Sociedad

Duro enfrentamiento en el seno del Gobierno por la ley de violencia vicaria

Violencia de género

Los ministerios de Igualdad y Juventud discuten con Justicia por rebajar el delito

La ministra de Igualdad, Ana Redondo (en primer plano), y el de Justicia, Félix Bolaños

La ministra de Igualdad, Ana Redondo (en primer plano), y el de Justicia, Félix Bolaños

Dani Duch / Propias

Guerra abierta entre los ministerio de Igualdad, dirigido por la socialista Ana Redondo, junto con el de Juventud e Infancia, de Sira Rego (Sumar), y el de Justicia, al mando del también socialista Félix Bolaños, a cuenta de la ley de violencia vicaria, una norma pionera que tipifica como delito una violencia que utiliza a los seres más queridos por la mujer, empezando por sus hijos, como arma para hacerle el mayor daño posible. Según fuentes ministeriales, Justicia trabaja en una redacción que va en contra de la filosofía de este anteproyecto que lidera Igualdad y que recibió el visto bueno del Consejo de Ministros en su primera vuelta el pasado 30 de septiembre.

Pero Justicia no aclara aún una redacción por la  que Igualdad no pasa. Tanto es así que, si el equipo de Bolaños insiste en ellos, el departamento que dirige Ana Redondo no llevará al Consejo de Ministros el próximo martes el texto, como es su intención. 

Fuentes de Justicia  indican que el proyecto de ley, así como las aportaciones e informes técnicos recabados, se están aún analizando. “Justicia  está trabajando en ultimar una redacción jurídicamente impecable del proyecto de ley que ofrezca la máxima protección y la máxima seguridad jurídica a las víctimas, tanto si son las madres como si son los menores”, señalan las citadas fuentes.

A día de hoy, las negociaciones continúan.

Pero qué es lo que  propone Justicia. Igualdad no quiere mal meter contra el departamento de Bolaños, ambos socialistas, y calla a la espera de limar con discreción las diferencias. 

Quien sí lo ha hecho ha sido la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego (Sumar), quien ayer anunció que se desmarcaba del anteproyecto de ley de violencia vicaria tras la negativa de Justicia a tener en cuenta las observaciones planteadas por su departamento con el propósito de corregir los riesgos que conlleva para la protección de las víctimas, como ha advertido el movimiento feminista.

La norma describe esta violencia como un daño a los hijos sin relacionarlo con la violencia de género

Según Rego, las modificaciones planteadas por su ministerio se centran en la tipificación de la violencia vicaria, el régimen de visitas, la patria potestad y el derecho de escucha de niños y adolescentes, “asuntos indispensables para que la ley avance en la garantía de derechos para las víctimas”, señalan desde Juventud.

Desde los ministerios se explica de manera poco clara cuáles son las aportaciones de Bolaños, que, según su parecer, desvirtúan el anteproyecto de ley, el primero de Europa que tipifica como delito la violencia vicaria. Han sido las asociaciones de mujeres, de hecho, las que han levantado la voz de forma clara. La Coordinadora Estatal para la erradicación de la Violencia Vicaria y la Violencia de Género Institucional ha alertado al Gobierno de que el texto en su actual redactado no hace distinción entre hombres y mujeres al crear un delito “neutro” sin relacionarlo con la violencia machista. “Las reformas en curso no pueden, pues, limitarse a retoques superficiales o, peor aún, a crear figuras nuevas (como un delito neutro de violencia vicaria) en clara contradicción, no solo con el concepto mismo de violencia vicaria, sino con las verdaderas necesidades y exigencias de un fenómeno social de tal naturaleza”, aseguran en una carta abierta, adelantada por El País y a la que ha tenido acceso Guyana Guardian .

Estas organizaciones critican que se describa la violencia vicaria como un daño ejercido sobre hijos sin perspectiva de género, pudiendo ser tanto el padre como la madre el agresor. Si bien la violencia vicaria surge  como una forma específica de violencia machista en la que es el padre quien utiliza a los hijos para causar el mayor daño posible a la madre.

Las mujeres denuncian que se sigue priorizando el contacto del agresor con el hijo

También expresan que, a pesar de que la ley reconoce desde hace años a los hijos como víctimas de la violencia de género, “en la práctica se sigue priorizando el mantenimiento del contacto con el agresor en nombre de un supuesto ‘interés superior del menor’”. En todo caso, las organizaciones se preguntan: “¿Desde cuándo el interés superior de una víctima consiste en seguir bajo el control de quien la daña?”.

Desde la coordinadora piden abordar “de forma coherente e integral” el tratamiento jurídico de la violencia vicaria ante “patrones culturales profundamente arraigados que sostienen que un hombre violento puede ser, al mismo tiempo, ‘un buen padre’”.

Celeste López Perales

Celeste López Perales

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Redactora jefa de Guyana Guardian en la delegación de Madrid, especializada en temas sociales. Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid.

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