A simple vista parece lo que es: una planta fotovoltaica. Sus módulos orientables como girasoles, su valla perimetral, su sol en todo lo alto. Pero, atención, también es la casa de una especie esteparia de plumaje críptico, protegida por las normas ambientales… y protegida por la planta solar de Puerta Palmas (Badajoz): el sisón común.
Endesa ha rediseñado la instalación para dejarle diez hectáreas libres. El comportamiento del sisón sorprende a sus expertos: pensaban que sería esquiva, que no se sentiría cómoda entre paneles, pero ha resultado mucho más adaptable. Usa los campos solares en época de cría y se mueve por toda la instalación. La población sigue amenazada, pero aumenta. No es un caso único, ni de especie ni de parque solar, sino el modelo de conservación que la compañía gestiona en sus instalaciones fotovoltaicas. Bienvenidos a la sintonía entre energía renovable y naturaleza renovada.
En el nuevo episodio de ‘Conexión a Tierra’, la agroinfluencer Pilar Pascual (@Agripilar) y el creador de contenidos Elisardo Pardos (@elisardo.pardos) nos hablan sobre convivencia entre energía solar, flora y fauna
Un ecosistema vivo en un parque solar
En este episodio que cierra la segunda temporada de ‘Conexión a Tierra’, Juan Abad, responsable de Medio Ambiente en los proyectos fotovoltaicos de Endesa, acompaña a Pilar y a Eli sobre el terreno para explicar, desde la planta solar de Centurión en Extremadura, cómo estas instalaciones pueden convertirse en refugios de biodiversidad.
Pero antes de entrar en el cómo, hemos pedido a Juan Abad que nos explique el por qué: “A partir de cierto tamaño, las instalaciones necesitan un estudio medioambiental previo con las medidas para prevenir, corregir, compensar y minimizar su impacto”. De principio a fin, “del diseño y la construcción a toda su vida útil y la restauración del paisaje cuando sean desmanteladas”. Tras el proceso de revisión pública y validación por las administraciones, la declaración de impacto ambiental da vía libre. Así se explica esa transformación de equipación tecnológica en un hábitat protegido para la flora y fauna de cada lugar del país.
Pero los sisones comunes no están solos. Conviven con casas nido encaramadas a postes de cuatro metros que impiden trepar a los depredadores de huevos y pichones. A una prudencial distancia, oteadores de rapaces que cazan topillos, ratones, conejos, una forma de equilibrar la biodiversidad y controlar plagas en los cultivos vecinos. A ras de suelo, un hotel de insectos polinizadores, un refugio de anfibios, otro de reptiles.
Juan Abad, responsable de Medio Ambiente en los proyectos fotovoltaicos de Endesa, charla con Pilar en la planta solar de Centurión (Extremadura)
Este pequeño hábitat empieza a poblarse. Atrae lechuzas, cernícalos primilla y comunes, aguiluchos cenizos y mochuelos, águilas calzadas y perdiceras, milanos y busardos ratoneros. Esteparias como la carraca, también protegida, o el alcaraván. Son espacios cercados, pero no vedados. Sus perímetros de malla cinegética permiten el paso de animales medianos y grandes. De vez en cuando ven un corzo, un zorro, una garduña.
Un guerrero con 27 siglos de historia
Arqueología protegida en plantas solares
Siglos VIII-VII a. C.
En la planta Centurión (Badajoz) se descubrió la estela de un guerrero, datada entre los siglos VIII y VII a. C.
Época Romana
También se encontraron restos romanos y otros hallazgos arqueológicos en otras plantas de Extremadura como Emin, Puerta Palmas, Apicio, Beturia, Nertóbriga, Ardila y Cincinato
Siglo XX
El descubrimiento de la estela implicó el rediseño de la planta durante su construcción
Cada intervención arqueológica asegura la convivencia entre patrimonio histórico y energía renovable
Del monocultivo cerealista a la biodiversidad
¿Por qué un lugar con esas infraestructuras fotovoltaicas, en principio extrañas al paisaje, atraen vida? Los parques solares suelen instalarse en áreas cerealistas, monocultivos a menudo degradados por abuso de plaguicidas y fertilizantes, “con una excesiva presión agroindustrial alrededor que ha arrinconado reductos como un bosque isla o una laguna”. De ahí que los proyectos procuren restaurar hábitats similares a la naturaleza originaria.
Si los lavajos se han ido desecando o no llueve lo suficiente, crean charcas artificiales como abrevaderos. Plantan pantallas vegetales, bosquetes y teselas de especies autóctonas (encinas, coscojas, almendros, acebuches, retamas, lentiscos, lavandas, tarayes, romero…) como refugio, despensa o zona de crianza. Incluso se modifica el diseño de un parque, por ejemplo el de Veracruz (Cáceres), para integrar en su superficie una zona natural inundable. Cada proyecto evoluciona con la estación, el clima y la revisión de sus propios resultados. Ejemplo: el refugio del sisón no es solo un área reservada, además se gestiona la densidad herbácea que favorece la nidificación. O se hace una gestión del terreno enfocado a cubrir las necesidades de esta especie, como siembras de leguminosas de las que se alimenta.
