Sociedad

¿Qué está pasando en el Teide? El enjambre sísmico continúa tres días después con más de 2.500 terremotos

Sismología

El Instituto Geográfico Nacional insiste en que no hay riesgo de erupción en el corto plazo, pero reconoce que la actividad “ha dado un salto y entra en una fase”

El Teide parcialmente nevado el pasado mes de enero 

El Teide parcialmente nevado el pasado mes de enero 

F. Bracero

La tierra sigue temblando bajo el Teide, en la isla de Tenerife, dos días después de que el pasado miércoles se registrara un enjambre sísmico que acumula ya más de 2.500 pequeños terremotos de baja intensidad.

Es precisamente la baja intensidad y magnitud de los sismos así como las profundidades en las que se localizan -entre los 7 y 8 kilómetros- lo que tranquiliza a los científicos y expertos que siguen la evolución de la actividad sísmica en la isla de Tenerife y les lleva a afirmar de forma rotunda que no hay riesgo de erupción a corto plazo, entendido este como semanas o meses, como explica el director del Instituto Geográfico Nacional (IGN), Itahiza Domínguez.

Para más tranquilidad, Domínguez señala que los terremotos, que solo han sido detectados por los sensores que tiene instalados el IGN y no han sido sentidos por la población, han ido perdiendo intensidad en las últimas horas con lo que el fenómeno podría desaparecer en las próximas horas. El IGN asegura que no se trata de una intrusión magmática sino del movimiento de fluidos -gas, agua o magma- que al romper roca en el subsuelo provoca los sismos.

No es la primera vez que se producen episodios de este tipo, como se indicó ayer desde el IGN. En este área de las Cañadas se registró una actividad similar en los año 2016, 2019, 2022, 2024 y en ningún caso derivó en una erupción.

El enjambre de seísmos es el tercero que se produce en esta semana en el Teide, en una zona al oeste de las Cañadas

Este enjambre es el tercero que se produce en esta semana en el Teide, en una zona al oeste de las Cañadas. Se trata de la misma en la que la semana pasada se dieron varias “anomalías y señales inusuales” y que llevaron a los científicos a celebrar una reunión del Pevolca, el plan Especial de Protección Civil y Atención de Emergencias por Riesgo Volcánico de Canarias, que integra hasta a ocho organismos como el IGN, el CSIC o el IGME, entre otros. Ayer jueves el Pevolca volvió a reunirse ante este nuevo enjambre y la conclusión fue la misma: por ahora no hay riesgo de erupción. Esto no quita para advertir que Tenerife es una isla volcánicamente activa, que hay magma en sus entrañas, y que la posibilidad de una erupción existe aunque, por ahora, “no va a ser ni hoy ni mañana”.

El director del Instituto Geográfico Nacional (IGN), Itahiza Domínguez, apuntó el jueves tras la reunión del Pevolca que el sistema volcánico de Tenerife “ha entrado en una nueva fase” después de que hace tres años comenzar a notarse una deformación de la isla que acumula ya dos centímetros. “Digamos que la actividad ha dado un salto y ha aumentado, como ocurrió en 2016 y en 2023 con el inicio de la deformación, y no sabemos si se va a mantener o va a bajar”, explica.

El IGN tiene un amplio dispositivo de vigilancia volcánica en Tenerife que se va a completar dado el aumento de la actividad.