El director gerente del Hospital Universitario de Burgos (HUBU), Carlos Cartón, ha señalado en rueda de prensa que las dos personas fallecidas, pacientes oncológicos, como consecuencia de una prescripción incorrecta de la medicación fallecieron a causa de un “error” en la ficha de elaboración de la medicación que “multiplicaba por seis” la pauta del tratamiento.
El error se basa en “un número de la disolución” de los viales que se había de administrar a los pacientes. En todos los casos, los cinco afectados, con la misma pauta de tratamiento y con el mismo principio activo.
Según ha explicado, el día 18 de diciembre el Servicio de Oncología tuvo conocimiento de lo ocurrido después de que unos pacientes “acudieron al servicio de Urgencias,” con una sintomatología hematológica, compatible con un exceso de “toxicidad”. Todo ello, antes de que se percataran en el servicio de esa toxicidad “inesperada”.
Los dos enfermos fallecidos por un exceso de toxicidad tenían “más de 60 años”, dice el director gerente
Todos los enfermos tenían la misma prescripción basada en los “principios activos” y por eso la ficha de los pacientes era la misma.
Además, como ha indicado el facultativo, no se aplicaron los tratamientos en el mismo día, sino en momentos diferentes.
Como consecuencia de lo ocurrido se inició “una investigación” en la que se repasó todo el “proceso de los tratamientos” oncológicos desde el principio, que es la “prescripción por parte de los facultativos de la oncología”, donde se pautan las dosis correspondientes a cada enfermo.
La asociación El Defensor del Paciente ha pedido este mediodía ya a la fiscalía de Burgos que actúe de oficio para ver qué ha pasado en el caso de los dos pacientes oncológicos del Hospital Universitario de Burgos (HUBU) fallecidos por un fallo en el preparado de un tratamiento, ya que no es suficiente con que se asuma lo sucedido y “hacen falta más aclaraciones” para que no vuelva a pasar.
Así lo ha trasladado a EFE la presidenta de ese colectivo, Carmen Flores, para quien no se trata de que el hospital asuma toda la culpa sino que debe saberse qué ha pasado, dónde y cuando, y quien hizo el preparado, si la persona estaba capacitada o no, o si era un ensayo público.
“Cuando el hospital dice que hay que reformar el protocolo en esos casos está admitiendo que no está funcionando bien, ha reflexionado Flores. A su entender, nada tiene que ver el protocolo con que el preparado fuera erróneo.
“Hacen falta más aclaraciones y explicaciones”, y la Junta de Castilla y León también tiene que pedir más explicaciones al hospital”, ha planteado la presidenta de la asociación.
Flores ha confiado en que la fiscalía logre esas respuestas ya que las familias de las dos personas fallecidas se merecen saber lo ocurrido y para que todos los hospitales españoles sepan lo qué ha pasado y no vuelva a suceder en ninguno.
De ese error “humano” resultaron dos pacientes muertos -mayores de 60 años- y ha afectado a otros tres, de los que uno está hospitalizado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). Otro paciente se encuentra “ingresado” en planta “y el quinto ha sido dado de alta”, ha confirmado el director gerente, quien ha reconocido el error cometido por el área de Oncología del HUBU y que el hospital asume como “propio”.
El gerente ha apuntado que se han revisado todas las fichas de elaboración de fármacos y se han reforzado los protocolos para evitar otros errores.
El gerente ha añadido que desde el Hospital Universitario se han puesto en contacto en varias ocasiones, ya con las familias de los fallecidos. Preguntado Cartón por la posibilidad de que las familias interpongan algún tipo de demanda, el facultativo ha respondido que desconoce esa posibilidad. Tampoco achaca el error a la posibilidad de falta de personal en el servicio o al inicio de algún tipo de tratamiento “novedoso”.
La Gerencia Regional de Salud iniciará el proceso de responsabilidad patrimonial que siempre se pone en marcha en casos similares.