Planta solar de Centurión (Extremadura)
Si escuchamos el concepto ‘acuerdos de custodia’ nos suena a terminología jurídica, ¿verdad? En este ámbito, define la conservación más allá de los propios parques. Si uno va a ocupar 100 hectáreas antes dedicadas a trigo o cebada, Endesa se coordina con las autoridades ambientales y fundaciones como Ecoánime para reproducir ese hábitat en cultivos cercanos. “Llegamos a acuerdos con agricultores y les compensamos para que permitan la nidificación y retrasen las cosechas hasta que salgan adelante”, explica Juan Abad.
Impacto ambiental
Prácticamente todas las plantas fotovoltaicas de Endesa cuentan con Declaración de Impacto Ambiental
Certificación europea
Las cinco plantas del clúster Brovales (Extremadura) son las primeras renovables europeas con certificado Envision, que evalúa la protección de flora y fauna y su impacto social
Innovación agrícola
La planta de Zurbarán (Cáceres) es la primera española integrada en Sustainext: dedica 10 hectáreas (20 campos de fútbol) al cultivo de especies aromáticas para nutracéuticos, farmacéutica, alimentación, nutrición animal y cosmética
Participación local
Estos proyectos se abren a la participación de las poblaciones y organizaciones locales, desde programas de capacitación para trabajadores a iniciativas para sensibilizar a colegios y agricultores sobre la protección de especies
Un ejército de personas comparte conocimiento
¿Recuerdan ‘El hombre y la tierra’, aquella serie que contagió a toda España la conciencia de que somos naturaleza y cuidarla es cuidarnos? Este modelo de conservación también podría llamarse así porque entiende al humano como especie integrada. Para empezar, con la vinculación de la vida rural a través de asociaciones, ayuntamientos, ganaderos y agricultores. Un ejemplo es el pastoreo entre paneles para que las ovejas desbrocen y consuman el exceso de vegetación.
También con la monitorización de los expertos de Endesa y las cuatro consultoras especializadas a las que contratan la vigilancia. Coordinadores, biólogos, ingenieros de montes, ingenieros agrónomos y ambientalistas controlan una multitud de parámetros y elaboran informes periódicos compartidos con las autoridades: censos de flora y fauna, avistamientos, ciclos reproductivos, pautas de alimentación, cómo interactúan las especies (lechuzas y cernícalos no tienen problema en compartir los mismos nidos, por ejemplo), mediante cámaras con sensores de movimiento, además de datos georreferenciados.
“De esta forma —detalla Juan Abad— revisamos los resultados y modificamos las medidas para ajustarlas a cada nueva circunstancia, como la introducción de una nueva especie. O favorecer el hábitat de cuatro orquídeas autóctonas que se consideran un indicador de salud medioambiental”. Aplican una mirada panorámica de los parques integrados en el ecosistema total. Para ello, Endesa colabora con instituciones como la Universidad de Extremadura con el fin de estudiar la biodiversidad de los parques fotovoltaicos y su entorno a largo plazo. "Estas investigaciones, como la específica sobre el pastoreo regenerativo, nos permitirán entender nuestro impacto positivo para mejorarlo en el futuro. Somos un ejército de personas que generan y comparten conocimiento”.
En el último capítulo de la temporada, Eli y Pilar hablaron con Íñigo María Sobrini, presidente de la Asociación Española de Evaluación de Impacto Ambiental (AEEIA)
La fuerza de la naturaleza
Desde su formación como ingeniero agrónomo y su experiencia en la compañía, Juan Abad destaca algo que le sigue sorprendiendo: “La vitalidad de la naturaleza para adaptarse y recuperarse, mucho más allá de lo que esperaba. Cómo al poco de instalar 20 nidos los ves ocupados todos. Un campo agrícola, muy nitrificado, con especies invasoras, plantas semillas escogidas, que se recupera rápido y ofrece un entorno seguro a múltiples especies. La naturaleza es muy agradecida. Nos regala un mensaje de optimismo cuando entendemos que de su protección depende nuestra supervivencia”.
“A diferencia de otras instalaciones industriales, las plantas fotovoltaicas nacen en el siglo XXI, tienen la sostenibilidad y la mentalidad conservacionista en el centro. Como quien dice, acabamos de empezar. El sector y toda la sociedad tenemos por delante un gran margen de mejora”, apunta.
Con esta historia se cierra la segunda temporada del videopodcast ‘Conexión a Tierra’, un recorrido por la España rural para entender cómo la transición energética se abre camino en diálogo con su entorno. La tercera temporada, que ya está en marcha, llegará con nuevas miradas, nuevos escenarios y muchas historias más.
La planta solar de Extremadura que se convirtió en santuario de animales y plantas

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