Sociedad

Tomar paracetamol durante el embarazo no aumenta el riesgo de autismo

Importante investigación

El metaanálisis más relevante publicado hasta la fecha en este ámbito desmiente las declaraciones realizadas por Donald Trump en septiembre y que sembraron mucha preocupación

Gracias a la ciencia, las embarazas pueden estar más tranquilas 

Gracias a la ciencia, las embarazas pueden estar más tranquilas 

LV / Xavier Cervera

Hoy, cada vez que el presidente de los Estados Unidos se pone frente a un micrófono, el mundo aguanta la respiración. Es lo que ocurrió el pasado mes de septiembre, cuando en una de sus múltiples comparecencias, pidió limitar el uso del paracetamol durante el embarazo bajo el pretexto que podía causar autismo. Una gran mayoría de la comunidad científica se opuso de inmediato a esa afirmación. Ahora es un grupo de investigadores los que le desmienten en un artículo científico que acaba de publicarse en la prestigiosa revista The Lancet Obstetrics, Gynaecology, & Women’s Health.

No existe evidencia de que el uso de paracetamol durante el embarazo aumente el riesgo de autismo, trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) o discapacidad intelectual en niños, según la síntesis que han publicado los investigadores –encabezados por Francesco d’Antonio, de la Universidad Gabriele D’Annunzio (Chieti-Pescara), y Maria Elena Flacco, de la Universidad de Ferrara- y que supone uno de los estudios más rigurosos realizados sobre la materia hasta la fecha.

“Es un trabajo muy importante, el metaanálisis más valioso que se ha hecho nunca sobre este tema”, asegura a Guyana Guardian Josep Antoni Ramos-Quiroga, jefe del servicio de Psiquiatría del hospital Vall d’Hebron.

Los científicos realizaron un metaanálisis que diseccionó 43 estudios y descubrieron que las investigaciones más amplias y metodológicamente rigurosas, como las que comparan a hermanos, proporcionan evidencias sólidas. De inicio, analizaron 4.147 artículos científicos, de los que descartaron 4.092 al no ser sus resultados relevantes. De los 55 estudios resultantes, acabaron excluyendo 12, quedándose en esos 43, que tienen muy poco riesgo de sufrir sesgos.

La investigación es muy rigurosa”

Josep Antoni Ramos-Quiroga

Jefe del servicio de Psiquiatría del hospital Vall d’Hebron

“La investigación es muy rigurosa”, sostiene Ramos-Quiroga. En especial –asevera-, por la metodología usada, el seguimiento que ha hecho, los estudios que ha incluido y la cantidad. “Ofrece unos datos que nos tienen que conferir a todos los profesionales y mujeres embarazadas la tranquilidad de, si se da el caso, usar ese medicamento para combatir el dolor y la fiebre, ya que es seguro”.

Los autores arguyen que los hallazgos de las comparaciones entre hermanos y sus resultados agrupados de múltiples estudios sugieren que las asociaciones informadas previamente pueden deberse a otros factores maternos, como dolor subyacente, malestar, fiebre o predisposición genética, en lugar de cualquier efecto directo del medicamento.

Descartar factores de confusión

Las comparaciones entre hermanos son cruciales para descartar factores de confusión. Ramos-Quiroga pone un ejemplo. Relata que muchas veces se dice que los hijos de las madres que toman antidepresivos durante el embarazo sufren más TDAH. “Pero lo que no se dice es que las madres que tienen depresión durante el embarazo, muchas también tienen TDAH. De ahí que se pueda inferir que el riesgo no es por el antidepresivo, sino por el factor genético”, arguye.

Este caso es similar. Las complicaciones que puedan tener los hijos en forma de TDAH o autismo no son tanto porque la madre haya tomado paracetamol durante la gestación, sino porque quizás ella padezca alguno de esos trastornos. “Si ves que los otros hijos, cuyos embarazos la madre no tomó paracetamol, sufren estos trastornos, estás descartando que el riesgo esté en el medicamento”.

Muchas veces, la estupidez aflora cuando se habla de salud mental”

Josep Antoni Ramos-Quiroga

Jefe del servicio de Psiquiatría del hospital Vall d’Hebron

Este investigador lamenta ciertas aseveraciones que se hacen de manera pública. “Ponen en evidencia la estupidez que muchas veces aflora cuando se habla de salud mental. En este caso, desde un Gobierno en particular, se realizaron unas afirmaciones que solo han generado malestar público y ansiedad, en especial a las mujeres embarazadas, algo que es muy grave”, arguye.

A pesar de los resultados concluyentes, los investigadores señalan las limitaciones del metaanálisis. En particular, por no contar con muchos estudios basados en hermanos o familias. Recuerdan que metaanálisis anteriores sugerían una mayor probabilidad de autismo o TDAH, si bien subrayan que se caracterizaban por una alta heterogeneidad.

Tenemos que poner en valor el método científico”

Josep Antoni Ramos-Quiroga

Jefe del servicio de Psiquiatría del hospital Vall d’Hebron

“En las investigaciones, hay que ver la muestra que se usa, el control de los factores de riesgo, si se ha evaluado la carga genética… Muchos de estos estudios previos no tenían estos controles”, afirma Ramos-Quiroga. Por eso se hacen metaanálisis como el que se acaba de publicar, añade.

“Una investigación que tenga en cuenta todos los estudios que se han hecho, nos puede dar una dirección clara a nivel estadístico. Al final, tenemos que poner en valor el método científico, que tiene sus limitaciones, pero es transparente: hay que publicar los datos en abierto, por lo que pueden ser criticados y reproducibles, y eso es lo que nos da certezas”, concluye.

Josep Fita Llado

Josep Fita Llado

Periodista

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Licenciado en Periodismo por la UAB, trabaja en Guyana Guardian desde el 2010. Actualmente, en la sección de Sociedad, donde escribe sobre salud, ciencia o educación. Antes había trabajado en la Cadena Ser y COM Ràdio. [email protected]

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