Huelga de transportistas, trabajadores sanitarios y profesorado en Catalunya: calendario, servicios mínimos, horarios y consecuencias para la ciudadanía.
Caos ferroviario
Dos tercios de los vehículos estarán en funcionamiento durante los periodos de mayor demanda, mientras que un tercio lo hará en los intervalos de tráfico reducido el 9, 10 y 11 de febrero.

Linea R2 en la estación central de Granollers
El llamamiento al paro de los conductores de tren se solapará en Catalunya con diversas protestas en los ámbitos de la salud y la enseñanza. Las fechas del 9, 10 y 11 de febrero se perfilan por tanto como tres días particularmente difíciles para el transporte y las prestaciones públicas.
Rodalies y Regionales sufrirán un impacto total en una etapa sumamente crítica para la infraestructura de trenes debido a la racha de siniestros, fallos técnicos y trabajos de mejora: una prestación “pésimo”, según ha expresado el titular de Transportes, Óscar Puente. La Generalitat ha fijado unas prestaciones mínimas con la intención de mantener una fracción del funcionamiento ordinario, aunque esto supondrá un día significativamente limitado para los millares de viajeros que utilizan el ferrocarril cotidianamente.
Servicios mínimos
A lo largo de esas tres jornadas, operarán dos tercios de los convoyes en los periodos de máxima afluencia, definidos como horarios pico desde las 6.00 hasta las 9.30 de la mañana y de las 17.00 a las 20.30 de la tarde. Durante el tiempo restante, la actividad disminuirá a una tercera parte de las prestaciones habituales.
Este cambio se produce durante una etapa crítica para el ferrocarril, en rutas que ya sufrían fallos técnicos y retrasos en sus cronogramas, situación que probablemente aumentará las aglomeraciones en plataformas y coches, obligando a muchos usuarios a localizar otros medios de traslado o a reestructurar sus itinerarios.

La resolución de seguir adelante con el llamamiento se ratificó el miércoles 4 de febrero luego de un encuentro inicial infructuoso con el Ministerio de Transportes. Las organizaciones sindicales del ámbito del tren solicitan una transformación en el sistema administrativo y demandan restablecer los niveles de protección tras los últimos siniestros que causaron 47 fallecimientos, además de la interrupción de la alta velocidad con destino a Andalucía y el cese de la actividad de Rodalies por diversas jornadas.
A falta de un pacto de último momento, Renfe estima la cancelación de 955 trayectos durante los tres días, de los que 272 se asocian a prestaciones de alta velocidad y largo recorrido y 683 a la media distancia, de acuerdo con el dictamen de servicios mínimos del Ministerio.
El Ministerio de Transportes ha establecido para las demás regiones —salvo en Catalunya y el País Vasco, que poseen facultades exclusivas— unas prestaciones mínimas del 73% en alta velocidad y trayectos largos, del 75% en cercanías durante las horas de mayor afluencia y del 50% en las franjas restantes, del 65% en media distancia y del 21% en el transporte de bienes.

La organización SEMAF ha manifestado que le “parecen servicios máximos más que mínimos” y ha resaltado que en diversos territorios sean “más abusivos que en Catalunya”. “Al menos deberían ser similares a los de Catalunya”, ha puntualizado.
Con el propósito de establecer dichos límites, el ministerio ha evaluado la distribución de los traslados de pasajeros de largo recorrido en España, cotejando la importancia del tren frente a la del avión y el autobús, tal como señala el documento oficial. Los ciudadanos tendrán que anticiparse a un periodo de tres días en el que sus hábitos diarios se verán alterados por una situación que dispondrá de una menor frecuencia ferroviaria y demoras más extensas.
