo; de ahí que, por encima de los 45 años, la tasa de embarazo sea inferior al 3%”, coincide Espinós.

Ahora bien, los investigadores británicos advierten que la alternativa tampoco es promocionar la donación de óvulos como panacea, puesto que plantea retos éticos (anonimato, filiación, potencial explotación) y médicos (mayor riesgo obstétrico de la futura madre). Por ejemplo, desde 2005, en el Reino Unido la donación de gametos no puede ser anónima y los hijos tienen derecho a conocer la identidad del o la donante al cumplir 18 años.
“En España no es así, la donación de óvulos es un proceso anónimo y altruista y eso facilita que haya más donantes”, apunta la responsable del servicio de reproducción asistida del Grupo Dexeus Mujer, Marta Devesa. Y coincide con los investigadores británicos en la desinformación existente sobre el impacto que la edad tiene en la fertilidad de la mujer y en que se sobreestiman las posibilidades de éxito de la fecundación in vitro con óvulos propios.
En España la donación de óvulos es un proceso anónimo y altruista
“La tecnología ha avanzado y tenemos mejores resultados, pero a partir de cierta edad, para tener opciones razonables de éxito hay que recurrir a óvulos donados o a los congelados por la mujer cuando era joven”, dice.
Precisamente el estudio británico apunta que vitrificar los propios óvulos puede ser una alternativa más ética y autónoma a la donación, aunque “invasiva, costosa y poco financiada”, dicen sus autores.
Alamá subraya que esa opción solo es válida si la mujer congela sus óvulos antes de los 35 años y no tiene problemas reproductivos. E indica que, hoy por hoy, solo entre un 12% y un 14% de quienes por motivos socioeconómicos preservan sus gametos para ser madres más adelante recurren luego a ellos. “La eficacia de la congelación de óvulos depende de la edad y de cuántos se congelaron; diríamos que se deben preservar al menos entre 10 y 15”, reitera Devesa.
Las técnicas de reproducción no evitan el deterioro ovárico y, a partir de los 45, la tasa de embarazo baja del 3%
Y apunta que cada vez son más las mujeres que optan por esa preservación de sus gametos y a edades más tempranas. “En el caso de nuestra clínica, la edad media era no hace mucho de 38 años -es decir, llegaban tarde para preservar óvulos de calidad- y ahora es 35 años”, detalla la jefa el servicio de reproducción asistida del Grupo Dexeus Mujer.
Datos de un fenómeno al alza
“En toda Europa se realizan anualmente más de 80.000 ciclos de donación de óvulos y ese número aumenta de forma constante cada año”, según el estudio publicado hoy en Population Studies.
Y los datos de la autoridad de fertilización humana y embriones del Reino Unido muestran que los nacimientos en los que se utilizan tratamientos de fertilidad y óvulos o embriones donados se ha cuadruplicado en aquel país entre 1995 y 2019, pasando de 320 a 1.300, y ya suponen la mitad de los tratamientos entre mujeres de 45-50 años.
En España, según los últimos datos registrados por la SEF, en 2022 se contabilizaron 31.051 nacimientos fruto de técnicas de reproducción asistida, 10.565 de los cuales correspondían a ovodonación. Y más del 75% de las mujeres que recurrieron a óvulos donados pasaban de 40 años.
Los investigadores británicos, por su parte, enfatizan en su informe que “la donación y la congelación de óvulos pueden mejorar las posibilidades de concepción pero también presentan importantes limitaciones que las hacen insuficientes para compensar por completo la pérdida de fertilidad asociada con el retraso en la maternidad”, que es algo cada vez más común en las sociedades de todo el mundo”.
Por ello reclaman de los gobiernos “políticas que faciliten la procreación de quienes desean hacerlo a una edad más temprana mediante una mayor seguridad económica, flexibilidad laboral y apoyo familiar”.


